POR ANTONIO HERRERA CASADO, CRONISTA OFICIAL DE GUADALAJARA.
Los monjes medievales eran poderosos porque eran sabios. Al menos, la mayoría de ellos. Tenían libros, los escribían, los leían. Y en un mundo de ignorantes, ellos acumulaban lo más importante que en la Humanidad se puede tener: la #sabiduría. Esto es lo que me ha venido a la cabeza al visitar (desde fuera, porque está cerrado al público) el Scriptorium.