POR MANUEL LÓPEZ FERNÁNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO (JAÉN)

De esta pequeña libreta de octavo, que acompañó a Eleuterio en Madrid, resalto algunos aspectos. Aunque la letra es clara, hay momentos en que su lectura no es fácil, . Estos artículos los publicó en “El Libertador”.
Copio literalmente algunos de sus párrafos o hago un breve resumen de su narración.
15 de marzo; “Pasé la calle de la amargura que media entre mi pueblo y esta Corte, llegando más cansado de sufrir atropellos y de ver miserias en los repatriados, que de las fatigas del viaje.
Escucho que hay una gran bronca en el Parlamento. El presidente conmovido, suspende las sesiones y un día después se hunde el sombrajo de Sagasta, pereciendo él y todos los que a su lado se cobijaban”.
– Narra la ceremonia religiosa en la Iglesia de los Jerónimos, totalmente llena de tradicionalistas y repatriados. Sigue con el episodio de un repatriado, enfermo, de La Puebla de Montalván, que unos amigos y familiares llevan a una Posada, y el posadero dijo: Aquí no se admiten repatriados. Tras recorrer numerosos establecimientos, le dieron alojamiento en una posada, a los dos días falleció y la patrona le pidió a la familia ciento ochenta pesetas por los servicios prestados al enfermo.
22 de marzo
“No podían hacer cosa mejor los cocheros de Madrid, que declarar su huelga apenas abierto el plazo electoral. Todo por tener que trabajar mucho y ganar poco, en lo cual llevan razón pues saben muy bien que hay multitud de puestos y ocupaciones en que no se trabaja y se gana lo que se quiere”.
– Se queja de los cocheros improvisados que ejercen la profesión golfos, chulapos, que no saben llevar los carruajes, con unas vestimentas impropias y poca pericia. Cuenta el caso de uno de estos cocheros , que bajando una calle en pendiente, y que el coche, el caballo, el cochero y el caballero que iba dentro del coche, con los quejidos del viajero, y del conductor y los resoplidos del caballo.
Indica las cesantías de numerosos empleados públicos, en el periodo electoral, algún ministro a dos ceses cada hora y el alcalde de Barcelona, unos doscientos ceses en tres horas,
Comenta el reparto entre los estudiantes de una hoja clandestina, invocando el patriotismo y libertad, invitando a formar un partido político, que llevaría por nombre “Germinal”, y la denuncia contra “El País “ de papel y El Nacional por ciertas revelaciones que de no ser verdaderas constituirían delitos de lesa majestad. Se presentaron denuncias en el Juzgado de Guardia.
5 de abril
“Los esplendores de un sol ardiente y muy agradable temperatura primaveral han contribuido a dar más animación a la festividad de Semana Santa en Madrid.
El carácter de estas solemnidades no consiste principalmente en el piadoso recogimiento que se da en los pueblos, ni en la celebridad por la riqueza y orden de las procesiones como en Sevilla o Murcia.
Como todos los años Jueves Santo se suspendieron las funciones teatrales y durante el día la circulación de tranvías y carruajes por las calles principales.
Llegó la Pascua y en menos de veinticuatro horas hubo dos corridas de toros formales , para distinguirlas de las novilladas. Dos días antes no había ya billetes, que entre las dos corridas han dado al empresario unos quince mil duros de ganancia”.
La última de esta serie de crónicas madrileñas, antes de volver a Villanueva, tiene fecha de 26 de abril de 1899.
“ En el Teatro del Buen Retiro se han reunido los comerciantes e industriales convocados por el sindicato de los gremios de Madrid, para celebrar un meeting con objeto de pedir al Gobierno la desaparición del impuesto de guerra, toda vez que esta terminó y además la rebaja del tipo tributario.
No faltaron los discursos y algunos fueron tan fogosos que produjeron la bronca consiguiente con que aquí se caracterizan esta clase de espectáculos. Se alteró el orden público por algunos minutos”.
–Por último acordó la reunión que la junta sindical visite al Jefe de Gobierno y le pidan en nombre de los gremios y le pidan las rebajas de los impuestos-.
Interesantes las crónicas que nos acercan a la vida en Madrid, así como a la actividad política.
La lectura nos muestra la importancia de Eleuterio como corresponsal de varios periódicos de la época y su estilo, observación y capacidad para la información.
FUENTE: M.L.F.