POR PEPE MONTESERÍN CORRALES, CRONISTA OFICIAL DE PRAVIA (ASTURIAS).

Por qué Cerdán y Ávalos no reconocen su voz
Es difícil reconocernos en un audio porque nos oímos al aire, cuando en general nos escuchamos por vía ósea, a través del cráneo, dónde está alojado el hueso del oído, que agrava la voz. De ahí que los Cerdán y Ávalos sospechen de las tecnologías disruptivas que empleó Koldo para implicarlos en asuntos tan feos.
Además de resultarles chocante la voz, les choca su conducta, los cánones de sus intereses contradicen sus ideales confesados, de ahí su rechazo consciente o inconsciente de la realidad, una forma de protegerse, de posicionarse por encima del dolor y evitar, de mano, altercados con su conciencia. Hay que negar, negar y negar; a san Pedro le pasó eso, según grabó san Mateo.
Lajos Zilahy cuenta en «Los Dukay» que el elegante Bombelles, médico del emperador José II, dijo a un paciente finolis que un verdadero caballero jamás usa zapatos de color; el paciente miró al suelo y, acto seguido, le dijo: «¡Pero, señor mío, también usted lleva puestos zapatos de color!». Bombelles bajó la mirada piernas abajo y respondió airado: «¡Estos no son mis pies!».
Se llama negación plausible; negar la evidencia. Negar y, de inmediato, destruir las pruebas. Hemos de protegernos de las angustias a las que nos conduce el instinto, o, mejor dicho, a las que nos conduce la justicia. No remuerde pecar, remuerde dar cuenta.
FUENTE: https://www.facebook.com/photo/?fbid=10212814329229648&set=a.1017483413948