POR PEPE MONTESERÍN, CRONISTA OFICIAL DE PRAVIA (ASTURIAS)

Dijo Rajoy que España ha atravesado con éxito el cabo de Hornos. Expresión más ajustada a la jerga marinera (se atraviesa el estrecho de Magallanes o el canal de Panamá) sería que hemos «doblado» el cabo de Hornos, puestos a considerar el paso de un océano a otro como la salida de nuestra tormentosa crisis, en la que España corrió el riesgo de irse a pique y en la que cayeron por la borda miles de españoles. Sin embargo, y por seguir con el lenguaje del mar, para presumir de navegante y colgarse los tres aros en la oreja, no basta doblar Hornos, paso del Atlántico al Pacífico, es necesario doblar el cabo Buena Esperanza, entre Atlántico e Índico, y el cabo Leeuwin, en Australia, entre Índico y Pacífico. En cualquier caso, le recomiendo a Rajoy que antes de vencer al mar, venza a la tierra y doble también el Cabo de Peñas o atraviese el puerto de Pajares.