POR MARTÍN SÁNCHEZ GONZÁLEZ, CRONISTA OFICIAL DE GETAFE (MADRID)
Hoy miércoles día 15 de enero a las 19,45 horas ha tenido lugar en la iglesia del Espíritu Santo, del Instituto Ramiro de Maeztu de Madrid, en la calle Serrano 125, el funeral por el alma del ilustre don Federico Mayor Zaragoza que falleció recientemente en Madrid a los 90 años de edad. Sobre el particular escribí una reseña de su dilatada vida y escribí una detallada crónica de su paso por este mundo.
Al funeral han asistido un gran número de familiares, del difunto, esposa, hijos y nietos y multitud de amigos y representantes de los diferentes ámbitos culturales sociales y políticos de Madrid, además del Ministro de Cultura, Ernest Urtasun Domenech; el Defensor del Pueblo, don Ángel Gabilondo; representantes diplomáticos de diferentes países, y embajadores acreditados en Madrid, además el Secretario General de la Comisión Española de Cooperación con la UNESCO, don Santiago Segura; el presidente de la Federación Española de centros UNESCO (FECU), don Alberto Guerrero y por parte de la Asociación Getafe Madrid para la UNESCO, su presidente don José Manuel Castellano y el Presidente de Honor y fundador, don Martín Sánchez.
La misa fue oficiada por el padre Ángel, párroco de la iglesia de San Antón de Madrid, donde se celebra el día de San Antón y se realiza la bendición de animales de todas las especies. Sacerdote muy conocido en los medios de comunicación y redes sociales y fundador de la Asociación Mensajeros de la Paz y muy amigo personal de don Federico Mayor. Le acompañaba en la misa concelebrada el Jesuita don Julio L. Martínez, sacerdote y ex rector de la Universidad Pontificia de Comillas, amigo personal de don Federico al que le unía una gran amistad y con el que compartió momentos muy importantes de su vida.
Les dejo un vídeo con las palabras que don Federico, su hijo, dedicó a todos los que nos encontrábamos presentes y la interpretación de la canción Imagine de John Lennon interpretada por una de sus nietas. Durante la homilía el padre Julio, dedicó unas emotivas palabras de la vida y obra del ilustre don Federico que llenaron de emoción a todos los presentes.
El padre Ángel, en un breve paréntesis que hizo durante la consagración dijo, que unos días antes de morir, le pidió una estampa de la Virgen de Covadonga de la que era muy devoto. Dos días antes de morir, don Federico llamó al Padre Ángel y le dijo: Ángel ya me ha llegado la hora que no podemos demorar mas. Te quiero. Que descanse en paz y brille para él la luz eterna.
