Su principal referente como emblema sonoro ha hecho de su expresión, santo y seña de la Semana Santa de Cuenca. Page reconoce en la ciudad de Cuenca «una capital de la Semana Santa en toda España»
Toda la Semana Santa de Cuenca es conjunción, belleza, devoción y solemnidad. Sin duda, reconocida internacionalmente, es un ejemplo de Pasión y Tradición en un marco incomparable. Todas sus procesiones, una a una, y sus actos religiosos entre acordes musicales, son pruebas de una perfecta sintonía entre pueblo y viajeros, bajo una organización cuidada que provoca admiración y aplauso.
Si toda ella ofrece una perfecta muestra en cada uno de sus días semansanteros, hay una procesión que provoca mayor compromiso hacia el exterior por su originalidad y por la exigente y rigurosa necesidad de su puesta en escena: Camino del Calvario Ahí, en el rito de Las Turbas, está el principal referente como emblema sonoro que ha hecho de su expresión, santo y seña de la Semana Santa de Cuenca. Es, sin duda, ese manantial del rito que sobrecoge en el amanecer del Viernes Santo y que lo han dejado escrito en páginas y páginas, escritores de aquí y de allá, abriendo un sello internacional en el tremendo laberinto de tambores y clarines pecadores.
Por esta razón el amanecer del Viernes Santo para Cuenca es especial y lo es, por su procesión Camino del Calvario, en la que imágenes tan poderosas como el Nazareno del Salvador, obra magnífica del gran imaginero Luis Marco Pérez, en la que supo plasmar toda su maestría en la madera de una talla policromada provocando con su presencia un profundo sentido de la espiritualidad nazarena conquense. Con un segundo misterio, la Caída, descendiendo por Alonso de Ojeda y puerta Valencia, hacia las Torres, Aguirre y Carretería. Perfecto descenso donde la aglomeración de la Turba llega a su máxima dimensión por la dificultad de las calles. En su primera parte del descenso, el canto del «motete de la fragua» junto al sonido del yunque, cuando la Virgen llega, inundó una vez más, en este 2025, de espiritualidad musical uno de los momentos más curiosos y místicos de esta procesión tan solemne.