POR JOSÉ ORTIZ GARCÍA, CRONISTA OFICIAL DE MONTORO(CÓRDOBA).
Los que crecimos con nuestro pop-rock de los 80 y primeros 90, desde los pioneros Miguel Ríos, Topo o Alarma!! a nombres como 091, El Último de la Fila, Tam Tam Go!, La Guardia e incluso Rafa Martín, por decir algunos, siempre nos encanta descubrir a bandas como Cristales Rotos en 2026. Ni inventan nada ni lo pretenden, pero hacer buen rock con clase, elegancia y buen gusto en estos tiempos es motivo de satisfacción, porque además se vende caro.
Algunos necios y modernos trasnochados dirán que esto está obsoleto, es “moñas” o fuera de época, pero la buena música nunca pasa de moda, amigos, ni el hacer buenas canciones con mensaje y trasfondo emotivo.
Ellos están afincados en Barcelona, y aunque son nuevos como banda, se nota que son músicos veteranos, por estilo, por seguridad y por templanza. Además, se manejan muy bien en las distancias cortas, contando historias sencillas y convencionales, y sonando en tesituras de “rock suave” (como decía Loquillo de una manera precisamente no blanda entonces) que encontramos en este primer trabajo de Cristales Rotos.
Con una base musical formada por José Ortiz García (voz, guitarra rítmica y compositor), Amit Wurgaft (batería) y John Curry (bajo y compositor), me llama la atención el punto rítmico casi de jazz que tiene la banda en algunos momentos. Y también el minimalismo sonoro del grueso de los temas del disco, perfecto para una escucha intensa pero sosegada. Es decir, desnudándonos el alma y empapándonos de cada canción (y trasfondo cercano y sentimental de las mismas).
FUENTE:https://mariskalrock.com/actualidad/critica-de-cristales-rotos-sube-sube/
