POR ANTONIO LUIS GALIANO PEREZ, CRONISTA OFICIAL DE ORIHUELA (ALICANTE).
Reconozco que al igual que a muchas personas, me hace sentir antipatía o rechazo cuando marco un número de teléfono y, al otro lado después de una musiquilla y de varios intentos y de una pérdida de tiempo, me responde una máquina que me va obligando a marcar un dígito entre otras posibilidades. Para al final intentar ponerme con un operador que, una y otra vez me repite que contactará conmigo cuando uno esté disponible.
Sinceramente, ese rechazo me produce aborrecimiento a la máquina que la calificaría como parlante, dejando a un lado y con todo mi respeto a los grandes inventos que se produjeron en la historia desde Thomás Edison. Lo de ahora es insoportable, al igual que las constantes llamadas desde cualquier empresa comercial o fraudulenta procedentes de diferentes números y lugares. Esto, endureciendo los sinónimos me llega a producir, creo que hasta odio. Pero, para odio, prefiero recordar la filmografía de nuestro paisano Pedro Terol, que allá por 1933 fue protagonista de la película «Odio» dirigida por el hispanoamericano Richard Harlan, basada en una novela de Wenceslao Fernández Flórez. Méndez-Leite es muy crítico sobre esta producción, llegando a decir que fue un «negocio sucio y éxito nulo», añadiendo que el director no supo tratar con fluidez un asunto bastante viable, no imprimiendo el dinamismo que requería. Dando lugar con ello a «un film aburrido y lento, que el público no pudo aprobar al ser presentado en el Alkázar de Madrid, el 26 de febrero de 1934». María Fernanda Ladrón de Guevara, compartía reparto con Raquel Rodrigo y con Pedro Terol, además de con los consumados actores de teatro Fernando Fernández de Córdoba y Pedro Larrañaga. El oriolano decía en unas declaraciones en la revista «Radio Alicante» el 30 de septiembre de 1933, que estaba «verdaderamente entusiasmado» y que esperaba que fuera uno de los mayores éxitos del cine nacional. «El argumento es español y está filmado en Galicia, reuniendo esta magna obra la técnica americana y el dinamismo del carácter español, condiciones que no han sido conseguidas en ninguna otra película, ya que las de carácter español hechas en América, carecen de nuestra psicología y las hechas en España carecen de la técnica americana.»
Dejando el odio aparte, hace unas semanas, intentando efectuar una reserva en un restaurante, la dichosa máquina preguntaba y preguntaba, y después de muchas vueltas me indicó que lo efectuara por correo electrónico. Al final la máquina parlante me inquirió si necesitaba algo más, a lo que le respondí que no quería hablar más con la ella. Su respuesta me dejó ensimismado: «Pues vaya a reservar en persona».
Creo que actualmente nos estamos pasando con tanta inteligencia artificial, ya que cada vez que deseo efectuar una consulta por internet, lo primero que me encuentro es la IA, constatando que en la mayor parte de las veces lo que me informa contiene errores. Igualmente, creo que estamos perdiendo el contacto físico con aquellos a los que queremos comprar algo. Todo se reduce a efectuar el pedido vía telefónica o digital. Luego viene el problema del repartidor, avisa o no avisa, y al final el pedido no llega o hay que pedir el favor a un vecino para que lo recoja. De hecho se está perdiendo algo tan importante para el ser humano como el socializar.
Me viene a la memoria, como ejemplo de socialización, el siguiente anuncio que aparecía en abril de 1908 en el periódico de Orihuela «La Iberia», que decía así: «Leche de burra. ¿Queréis poneros robustos, curaros los constipados y la tos que ellos producen?, pues tomad leche de burra que el mismo expendedor Manuel Perales os llevará a vuestra casa si lo avisáis en la Barbería de Matías Beltrán, establecida en la calle Calderón de la Barca, junto a la Posada del Carmen». ¿Es o no una forma de socializar?: Cliente, barbero, vendedor de la leche de burra y cliente. Entonces, hace ciento dieciocho años se complicaban menos para lograr esta clase de leche que, aún se comercializa como producto de belleza y hasta como yogur. Yo no la he probado nunca, ni aquellas pastillas de leche de burra que anunciaban cuando era niño. Sin embargo, para los antiguos era un remedio eficaz para restablecer el pulmón y dar frescura a la piel. De hecho. Plinio ya en el libro 28 de su «Historia Natural» apuntaba que era un excelente cosmético. Lo cierto es que no sé si es verídico que Cleopatra se bañara en leche de burra, de yegua, o tal vez de camella o dromedaria.
Pero dejemos a un lado, detestar, las máquinas que hablan o el odio. Pues es más positivo, echar mano de algunos antónimos de este último, como cariño, afecto y apego. Máxime si para los hechos acaecidos en nuestra Orihuela, concretamente hace veinte años. Así, recordemos algunas fiestas que se celebraban y todavía se siguen celebrando. Me refiero, en la ciudad a las del Barrio de Capuchinos que giró alrededor de San Antonio, y entre otros festejos hubo un desfile de disfraces y un partido de fútbol entre solteros y casados del Barrio. En Molins, dentro de las fiestas dedicadas a San Antonio de Padua, se celebró el día 3 una novillada picada en una plaza portátil instalada para tal ocasión, en la que triunfaron Julio Benítez «El Cordobés», Sebastián Palomo Linares y Dámaso González, hijos de los tres afamados toreros de los mismos nombres, los cuales dieron cuenta de seis reses de Román Sorando. También, dentro de la programación se incluyó la actuación de Gisela y de Valderrama.
En este mes de junio, es de destacar la apertura de diez salas de cine de la empresa Unión Cine Ciudad, «Orihuela Centro Cinema 10», en el centro comercial Ociopía, con un aforo total de 1.885 localidades y espacios destinados a discapacitados. Con este complejo de exhibición cinematográfica se crearon 15 puestos de trabajo directos y 20 indirectos. La apertura de estas salas se efectuó el día 23, exhibiéndose entre otras películas: «La Profecía» y «El Código Da Vinci».
El acto de Exaltación Festera tuvo por marco el Teatro Circo el 30 de junio y durante el mismo, se entregaron las distinciones anuales de la Asociación y se presentó la Revista de Fiestas de Moros y Cristianos por Mar Ezcurra García y se glosó el Pregón de las mismas por José Manuel Medina Cañizares. En el citado acto intervino, además el presidente de la Asociación, Antonio Franco Andréu.
En el año 2006, además de los diarios La Verdad, con su edición «Orihuela-Vega Baja», que el 7 de junio incorporaba a Jesús Fernández como delegado del este periódico en la comarca, se encontraba Información, dentro de la edición «Elche-Vega Baja». Así como, Orihuela Digital, dirigido por Pablo Riquelme Ballesteros y existían corresponsales de algunos periódicos regionales como Las Provincias y nacionales en sus ediciones provinciales o regionales (El País y El Mundo). Se publicaban revistas como «Portada», de carácter quincenal, dirigida por Antonio Galiano Escudero y La Vega.es (semanal) de ámbito comarcal. Por otro lado, en Orihuela funcionaban dos emisoras de radio: Radio Orihuela Ser y Onda Cero. Vega Baja y dos de televisión: Tele Orihuela, dirigida por Joaquín Ezcurra Gilabert y Vega Baja Televisión. Canal 34, bajo la dirección de Antonio Galiano Escudero.
En fútbol, el Orihuela F.C. lograba el ascenso a Segunda B, tras vencer al Denia y al Mallorca B. El día 26 de junio los jugadores, la directiva y los aficionados agradecieron a los Patronos de Orihuela el triunfo.
Pero, no todo era festivo, pues el afecto nos llevaba a dos personas que nos dejaron: Joaquín Ezcurra Alonso, que falleció el 22 de junio de 2006, a la edad de 81 años. Y el homenaje póstumo que la Comparsa Contrabandistas celebró en el Teatro Circo el 10 de junio, al que fue uno de sus fundadores y Embajador Cristiano, Mario Vargas Contreras, fallecido en marzo del año anterior, estrenándose con tal motivo un pasodoble dedicado al mismo con letra original de Luis Meseguer y música de Antonio Bailén.
De momento, mientras acuden a la memoria otros hechos sucedidos en Orihuela hace veinte años, nos armaremos de paciencia conviviendo con la IA, las máquinas parlantes y los mensajeros, recurriendo a alguno de los antónimos.
FUENTE:https://www.informacion.es/opinion/2026/06/28/detesto-hablar-maquinas-parlantes-131850086.html
