POR ANTONIO ORTEGA SERRANO, CRONISTA OFICIAL DE HORNACHUELOS (CÓRDOBA)
Todos los años desde la noche de los tiempos, el día 24 de Enero nace un Niño en el Portal de Belén, y todos los años desde tierras muy lejanas, llegan guiados por una luminosa Estrella tres Reyes Magos a adorar a este Niño que ha nacido, y no se sorprendieron a ver que había nacido en un pesebre. Ese Niño era el Hijo de Dios… El Niño Jesús. Y los tres reyes sólo se limitaron a adorarle. Le trajeron el don más preciado que entonces sólo estaba destinado a loa reyes más poderosos: ORO, INCIENSO Y MIRRA, que significan: el Oro, Caudal, Riquezas. El Incienso, lisonjear o adular a reyes y la Mirra, según los antiguos era un bálsamo muy preciado, que sólo usado por los reyes más poderosos.
Con los Reyes Magos deberíamos concluir dando por finalizada a la Navidad de 2014 que, en España, se alarga hasta el 6 de enero, Fiesta de la Epifanía del Señor; en la que el cronista oficial más avezado, el de hace veinticinco o treinta años y mucho más atrás, aún más, habría dicho sin rubor que “Han sido unas fiestas entrañables”.
La Navidad es una celebración cristiana, una celebración religiosa, la fecha señalada del nacimiento de Jesucristo, son 2015 años bien o mal contados y son muchísimas las fiestas. Se celebran en todo el mundo. No se sabe bien qué pasaba antes de nuestra era, siempre habrá por ahí un investigador, un antropólogo o un escribidor -él sabrá-, que dirá que el origen eran unas fiestas paganas que tal y tal. Pero está claro que el ser humano necesita excepciones y hasta en la guerra con este motivo ha habido treguas, altos el fuego, gestos de cierta relajación entre contendientes o con los prisioneros. Después, todo ha vuelto con su fiereza, su injusticia y su vergüenza, todo muy humano -eso que ha vuelto- en el peor sentido de la palabra. Unos por otros, durante breve espacio de tiempo aunque sea, han de sentirse bien. Y lo han hecho.
Somos sociedades multiculturales, qué duda cabe. Hay quienes no celebran estas fiestas pero, inevitablemente, se ven envueltos en ellas. Con nieve o sin ella, los adornos nevados a todos nos sugieren. La bella estética de nacimientos, árboles navideños y brillantes luces que todo lo inundan y los regalos de Reyes acaban por llegar también para los que siguen otra tradición, ¿por qué no? Lo niños son niños, muchos lo han dicho así queriendo decir mucho, poco o algo, y. Llevaban razón.
Los Reyes pasarán, las cabalgatas, el Paje Real, San Nicolás, Santa Klaus, el Olentzero y algunos más. Regalos para los niños, regalos para todos los que quieren sentirse dadivosos y obsequiados. Somos una gran sombra organizada cuyos integrantes se rebelan de vez en cuando, una inmensa sociedad de socios temporales, soberbios pero corrientes. Y aunque cada uno guarde en su corazón esencias diferentes, irrepetibles y genuinas, acurrucarse, sentir el calor de los cercanos y poderlos abrazar para que sepan y sepamos que estamos vivos y que alcanzamos, algunas veces, estar contentos, es un ejercicio irrenunciable que hemos hecho -variopintos- también esta Navidad. ¡Felices Fiestas! ¡Y pediremos a Reyes Magos de Oriente que nos traigan un nuevo año 2015 para disfrutarlo! ¡Y si la Lotería del Niño!, se acuerda de nosotros, bienvenida sea. ¡AMÉN!
