POR JOSÉ MANUEL TROYANO VIEDMA. CRONISTA OFICIAL DE LAS VILLAS DE BEDMAR Y DE GARCIEZ (JAÉN).

Buenas noches, queridos convecinos y convecinas de Bedmar y Garciez:
Estimados: Ilustrísimo Sr. Alcalde de Bedmar y Garciez, D. Enrique Carreras Fresno, a quien agradezco de todo corazón sus entrañables palabras con motivo de mi presentación ¡Gracias, Enrique! Excelentísimo Sr. Presidente de la Diputación Provincial de Jaén, D. Francisco Reyes Martínez. Miembros del Equipo de Gobierno y demás Miembros de la Corporación Municipal. Sr. Presidente de la E.L.A. de Garciez. Párroco y Vicario de las Iglesias de la Asunción de Bedmar y de Garciez. Dirigentes de las Hermandades de Gloria y de Pasión de ambas villas. Sr. Juez de Paz y Srª. Secretaria del Registro Civil. Señoras y Señores Presidentes de las Asociaciones Socio-Culturales y Económicas del Municipio. Sr. Director de la Asociación Musical. Queridos amigos y amigas Cronistas Oficiales de la Asociación Nacional y de la Provincial. Srª. Presidenta y socios de APROMPSI. Familiares, amigos y amigas presentes en esta entrega de reconocimientos públicos, que con motivo del Día de la Villa, otorga el Ayuntamiento en este año a la Peña Real Madrid y al INFOCA, por la gran labor y entrega realizada, a lo largo de su existencia; así como a nuestros mayores: Dª. Inés Valdivia Joyanes, viuda de D. Antonio Quesada Garrido, concejal en mi etapa de Alcalde. Y a D. Cecilio García Villanueva, gran amigo de mi tío Juan “Josedor”, por ser testigos, durante tantos años, de los hechos ocurridos en nuestra querida villa de Bedmar. ¡Mi enhorabuena a todos y a todas!.
Pueblo querido de Bedmar. Después de esta salutación, he de comenzar mi discurso de agradecimiento por la alta distinción que hoy recibo, haciendo una breve reflexión sobre el papel de los Cronistas Oficiales, figuras que tenemos asumido el compromiso vitalicio de “preservar, investigar y transmitir el alma de nuestras villas y ciudades”, de manera honorífica y sin emolumento económico alguno, desde que, en mi caso, el 7/VII/1975, el Ayuntamiento en Pleno, bajo la presidencia D. Ildefonso Medina Vargas, acordó mi nombramiento como Cronista Oficial. Desde esa fecha he ido dejando constantes testimonios de todo lo que configura la identidad de Bedmar, de Garciez y de la Comarca de Mágina, en todos y cada uno de los foros en los que he participado y participo, contribuyendo de esta manera a un diálogo constante con los ciudadanos, ayudándoles a construir un futuro enraizado en las lecciones de la Historia Local, base de la Historia Nacional. Y así lo seguiré haciendo, con la misma ilusión que el primer día, mientras que el Altísimo y la Virgen de Cuadros me den vida y fuerzas para ello.
Tuve, en esta línea, el gran honor de realizar en 2022, a petición de varios ediles municipales, el Informe histórico, con el que se pretendía institucionalizar en Bedmar el “Día de la Villa”. Y en base al mismo, en el Pleno Ordinario del 20/III/2023, bajo la alcaldía de D. Pablo Ruiz Amezcua, se debatió y aprobó en el punto 5º del Orden del Día: La aprobación y declaración institucional del DÍA DE BEDMAR, el cual se ofició por vez primera el 16 de abril de 2023, partiendo de la fecha en que se produjo la confirmación de todos y cada uno de los Privilegios y Mercedes de la Villa, por el Maestre de la Orden de Santiago, D. Enrique de Aragón, el 17 de abril de 1428 en Uclés. Una fecha en la que el Concejo de la nueva villa de Bedmar comenzó a dirigir sus propios destinos frente a los de la Encomienda santiaguista. Con tal aprobación se dio el pistoletazo de salida para la celebración del 600 Aniversario del Concejo de la actual villa de Bedmar en 2028.
Cuando el Sr. Alcalde me comunicó días pasados, vía telefónica, que el Consejo de Gobierno había tenido a bien el otorgarme la Medalla de Oro de la Villa de Bedmar 2025, además de emocionarme, por tan feliz noticia, una vez recuperado le pude dar las gracias de todo corazón, como transmisor del reconocimiento a la labor desarrollada a lo largo de mi vida profesional, al tiempo que le transmití que siempre me había sentido muy arropado y reconocido mi trabajo por todos y cada uno de los alcaldes y alcaldesas del Municipio que me sucedieron en el cargo, tras la Transición Democrática, así como de los miembros de sus respectivas corporaciones municipales desde aquel, ya lejano, 19/IV/1979, día en que se constituyeron los primeros Ayuntamientos Democráticos.
Por tales motivos vaya desde aquí mi reconocimiento a D. Francisco Amezcua Medina -por nombrarme pregonero de las Fiestas Patronales de 1979 y por ratificarme en el cargo de Cronista Oficial-; a D. Antonio Ruiz Salazar -por acompañarme a Cambil en 1985, con el fin de solicitar a la Asociación de Cronistas e Investigadores de Sierra Mágina la celebración de las V Jornadas en Bedmar, las cuales tuvieron lugar el 22/III/1987, y a las que se presentaron 51 comunicaciones, que se publicaron en un Libro de Actas. Asimismo por encomendarme el traslado y la ordenación del Archivo Histórico Municipal desde la Casa Sindical al actual Ayuntamiento, presto a inaugurarse, por el Gobernador Civil de la Provincia, D. Francisco Rodríguez Caracuel el 14/VII/1986-; a D. Antonio García Martínez -por facilitarnos a D. Francisco Periané y a mí, los medios necesarios para la realización de un Vídeo sobre Bedmar y su término en 1987-; a D. Francisco Reyes Martínez -por apoyar la celebración de la IVª Asamblea de Estudios Marianos, con el respaldo de la Academia Bibliográfica Mariana “Virgen de la Capilla” de Jaén, presidida por D. Manuel López Pérez. Fueron unos días entrañables para todos los participantes y asistentes a los actos celebrados entre los días 28-30/X/1988, tanto en Bedmar como en el Santuario de Cuadros, con motivo de la Romería, y, donde los Presidentes de las Hermandades de la Virgen de la Capilla y de la Virgen de Cuadros, D. Ramón Calatayud Sierra y D. Horacio Viedma Troyano, respectivamente, realizaron pública y fehacientemente el Hermanamiento de ambas Hermandades. Una Asamblea a la que Su Santidad Juan Pablo II, tuvo a bien, “saludar con particular afecto a los organizadores y participantes en ella” y enviarles su Bendición Apostólica, al tiempo que ordenaba “que se extendiese de todo corazón a sus familiares”. Asimismo he de decir que bajo su alcaldía se instituyó en 1988 “LA VISITA CULTURAL” guiada por el Cronista Oficial, la cual se sigue realizando hasta la fecha y en las dos ocasiones que no he podido estar presente fui muy bien sustituido por D. Salustiano Sánchez Lanzas (q.e.p.d.), D. Ildefonso Ruiz Jiménez y D. Ambrosio García Narváez. Unas visitas culturales que se potenciaron con un espléndido desayuno mediterráneo, a sugerencia de D. Fernando Viedma Fernández y que tan magníficamente preparaba Dª. Alejandra Viedma Troyano. De igual manera por haberme invitado a formar parte de la Comisión encargada del nombramiento como Alcaldesa perpetua a la Santísima Virgen de Cuadros en 1990.
También por contar con su apoyo para la edición, en 1993, de la Revista “Torreón de Cuadros”, la cual tras 32 años de vida, sigue saliendo a la luz; sin olvidarme, de su ayuda económica para la publicación del libro: Bedmar: la fuerza, la dignidad y la fe de un pueblo, en 1994-; a Dª. María Dolores Jiménez Gámez -recordar su encargo para la adecuación de los escudos de las villas de Bedmar y de Garciez a la Constitución Española de 1978. Dicho trabajo lo realicé con sumo gusto, aunque el expediente no se finalizó debido a que la Junta de Andalucía exigía que al ser Bedmar y Garciez un solo Municipio desde el 20/V/1975 debería de presentar un solo ESCUDO. Y por ahí el Ayuntamiento no pasó, pues tanto Bedmar como Garciez, con su condición histórica de VILLAS, deberían de preservar sus símbolos: Escudo y Bandera. Asimismo he de señalar que fue para mí un gran honor, que mi letra para el Himno de Bedmar, fuera la aprobada en el Pleno Municipal del 6/VI/1999.
Una letra a la que se uniría la Música de D. Jerónimo Caballero Romero, mientras que los arreglos necesarios para su interpretación por la Banda de la Asociación Musical fueron realizados por el Director de ésta, D. Francisco Bernal González. Y cómo olvidarme, al igual que hizo con todos sus Concejales, de la entrega solemne de la insignia y del alfiler de corbata con el Escudo esmaltado de la Villa de Bedmar-; a D. Rafael García Navarrete -recordar su ayuda para la publicación de los libros: Cuadros en la Historia. El sentimiento de un pueblo hacia su Patrona.La villa de Garciez: historia, arte y tradición, con Prólogo de D. Pedro López Martínez, primer Presidente de la E.L.A. de Garciez. El Callejero de Bedmar. Aproximación histórica, económica y sociocultural, que fue presentado en la Capilla de San José Obrero de la Iglesia Parroquial durante la Visita Cultural del CULVE2008. Y cómo en 2009, dentro del Programa de coediciones de la Diputación con los Ayuntamientos de la Provincia, vio la luz: Literatura de tradición oral y Juegos infantiles en la villa de Bedmar, escrito en colaboración con mi hijo José Manuel-; a Dª. Micaela Valdivia García -decir que conté con el apoyo económico para la publicación de los 4 primeros volúmenes de la Historia de Bedmar: Geografía. Historia. Nobleza e Iglesia y Patrimonio, los cuales sirvieron para enriquecer los contenidos del curso que sobre “Dinamizadores culturales locales” se estaba realizando en Bedmar, donde se encontraba como coordinadora la joven Concejal del Ayuntamiento, Dª. Trinidad Torres Amezcua. Un año antes, en el transcurso de la Visita Cultural de 2013, el Concejal de Cultura y Educación, Antonio Jesús Catena Peñas, por acuerdo del Ayuntamiento, me hizo entrega de una Placa de agradecimiento por la labor socio-cultural que venía desarrollando en nuestro pueblo. Hecho este que les agradecí de todo corazón al tiempo que recibí el aplauso sincero de los participantes-; a D. Juan Francisco Serrano Martínez -decir, que debido a su gran interés por la recuperación del Castillo-Fortaleza del “Mirador” de Bedmar, hecho este que se produjo en el verano de 2017, me comprometí con él para la elaboración de un libro sobre: La Encomienda de Bedmar en la Orden de Santiago, con especial mencióna la referida Fortaleza, como último baluarte militar, construido por la Orden de Santiago en el Santo Reino de Jaén entre 1409 y 1476. Dicho libro sirve de base a los arqueólogos e investigadores, debido a que en los Libros de Visitas de la Orden de Santiago se nos da cumplida cuenta de cómo se encontraba la Fortaleza entre 1478 y 1549-; a D. Pablo Ruiz Amezcua -decir que a pesar de la Covid_19, se llevó a cabo la recuperación de documentos históricos y su restauración. Se realizó un mapa histórico de la villa de Bedmar en el S. XVI y se publicó un libro sobre lahistoria de la actual villa de Bedmar desde su nacimiento en 1409, al amparo de la fortaleza de Peña Marta-, sin olvidarnos del nacimiento de Paleomágina y la labor que desarrolla su Director; sobre D. Enrique Carreras Fresno -quiero decirles que cuento con su apoyo para el desarrollo de mis propuestas socio-culturales desde el primer día que accedió a la Alcaldía, así como del afecto de todos los miembros de su Equipo de Gobierno y con la clara disposición de hacer realidad publicaciones tales como: El Boletín-Crónica de Bedmar y Garciez de los años 2023 y 2024 y el libro: Historia documentada de las causas y consecuencias del siglo XVIII bedmarense, que será presentado en breve.
De igual manera quiero agradecerle una vez más su plena disposición para dar el mayor realce posible a los eventos y actos conmemorativos que se van a producir a lo largo de los años de su Legislatura Municipal. ¡Muchas gracias, Enrique! Por todo ello y algunas otras cosas más recibo esta alta distinción con toda mi gratitud, afecto y cariño del mundo, al provenir de un acuerdo tomado por un Equipo de Gobierno capaz y seguro de su liderazgo, y siendo consciente de que la labor que he realizado como Cronista Oficial y como Persona no solo se debe a mi trabajo sino también al de todas aquellas personas e instituciones que me han ayudado para llevarlo a feliz puerto.
Antes de seguir adelante quiero felicitar a los galardonados con este premio de la Medalla de Oro de la Villa, en las ediciones de 2023 y 2024. Me refiero a D. Gregorio Medina Blanco, Facultativo pionero en el campo de la Medicina Cooperativa y Pregonero de las Fiestas Patronales de Bedmar en 2008. Y a D. Julio Millán Medina, presbítero desde 1978, colaborador de la obra del Padre Ángel en “Mensajeros de la Paz” y Misionero… quien desde 1989 alternó su labor pastoral con su inquietud por lograr la mejora de los niños y jóvenes más desfavorecidos y ser motor, desde 2001, del Proyecto de Residencias de Ancianos y Mayores necesitados de cuidados especiales relacionados con los trastornos de conducta, bajo la denominación “Edad Dorada”… Julio siempre está allí donde se le necesita y también junto a su pueblo, pregonando sus Fiestas Patronales y su Semana Santa en 2010 y 2019 y haber sido el artífice del Pregón Eucarístico en la Fiesta de las Espigas el 23/VI/2018 con motivo del Iº Centenario de la Sección de Adoración Nocturna Española en Bedmar en 1918. Se premiaron dos proyectos empresariales con carácter social, de los que estamos necesitados, pues además de curar el alma hemos de procurar también sanar nuestros cuerpos. ¡Enhorabuena a ambos!
Pero sigamos adelante… Desde el punto de vista familiar he de comenzar diciendo que por la línea paterna formo parte de una amplísima familia, los TROYANO, desde que llegó a Bedmar, a finales del S. XVIII, un matrimonio, procedente de Jabalquinto (Jaén) para asentarse en el espacio urbano comprendido entre la C/. Las Parras, la Cruz y el Callejón de Panete e implicarse en la vida local como buenos y respetables ciudadanos. Me refiero a D. Cristóbal Troyano y a Dª. Catalina Cobo, padres de cuatro hijos: D. José Troyano y Cobo, que ya vino casado de Jabalquinto, mientras que los otros tres: Dª. María Estefanía. D. Juan Rafael y D. Francisco Troyanoy Cobo lo hicieron en Bedmar, de acuerdo con las amonestaciones publicadas por sus respectivos Párrocos: D. Francisco Antonio de Molina y D. Antonio Marín.
Todos sus descendientes proceden del mismo tronco familiar. Por la línea materna, el apellido Viedma, con V, en cuya investigación histórica me hallo, hasta el momento he podido llegar a la conclusión de la existencia de 5 o más ramas de Viedmas, con o sin interconexión familiar entre ellas. Sobre mi persona qué queréis que os diga, si soy de sobra conocido: Mis padres fueron Ildefonso Troyano Navarrete(Bedmar, 1921-1984), trabajador del campo y molinero en las campañas de aceituna en Bedmar y de María José Viedma Rodríguez (Bedmar, 1922-2023), Oficiala en la Sastrería de D. Diego y D. Juan María Rodríguez Ortiz, hasta el momento de contraer matrimonio, pues poco tiempo después se establecieron en Albanchez de Úbeda al frente de un Comercio para luego regresar a Bedmar en octubre de 1957 junto a sus tres hijos: Un servidor y mi hermana María Dolores, nacidos en Bedmar y mi hermana María José, nacida en Albanchez de Úbeda. Ya que en Bedmar, nació su cuarto hijo, Antonio, prosiguiendo con el desarrollo de su actividad industrial en sus domicilios de la C/. Cuesta nº 21 y Ruiz de Alda, nº 18 hasta el 21/XI/1984, fecha en que falleció mi padre.
A mis hermanos: Lola. Pepa y Antonio, les quiero expresar todo mi cariño, pues tanto a ellos como a mis padres, les debo en gran parte lo que he llegado a ser. De igual manera quiero manifestar mi afecto a sus maridos: Paco, Ramón y a mi cuñada Mari Paz, consciente de las bonitas familias que han formado y sintiéndome muy feliz y contento de las labores que realizan sus hijos e hijas.
A los que no me han podido acompañar, por trabajo, por enfermedad o por la distancia, se encuentra la familia de mi hijo Francisco Javier, quien ha cruzado Eurasia, para estar esta tarde junto a mí, lo cual denota la gran dimensión que pueden alcanzan estos premios, y así poder transmitir a su esposa Connie y a nuestros nietos: María Elena y José Manuel, estantes en Hong Kong, cumpliendo con sus obligaciones profesionales y escolares, el cariño que Bedmar, le tiene a su suegro y a su abuelo, respectivamente, y celebrar así todo lo que de bueno acontece en el seno familiar. ¡Gracias, hijo mío, por tan largo viaje y poder gozar de ti, unos días!
A mi esposa María Dolores, quien ha tenido que añadir a su formación científica la humanística, con el fin de poder ayudarme en mi trabajo de investigación local, le quiero dar las gracias públicamente por su ayuda y apoyo constante y por ser la mejor compañera con la que he tenido la suerte de estar compartiendo nuestras vidas y sacar adelante a nuestros dos queridos hijos: José Manuel y Francisco Javier, fruto de nuestro enlace matrimonial celebrado en Bedmar el 22/III/1975, motivo por el cual estamos celebrando nuestras Bodas de Oro, las cuales, si Dios quiere, ratificaremos ante la Virgen de Cuadros. A José Manuel y a su esposa Fuensanta, darles un fuerte abrazo, así como todo nuestro cariño, por estar siempre ahí y dispuestos a todo lo que necesitan sus padres, junto a la bendición de su hija Stela, nuestra otra nieta: el ser más luminoso, como su nombre indica y por el cariño que desprende.
Pero vayamos acercándonos al final de este Discurso, no sin antes decirles que los primeros años de mi vida, transcurrieron entre Albanchez de Úbeda y Bedmar, donde siempre me sentí muy arropado tanto por mi familia como por el vecindario entre el que me crié, desde que llegué a este mundo en la casa de mis abuelos maternos, sita en la calle Cuesta del Terrero de Bedmar, el día 1/I//1950 y en cuya parroquia fui Bautizado el 16/I/1950, por D. Antonio Rodríguez Fernández, con el nombre de José Manuel de la Santísima Trinidad. Al día siguiente nos marchamos a Albanchez de Úbeda donde tuve mis primeros amigos, conocí mis primeros Maestros y tuve mi primer libro: “El Catón”. Ya en Bedmar, desde octubre de 1957, fui adscrito a la Escuela de D. José Fernández Rodríguez, de donde pasé en el curso 1958/1959 al Grupo Escolar “Diego Medina” con D. Bienvenido Medina López. Con la 1ª Comunión realizada y como era preceptivo mi padre me apuntó a la Hermandad del Señor San José y cuando él falleció, como era Hermano de la Virgen de Cuadros, me afilie a la misma.
El Sacramento de la Confirmación lo recibí junto a un grupo de 33 jóvenes bedmarenses, en la Iglesia Parroquial de Bedmar de manos del Sr. Obispo de Jaén, D. Félix Romero Mengíbar el 13/XI/1960, en presencia del Párroco y siendo Testigo el Maestro Nacional D. Manuel Amezcua Lirio. En Bedmar pronto comencé a conocer a mis nuevos amigos de la mano de mi pariente Ambrosio Herrera y de José Peñas Martos, a quien conocí en la Primera Comunión de un primo hermano común: José Jiménez Viedma. Dichos amigos, integrantes de una gran “pandilla”, fueron y aún lo son: Antonio Serrano. Sebastián López. Antonio Suárez. Juanito Medina. Laureano Martos. Cristóbal Rodríguez Arévalo. Manolo Rivas. Los “Mancebos”: Juan de Dios y Jesús. Eulogio Bedmar. Paquito Segura. Diego Rodríguez Alcalá. Francisco Peñas y José María Fuentes Rodríguez, todos ellos, junto a otros muchos más jóvenes de la localidad, han sido y son dignísimos hijos de Bedmar y grandes profesionales en sus respectivos campos, tanto dentro como fuera del municipio. De todos ellos, aunque algunos ya pasaron a la otra orilla, nos quedan sus recuerdos y sus legados.
Cuando salíamos de la Escuela, con el suplemento alimenticio de la torta y de la leche en polvo americana, llegábamos a nuestras casas para almorzar, hacer los deberes y luego irnos a la calle a jugar con los vecinos y vecinas de nuestra edad, primero en el Barrio de la Rambla, el Llano de la Niña Anica o el Rulo de Botitas y luego en las Plazas de “arriba” y de “abajo”. En ocasiones marchábamos al Pelotar a jugar al fútbol con las consecuencias derivadas de tal actividad deportiva en tan agreste lugar. Pero era lo que había… Los domingos a Misa de Niños, y después, si era verano, realizábamos el periplo por las albercas próximas al pueblo: Tobalón, Carratraca, Albercón, Patarra, La Loma y la de Luquillas…, para darnos un baño entre obas si es que éstas tenían agua o nos refrescábamos bajo el caño y regresar de aquella guisa: “chorreando nuestros cuerpos y nuestras ropas de domingo si nos bañábamos; o chorreando de sudor…” y el consiguiente regaño y algún que otro alpargatazo de nuestras madres al llegar a casa. Si era invierno, a pasear por la Carretera de Jódar hasta “Los Pinetes” del Barranquillo y los Peñones de San José. Por la tarde a Casa “Chicuelo” a jugar o a ver jugar al futbolín o al billar y ver en la TV la serie “Rin tintín”.
Luego a uno de los dos Cines: Chamorro y/o Parroquial, para ver el NODO, los Trailers de las próximas películas, algunos anuncios de los comercios locales y la película seleccionada, con sus múltiples cortes y la invitación a visitar el ambigú. Con respecto a las amigas he de señalar que fuimos muy afortunados pues existían varios grupos de chicas, integrantes de cuatro pandillas, con las que nos relacionábamos para pasear, ir al cine o a “guateques”, me refiero a: Pepa Lanzas, Lali Fernández, Angelita Vargas, Inmaculada Fernández, Andrea Rodríguez, Ani y Juani Delgado, Seba Molero, Encarnita Ogayar, las Agueditas: Chamorro y Medina, Ascensión Gámez, María Luisa Alcalá, Rogelia Rodríguez, Teresa Fuentes, Mari Vargas, Juanita Romero, Loli Peñas, María Sánchez, Carmen Medina, Dolores Herrera, Sebastiana Jiménez o Paqui Vargas… quedando en mi memoria los recuerdos y momentos vividos en aquellos tiempos, aunque algunas de las citadas ya no se encuentren entre nosotros.
De mis queridos vecinos/-as de la Rambla y de la C/. Cuesta, así como de sus familiares, a los que quiero recordar en este acto, deciros que de todos ellos guardo gratísimos recuerdos: Jeromillo “el Taxista” y su esposa Ana; Pedro “El Santo” con su Tienda de Ultramarinos; Joaquín Mira “El Barbero” y Manuel López “El Albañil”, en las cuatro esquinas de La Rambla. María Francisca “La Quica”; María José, la mujer de Sebastián Pedrero; Catalina la «Mediapanilla«; mi Tío Ambrosio y mis abuelos maternos: José y María Josefa; la casa de la “Tía Moralea”, donde mis padres se establecieron en Bedmar; María Marín la «Gregoreta» y su marido Antonio Tortosa; Sebastián “Santana”y Feliciana; Jerónimo Caballero Romero (Carpintero-Aladrero y Director de la Banda Municipal de Música) y su esposa María Dolores; José Gámez y Lucía Rox; Antoñica “La Valiente” y su sobrina Josefa, «El Viejo«, el “Zopillo”, la familia de Manuel Martos Fuentes, Blasa la “Nogueras”, Miguel Reyes y la nueva casa familiar de María “La Polilla” y su marido, Pedro Chamorro, la cual contaba con un Bar con TV, vivienda y Salones en las plantas superiores para la BBC -Bodas, Bautizos y Comuniones-, satisfaciendo de esta manera las necesidades sociales del pueblo junto con los salones de Casa “Chicuelo”.
Pero además de esos recuerdos, también guardo múltiples anécdotas y vivencias, unas gratas y otras menos, de muchas de las familias que vivían en el Bedmar de los años 1959 y 1960, sacando adelante a sus familias, en muchos casos con grandes apuros, y de las que yo, como niño lo percibía y lo guardaba en mi memoria…
Siempre sentí la necesidad de formarme, sin perder de vista a la familia y a los amigos y de ahí que, además de ayudar a mis padres en el negocio familiar, de lo cual me sentía muy orgulloso por ser útil a la familia, lo mismo que hicieron mis hermanas, ya que al fin y al cabo tan solo éramos los hijos de un obrero agrícola reconvertido en un sagaz comerciante y que finalmente me convertiría en el primer universitario de la FAMILIA Troyano Viedma, gracias a las enseñanzas recibidas por mis Maestros, antes mencionados y por los diversos profesores y profesoras que me impartieron clases particulares en mis años juveniles en Bedmar, partiendo de D. Ramón López Pozas, pasando por Dª. Ana Teresa Garrido. D. Juan Chamorro. D. Juan Herrera… y, hasta en la Academia que el “Alfonsino” tenía en Jódar, por lo que tenía que desplazarme todas las mañanas en la “SADA”… Y así hasta que D. Bienvenido me preparó para la prueba de obtención de una Beca del Ministerio de Educación Nacional y poder proseguir los estudios de Bachillerato, tras haber aprobado el examen de Ingreso y causar BAJA en la Escuela Pública el 20/IX/1960. Primero en el INEM “Nuestra Señora del Carmen” de Jaén, por libre; luego en el internado de los Salesianos de Úbeda; Preu en las Escuelas del “Ave María” y la carrera de Historias en la Universidad de Granada. Superadas esas etapas estudiantiles, en el inicio del curso 1973/1974, llegó el trabajo como Profesor hasta que en 2010 me llegó la jubilación tras más de 38 años en la Profesión que siempre me apasionó. En definitiva quiero deciros que Bedmar me lo ha dado todo y yo he intentado corresponderle en todo lo que he podido y por ello reitero una vez más las gracias por la concesión de este Premio, que me llena de orgullo y satisfacción, no sólo a mí humilde persona, sino también a toda mi familia. ¡Gracias. Gracias y muchas gracias a todos y a todas: Ayuntamiento.
Amigos, amigas. Asociaciones de Cronistas Oficiales. Familia y paisanos presentes y ausentes en este entrañable acto! ¡Gracias y un fuerte abrazo a todos y a todas!
FUENTE: J.M.T.B.