POR JOSÉ MANUEL TROYANO VIEDMA, CRONISTA OFICIAL DE BEDMAR Y DE GARCIEZ (JAÉN)
JUSTIFICACIÓN HISTÓRICA PARA EL USO DE LOS SIMBOLOS DE BEDMAR EN EL NUEVO MUNICIPIO DE BEDMAR Y GARCIEZ
Las villas de Garciez y de Bedmar fueron conquistadas por los ejércitos del rey castellano leonés D. Fernando III” El Santo” entre los años 1229 y 1231, respectivamente, mandados por el Arzobispo de Toledo D. Rodrigo Ximénez de Rada y quedando ambas villas bajo la jurisdicción de la ciudad de Baeza por Privilegio Real dado en Valladolid el 19/V/1231 por el referido Rey.
En dicho ejército estuvo uno de los Caballeros que vinieron con D. Fernando a la conquista de la ciudad de Baeza en 1227, obteniendo “repartimiento en ella”; nos referimos a D. Sancho Sánchez, un noble gallego, cuyas armas: “en campo de oro tres cuernas de sable puestas en palo y pendiente una de la otra, menos la superior, que pende de la parte superior del escudo”, a lo largo de la Historia se van a perpetuar como escudo de la villa de Bedmar, tal y como se pone de manifiesto en las declaraciones de los vecinos de Bedmar a las Relaciones Topográficas que mando hacer Felipe II, a pesar de haber sido Bedmar cabeza de la Encomienda de su nombre en la Orden de Santiago y luego Señorío y Marquesado bajo la Familia de la Cueva. Por todo ello, cuando tras las Cortes de Cádiz, se abolieron los Señoríos en España, el pueblo de Bedmar mantuvo dicho escudo y por ello el 26/I/1882, mediante un Real Decreto del Ministerio de la Gobernación, firmado por S. M. el Rey Alfonso XII, siendo Ministro D. Venancio González, “se reconoció y se reafirmó el escudo de nuestra villa”, tal y como se muestra en la siguiente imagen:
Eran, por tanto, los símbolos del blasón de la familia de D. Sancho Sánchez, los imperantes en el escudo de Bedmar, cuya villa le fue concedida en Señorío a él y a sus descendientes, entre los que se encuentra D. Sancho Sánchez Martínez, quien por concesión real dada por Alfonso X “El Sabio” el 18/III/1269, añadió a su Señorío de Bedmar, la ciudad de Jódar y “la Torre que dicen de Garciez con su cortijo, que es entre Baeza y Bedmar”, debidamente desgajados dichos territorios de la jurisdicción de Baeza. Con todas estas donaciones reales conformó D. Sancho un importantísimo Señorío bajo las armas de su familia, antes mencionadas y que sería confirmado por el citado rey en Ávila, mediante un nuevo Privilegio Real, el 21/IV/1273 y por el que se ordenó a dos jurados de la ciudad de Baeza: Ferrán Pérez y Pedro Ruiz, ante el escribano D. Gil Pérez “le entregasen a D. Sancho Sánchez Martínez de Bedmar y Jódar el Castillo de Garciez, en evitación de futuros conflictos entre Toledo y Baeza”.
D. Sancho, que llegó a ser Adelantado de Castilla en la frontera del Principado de Jaén con el recién creado Reino Nazarí de Granada, como consecuencia de su posición geoestratégica y más próxima a la frontera musulmana, situó en Bedmar y su término la cabeza de su Señorío durante la segunda mitad del S. XIII, pudiendo así controlar mejor los pasos de Castilla hacia Granada, por tierras gienenses y viceversa, gracias a sus fortalezas defensivas: La villa fortificada de Al-Matmar o Villa Vieja; el fortín de Peñamarta; los fortines de la Serrezuela; el Torreón de Cuadros y la Torre de Fique, a los que sumaba, en ambos flancos, los castillos de Garciez, por el Oeste y el de Jódar, por el Este y en cuyas Torres del Homenaje ondeaba el pendón con las armas, antes citadas de esta noble familia.
Tras su fallecimiento, la villa y término de Bedmar pasó a su hijo D. Sancho Sánchez, que formó parte de la Hermandad de Andalucía que se constituyó en Andujar el 10/V/1282, como Señor de Bedmar, titulo que ostentaría hasta su muerte en 1303 en la defensa de su Señorío, el cual defendieron tras él su esposa, la heroína Dª. María Jiménez y sus hijos, hasta que fueron hechos prisioneros y llevados a Granada.
Garciez la donó a su hija Dª. Juana Sánchez Rodríguez, que casó con D. Garci Méndez de Sotomayor, hijo de los Señores de El Carpio (Córdoba) desde el año 1325. De Dª. Juana un 50% de la villa y término de Garciez pasó a D. Pedro Ponce de Cabrera (1315-1352) y de éste a su hija Dª. Toda Roldán de Sotomayor, que lo llevó en dote al casarse en primeras nupcias con D. Pedro Díaz de Carrillo y Toledo, Señor de Santo Tomé desde el 3/VIII/1310, quien sustituyó su último apellido por el de QUESADA, por la conquista que hizo de dicha ciudad en el Reino de Jaén, y dueño a su vez del otro 50% de la referida villa de Garciez desde el año 1299. Ello le convertiría en el Primer Señor de Garciez y de Santo Tomé, desapareciendo las armas del blasón de los Sánchez en Garciez, las cuales fueron sustituidas por las de los Quesada, conformadas por “24 armiños negros en cuatro bastones de plata en campo rojo” más el lema: “Potius mori quam fedari”, timbrado de una corona real por concesión del rey Fernando IV “El Emplazado” (1295-1312) al propio D. Pedro Díaz Carrillo y Quesada.
De dicho escudo, tras la abolición de los Señoríos Jurisdiccionales en España, en 1836, la villa de Garciez conformó su escudo, el cual quedó configurado como sigue: “En campo de plata, tres bandas de gules con 16 armiños” y por orla el lema: “Potius Mori Quam Faedari”, sobre oro y timbrado con corona real.
Todo era normal hasta que ambas villas, es decir, Bedmar y Garciez, se fusionaron de forma voluntaria, según las Bases que ambos Ayuntamientos, aún soberanos, aprobaron en sus sesiones plenarias de fecha 28/V/1974. Sobre este particular del Escudo del nuevo Municipio, no se dice nada de forma expresa, y es en la Base novena donde se dice: “En el aspecto religioso y profano se mantendrán las fiestas tradicionales de cada localidad y así el nuevo municipio quedará bajo la advocación de San Marcos Evangelista y de la Santísima Virgen de Cuadros, patrones actuales de ambas villas”. La Fusión se aprobó por el Gobierno de la Nación, mediante el Decreto 73/1975, de 16 de enero (B.O.E. nº 27, de 31/I/1975), según acuerdo del Consejo de Ministros que se celebró en el Pardo el 10/I/1975 y constituyéndose la Comisión Gestora el 20/V/1975, la cual actuó como tal hasta la toma de posesión del Ayuntamiento surgido de las primeras elecciones democráticas celebradas el 3/IV/1979, la cual tuvo lugar el día 19 de abril de ese mismo año. Así, por fin, quedaba configurada la Corporación Municipal del nuevo Ayuntamiento: Bedmar y Garciez (Jaén), con capitalidad en el núcleo urbano de BEDMAR.

En los primeros momentos de la Fusión de ambos Municipios, momentos de euforia, la nueva Corporación Municipal realizó algunas gestiones, por medio de su Presidente, en Jaén, con el objeto de confeccionar un ESCUDO común para ambas villas. Incluso se llegó a encargar de manera formal un proyecto del mismo a un tal Sr. García, de Jaén, quien bajo las indicaciones precisas del Sr. D. Antonio Bonilla y Mir, por entonces Director del Instituto de Estudios Jienenses, y que dio como resultado el siguiente Escudo común, tal y como se aprecia en el siguiente dibujo, conformado de la siguiente manera: “Sobre campo de oro, las cuernas del escudo de Bedmar y los armiños del escudo de Garciez, en verde y las tres barras de color rojo”, con una orla que llevaría en color marrón sobre fondo blanco la siguiente inscripción: “Potius Mori / Iuncti / quam Fedari /. Bedmar y Garciez”. La idea, una vez vista y analizada en profundidad por los miembros de la Comisión Gestora del nuevo Municipio, fue rechazada por la misma de manera unánime, al tiempo que se acordó el mantenimiento de los escudos históricos de cada uno de los Municipios con el fin de mantener vivo el recuerdo de las identidades históricas de cada una de las villas, a la espera de que algún día, ambos municipios consiguiesen su Independencia Jurídico-Administrativa, pues, no nos engañemos, ya que en aquel momento como en los años siguientes, ese fue el deseo de la mayoría de los habitantes del núcleo de población de Garciez; un deseo que se acentuó con la llegada de la Democracia a nuestro País como consecuencia de la aprobación de la Constitución Española de 1978, tras Referéndum celebrado el 6/XII/1978. Dicho Escudo se envió al Ayuntamiento de Bedmar y Garciez con una nota que decía: “Le envio Escudo Municipal de los Ayuntamientos de Bedmar y Garciez, confeccionado por el Sr. García, Delineante de las Oficinas de Arquitectura –(de la Excelentísima Diputación Provincial)-, con los verdaderos colores y fondos de cada uno de los Municipios. Ha sido algo laborioso, debido a los pocos datos que se han podido recoger del Instituto de Estudios Jienenses, pero con la colaboración del Arquitecto Sr. Bonilla y otros señores empollados en la materia de Heráldica, se ha conseguido. Reciba un saludo. Ángel”.
Desde el año en que se conformó la Corporación salida de las urnas: 1979, D. Andrés Fuentes León, Alcalde pedáneo del núcleo de Garciez y concejal del Grupo Socialista del nuevo Ayuntamiento, comenzó a pedir en los plenos la autonomía para Garciez, en los siguientes términos: “Es nuestro deseo el de lograr la Autonomía total con respecto a Bedmar, un pueblo querido y con el que estamos fusionados desde 1975 y con un gran interés por las cosas de Garciez, pero siempre fuimos un Municipio independiente”. Pero no sería hasta el año 1983, siendo Alcalde pedáneo del núcleo de Garciez. D. Ildefonso Cruz Sanjuán, cuando se solicitó de forma oficial, con la anuencia del Pleno Municipal, “la recuperación de la independencia municipal de Garciez”, petición que no fue atendida, según consta en el Expediente nº 5989/32 por la Excelentísima Diputación Provincial de Jaén, debidamente comunicado a las autoridades del Ayuntamiento de Bedmar y Garciez.
No se dieron por vencidos los miembros de la Corporación Municipal y siguieron realizando gestiones ante las autoridades de la Junta de Andalucía, quien por fin, en el año 2003, concedió al núcleo de Garciez la denominación oficial de ENTIDAD LOCAL AUTÓNOMA, según reza el Decreto 283/2003, del Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía de 7/X/2003, “dentro del término municipal de Bedmar y Garciez”.
En medio de ese proceso, siendo alcalde de Bedmar y Garciez, D. Francisco Reyes Martínez y a propuesta del Cronista Oficial de la Villa, D. José Manuel Troyano Viedma, propuso en 1996, con el fin de su adecuación a la Heráldica Constitucional del Reino de España los escudos y banderas de los núcleos de Bedmar y de Garciez, los cuales se confeccionaron de la siguiente manera y en el pleno del día 6/V/1999, presidido por la Alcaldesa Dª. María Dolores Jiménez Gámez y de acuerdo con el punto 9º del orden del día, referente a la aprobación del Escudo, Bandera y otros símbolos de la entidad local de Bedmar y Garciez, se acordó lo que sigue: «Puesto de manifiesto el expediente que se instruye para la adopción de Escudo, Bandera e Himno de éste municipio en el que obra la memoria a que se refiere el artículo 3,c) del Decreto 14/1995, de 31 de enero, de la Consejería de Gobernación por el que se regula el procedimiento para la aprobación y rehabilitación de Escudos Heráldicos, Banderas y otros Símbolos de las Entidades Locales de la Comunidad Autónoma Andaluza. Igualmente obran en el expediente los dibujos-proyectos de los escudos heráldicos y de las banderas cuya aprobación se propone. No surgiendo debate, el Pleno Municipal con el voto favorable de los diez concejales presentes y por tanto por mayoría absoluta legal, adoptó el siguiente acuerdo: Primero.- Aprobar la adopción de las Banderas y Escudos de Bedmar y de Garciez y del Himno de Bedmar, conforme a la Memoria y dibujos que obran en el Expediente, redactada por el Sr. Cronista Oficial de la Villa, D. JOSÉ MANUEL TROYANO VIEDMA. Segundo.- Diligenciar la Memoria y los Dibujos-Proyectos, con nota de aprobación, por el Sr. Secretario. Tercero.- Exponer al público el presente Acuerdo y el expediente al que se contrae mediante anuncio en el Tablón de Edictos de la localidad y en el B.O.J.A., por plazo de 20 días hábiles. Cuarto.- De conformidad con lo dispuesto en el artículo 3º del Decreto 14/95, de 31 de enero, incluido el plazo de información pública, se remitirá el expediente tramitado a la Dirección General de Administración Local y Justicia de la Consejería de Gobernación, con la documentación correspondiente”, según expediente instruido por el Secretario D. Rafael García Navarrete.
*BEDMAR.-
-Bandera y Escudo.-

GARCIEZ.-
-Bandera y Escudo.-

Transcurrido un plazo se contestó, por la autoridad competente, de forma negativa a dicho Proyecto, debido a que el escudo, la bandera y el himno habrían de hacer referencia al nuevo Municipio: Bedmar y Garciez.
NUEVA PROPUESTA.-
Pasado un prudencial plazo de tiempo y como consecuencia de la aprobación de la E.L.A de Garciez (2003), ahora en 2009 se quiere retomar el tema por el Alcalde del Municipio de Bedmar y Garciez, D. Rafael García Navarrete, en base a que el núcleo de Garciez ha alcanzado la catalogación administrativa de Entidad Local Autónoma y según consultas realizadas, ésta podría tener su propio Escudo.- “En campo de gules, cuatro bastones de plata, cargados cada uno de ellos por cuatro armiños de sable. Bordura general de oro con la divisa en letras de sable: POTIUS MORI QUAM FAEDARI. Contorno español y timbrado con corona real cerrada”; su propia Bandera y su propio Himno, los cuales tiene ya asumidos, como se puede apreciar en las imágenes precedentes a lo que se une ahora la aceptación oficial de su Himno. Tanto la Bandera como el Himno son del tenor que sigue: La Bandera.- “Sobre un soporte de tejido denominado: tafetán, la bandera de Garciez tiene por fondo el color blanco, en su centro resalta el escudo de Garciez, timbrado con la corona real, que irá acompañado, tanto, en el flanco superior como en el inferior, por sendas bandas de color violeta más estrechas y en los ángulos, superior izquierdo e inferior derecho que conforman dos triángulos rectángulos son de color verde.
Sobre la superficie rectangular del paño se han trazado dos bandas —las de color violeta y más estrechas-. La primera va desde el borde superior, en el punto que marca el 60% de la longitud de la enseña, medida desde la parte superior del lateral izquierdo, hasta la mitad del borde vertical izquierdo que discurre junto al asta. La otra banda se inicia en la mitad del borde vertical derecho de la bandera y termina en el punto que alcanza el 40% de la longitud de su margen inferior, medido desde la parte inferior del lateral vertical izquierdo. El ancho de las bandas es la dieciochoava parte del de la enseña.
El Color Violeta nos identifica con el Pendón Real de Castilla, al ser con¬quistada la villa de Garciez por su rey, don Fernando III «El Santo» y ser éste, además el color del Pendón del Reino de Jaén, reino que fue conquistado por este rey en el siglo XIII.
El Color Blanco representa la cordialidad, la tolerancia, la armonía, la franqueza y la paz.
El Color Verde significa la libertad, la esperanza, la ilusión y la confianza que el pueblo tiene en sí mismo. Verde es también el color de nuestros olivares, elemento básico de nuestra economía agraria. Es el verde, también, el de la bandera de Andalucía.
De nuestro Escudo, destacar dos objetos, los armiños y los palos. El armiño simboliza en terminología heráldica la pureza, la blancura, la fidelidad y se representa como «una punta de flecha con tres puntos en su vértice superior y uno en el inferior». El palo representa el premio que se le concedía al caballero que flanqueaba el paso a través del enemigo, rompiendo las empalizadas o los muros y penetrando en su campamento o villa fortificada o castillo. Simboliza, por tanto, la lanza del Caballero y se representa como «rectángulos verticales» o gules”.
Entre ambas bandas y ocupando el centro va el Escudo de Garciez timbrado con la corona real cerrada por ser el Reino de España, de acuerdo con la Constitución de 1978, una Monarquía Constitucional. Dicha corona es de oro y pedrería, con ocho florones.
Dicho escudo consta de tres palos de gules y cuatro de plata, estos últimos cargados de 16 arminios de sable, cuatro en cada uno de ellos, con una moldura de oro con la leyenda en latín POTIUS MOR! QUAM FAEDARI. La traducción de la leyenda es: ANTES LA MUERTE QUE MANCHAR, debido a que el arminio era un animal tan limpio que se arrojaba al fuego antes de pisar los excrementos. Por ello, el caballero prefería morir antes que faltar a la fidelidad o a la palabra dada a su Rey. El arminio simboliza en terminología heráldica la pureza, la blancura y se representa como «una punta de flecha con tres puntos en su vértice superior y uno en el inferior» como los que se representan en el escudo de Garciez-. El sable es un color heráldico que en pintura o en bordado se expresa con el color negro. El palo representa el premio que se le concedía al caballero que flanqueaba el paso a través del enemigo, rompiendo las empalizadas o los muros y penetrando en su campamento o villa fortificada o castillo. El palo, por tanto, simboliza la lanza del caballero. El palo es una pieza heráldica en forma de rectángulo que ocupa en su medio la tercera parte del ancho total del campo del escudo, dividido en 7 porciones iguales, al estar formado por siete palos: tres de gules (color rojo heráldico que en pintura o en bordado se expresa por el color rojo vivo y cuatro de plata (uno de los metales usados en el blasón, que se representa por el fondo blanco de la parte del escudo en q le se colocan.
El significado de los tres colores de la bandera de Garciez es el siguiente: color violeta nos identifica con el Pendón Real de Castilla, al ser conquistada la villa de Garciez por su rey, D. Fernando III » El Santo» y ser este, además, el color del Pendón del Reino de Jaén, reino que fue conquistado por este Rey en el siglo trece. El color blanco representa la cordialidad, la tolerancia, la armonía, la franqueza y la paz. El color verde significa la libertad, la esperanza, la ilusión y la confianza que el pueblo tiene en sí mismo. Verde es también el color de nuestros olivares. Los colores verde y blanco son los colores de Andalucía, comunidad autónoma a la que pertenece la villa de Garciez”. Y esta es la letra del Himno a Garciez:
“Nuestro Pueblo que Garciez se llama,
donde mucho nos importa el llover,
al Patrón –San Marcos- le pedimos,
a la Virgen de la Asunción también.
Laboreando muy bien nuestra tierra,
esperando con fe cosechas,
la aceituna es nuestra riqueza,
nuestro olivo, hermoso capital.
Por eso nos causa tristeza
cuando alguien quiere hacernos un mal,
somos humildes pero inteligentes,
este Pueblo, todo familiar.
Nuestro Pueblo tiene una riqueza;
tiene yeso, cal y mineral,
agua propia aunque no lo crean,
en el Parque la Fuente verán.
La Iglesia es bonita y antigua,
entre todos la vamos a restaurar,
aportando con mucho esfuerzo,
no importa el dinero cuando ha voluntad.
Es un Pueblo de Agricultores,
maquinaria se oye al manecer,
somos todos igual que una piña,
emparentados nos llevamos bien.
El que viene de fuera, le gusta
y muchos se quedan a vivir,
es un Pueblo que todos queremos,
este Pueblo se llama GARCIEZ”.
Autor de la letra y de la música: D. José Gómez Marín.
Se interpretó oficialmente el 28/II/1998 en el Local de Usos Múltiples del Núcleo de Garciez por la Rondalla Garcilense, fundada y dirigida por su Director y autor del Himno, desde el 7/II/1996.
BEDMAR Y GARCIEZ.-
Con respecto al Municipio de BEDMAR Y GARCIEZ (Jaén), se propone, que de acuerdo con los fundamentos históricos que se realizan al principio de esta Memoria, se le reconozcan los siguientes símbolos locales e Himno que a continuación se expresan, de acuerdo con la debida justificación histórica que se acompaña en cada uno de ellos:
Escudo.-
“Tres cuernas de sable enguichadas y puestas en palo sobre campo de oro”, fueron las armas que dominaron a estos términos de Bedmar, Jódar y Garciez durante un siglo de nuestra Historia, el S. XIII, bajo el Señorío de D. Sancho Sánchez y sus descendientes, tal y como se ha hecho mención en el preámbulo de esta Memoria justificativa de los símbolos que se proponen para este Nuevo Municipio.
Los colores heráldicos representados en el escudo tienen su simbología: el color oro, representa la imagen del juicio, de la inteligencia, de la madurez del espíritu y denota: nobleza, magnanimidad, riqueza, poder y sabiduría. Todas estas cualidades son los rasgos que definen a los ciudadanos de nuestro Municipio. Mientras que las cuernas eran el símbolo de la vigilancia constante de esta tierra fronteriza y en caso de entrada de la morisma, dar pronto aviso a las ciudades de Úbeda y de Baeza, los bastiones defensivos más importantes de la corona de Castilla en esta zona. ¡Si caía Bedmar la frontera castellana estaba en peligro! De ahí su importancia geoestratégica y el sacrificio constante de sus hombres y mujeres.
La corona real es cerrada o moderna es un círculo de oro engastado de piedras preciosas que sostienen ocho florones de hojas de apio –visibles sólo cinco-, interpoladas de una perla en cada uno. Los florones convergen con sendas diademas perladas en un mundo de azur, con el semimeridiano y el ecuador de oro, sumado de cruz llana o recrucetada del mismo metal. Dicha corona, como podemos observar, va forrada de gules.
Bandera.-
“La Bandera de Bedmar tiene por fondo el color blanco, en su centro va impreso el Escudo de Bedmar timbrado con la corona real, que va acompañado, tanto en el flanco superior como en el inferior, por sendas bandas de color violeta más estrechas y en los ángulos superior izquierdo e inferior derecho, conformando dos triángulos rectángulos, de color verde.
Sobre la superficie rectangular del paño se han trazado dos bandas —las de color violeta y más estrechas-. La primera va desde el borde superior, en el punto que marca el 60% de la longitud de la enseña, medida desde la parte superior del lateral izquierdo, hasta la mitad del borde vertical izquierdo que discurre junto al asta. La otra banda se inicia en la mitad del borde vertical derecho de la bandera y termina en el punto que alcanza el 40% de la longitud de su margen inferior, medido desde la parte inferior del lateral vertical izquierdo. El ancho de las bandas es la dieciochoava parte del de la enseña.
El Color Violeta nos identifica con el Pendón Real de Castilla, al ser conquistada la villa de Garciez por su rey, D. Fernando III «El Santo» y ser éste, además el color del Pendón del Reino de Jaén, reino que fue conquistado por este rey en el siglo XIII.
El Color Blanco representa la cordialidad, la tolerancia, la armonía, la franqueza y la paz.
El Color Verde significa la libertad, la esperanza, la ilusión y la confianza que el pueblo tiene en sí mismo. Verde es también el color de nuestros olivares, elemento básico de nuestra economía agraria. Es el verde, también, el de la bandera de Andalucía.
Entre ambas bandas y ocupando el centro va el Escudo de Garciez timbrado con la corona real cerrada por ser el Reino de España, de acuerdo con la Constitución de 1978, una Monarquía Constitucional. Dicha corona es de oro y pedrería, con ocho florones.
De nuestro Escudo, destacar dos objetos, el oro y las cuernas, ya descritas sus virtudes y valores con anterioridad”.
Himno.-
Del Guadalquivir a Mágina
asciendes hasta los Cielos
entre susurros de agua
y un mar de olivos eternos.
La fragancia de sus Sierras
acaricia tu esplendor
y tus cantigas son prueba
de historias tiernas de amor.
Al amparo de su manto
a tus Patrona veneras:
Excelsa Virgen de Cuadros,
tu santísima Alcaldesa.
De tus hijos emigrantes
esperas feliz regreso,
eres Bedmar una madre
con los brazos siempre abiertos.
Bedmar…
Autor de la Letra.- D. José Manuel Troyano Viedma.
Autor de la Música.- D. Jerónimo Caballero Romero.
Aprobado como Himno oficial de Bedmar y Garciez por la Corporación Municipal en el Pleno del día 6/V/1999, siendo Alcaldesa Dª. María Dolores Jiménez Gámez.
Se estrenó en Bedmar, en el Auditórium “El Pilarejo”, previa presentación del autor de la letra, el día 11/VIII/1999, por el Coro de la Asociación de Mujeres y la Orquesta “Viejas Glorias” de Bedmar, dirigidos por el autor de la Música, D. Jerónimo Caballero.
FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA.-
ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE BEDMAR (A.H.M.B.) Libro de Actas del Ayuntamiento de Bedmar y Garciez. Acta de la Sesión Plenaria del 6/V/1999. Folios JA. Nº. 52.277v-52.278. Expediente sobre los símbolos municipales.
TROYANO VIEDMA, José Manuel. “El escudo de la villa de Bedmar”, en Programa de las Fiestas Patronales en honor de la Santísima Virgen de Cuadros, 1995. Ayuntamiento de Bedmar-Garciez. Concejalía de Festejos. Jaén, 1995. P. 8. La Villa de Garciez. Historia, Arte y Tradición. E.L.A. de Garciez. Gráficas La Paz Jaén, 2007. Historia de Bedmar. Granada, 2009. (Inédita).






