POR AGUSTIN DE LAS HERAS, CRONISTA OFICIAL DE VALDEPIÉLAGOS (MADRID).
Enseñando a mi yo de cuatro años lo dura que será la vida.
Qué a pesar de todo hay que vivirla sin quedarse pegando patadas a las piedras del pasado y no pensando en los futuros que nunca ocurrirán.
Sólo somos dueños de nuestros instantes que pasan a ser pasado a mucha velocidad si no somos conscientes de ellos.
Porque al final nuestra alma será la misma y por ello debemos sonreír.
El único consejo que le estoy dando es que no se deje vivir por los demás.