POR ANTONIO SÁNCHEZ MOLLEDO, CRONISTA OFICIAL DE MALANQUILLA (ZARAGOZA)
La exposición ‘Gregorio Fernández y Martínez Montañés: El arte nuevo de hacer imágenes’, promovida por la Junta de Castilla y León, bajo la dirección de la Fundación Las Edades del Hombre, con la colaboración de la Archidiócesis de Valladolid que se presenta en la catedral vallisoletana no deja indiferente.
Cara a cara, frente a frente en un diálogo a golpe, esencialmente, de madera policromada, hasta el 2 de marzo de 2025, nos invita a revivir los inmortales trabajos de dos de los más grandes escultores del Barroco en España.
A través de sus seis capítulos —más preámbulo— que ahondan en pasajes bíblicos y modelos de santidad a través de iconografías de vírgenes, santos, cristos crucificados, yacentes e, incluso, pasos procesionales a los que se dedica un capítulo entero por atestiguar la “monumentalidad” de algunas de las obras salidas de los talleres de Fernández y Martínez Montañés, que crearon escuela a partir de nuevas estéticas.
De mi visita os dejo estos trabajos que nos invitan a recrear el alma.
1. SAN JUAN EVANGELISTA EN LA ISLA DE PATMOS Juan Martínez Montañés 1632. Madera de cedro tallada y policromada. Real Monasterio de San Leandro. Sevilla
2. 2. CRISTO ATADO A LA COLUMNA Gregorio Fernández 1616-1619. Madera policromada. Iglesia de la Santa Vera Cruz, Valladolid
3. SAN JOSÉ CON EL NIÑO Gregorio Fernández 1623. Madera policromada. Convento de la Concepción del Carmen. Valladolid
4. SAN JOSÉ CON EL NIÑO Juan Martínez Montañés 1620. Madera tallada, estofada y policromada. Real iglesia de Santa María Magdalena. Sevilla.
