¿SE SABRÁ, POR FIN, CUÁNTA AGUA SE LLEVA OVIEDO DESDE RIOSA? .EL AGUA DE RIOSA Y OVIEDO: 125 AÑOS DE UNA HISTORIA QUE CASI NUNCA SE CUENTA
Jun 26 2026

POR JOSE LUIS CABO SARIEGO, CRONISTA OFICIAL DEL CONCEJO DE  RIOSA (ASTURIAS)

 

La reciente publicación del Ayuntamiento de Oviedo: «Digitalización del Canal del Aramo » y del diario La Nueva España (25-06-2026) sobre este mismo tema, me ha llevado a escribir estas líneas.

Cuando se habla del agua que abastece a Oviedo, casi nunca se explica de dónde procede una parte importante de ese recurso ni lo que ha supuesto, durante más de un siglo, para los ríos y manantiales del concejo de Riosa.

Echo en falta que la información ofrecida al lector incorpore esa perspectiva histórica. No se puede hablar del abastecimiento de Oviedo sin explicar también el origen de esas aguas, las concesiones otorgadas desde finales del siglo XIX, los conflictos que generaron, las actas notariales levantadas por el Ayuntamiento de Riosa denunciando el incumplimiento de las concesiones, las posteriores captaciones en otros arroyos, la construcción del Túnel del Aramo o la ampliación de la concesión autorizada en 2014.

Esta publicación no pretende polemizar ni cuestionar la importancia del abastecimiento de Oviedo. Tampoco constituye una reclamación ante ninguna administración ni ante los tribunales. Mi único propósito es aportar una parte de la historia que rara vez se cuenta y que considero imprescindible para comprender en toda su dimensión el aprovechamiento de las aguas de Riosa.

El aprovechamiento de las aguas de Riosa para el abastecimiento de la ciudad de Oviedo constituye una historia que supera ya los ciento veinticinco años. Durante ese tiempo se han sucedido concesiones, conflictos, denuncias, obras de gran envergadura y modificaciones administrativas que permiten reconstruir una parte importante de la historia hidráulica de nuestro concejo.

Todo comenzó con la Real Orden de 10 de octubre de 1899, publicada en la Gaceta de Madrid (Boletín Oficial) nº 286, de fecha 13 de octubre de 1899 , por la que se concedió al Ayuntamiento de Oviedo el aprovechamiento de 115 litros por segundo de las aguas de los manantiales del Code para abastecer la ciudad, imponiéndose, entre otras condiciones, la obligación de dejar discurrir 10 litros por segundo por el cauce del río Code para garantizar su caudal aguas abajo.

Años más tarde, sucede lo mismo con otra concesión relativa a los manantiales del río Llamo, Real Orden de 22 de junio de 1926, publicada en La Gaceta de Madrid (Boletín Oficial) el día 15 de julio de 1926, autorizando la captación de 77 litros por segundo y estableciendo igualmente la obligación de dejar correr 5 litros por segundo por el cauce natural.

Sin embargo, la documentación conservada demuestra que aquellas condiciones no siempre se respetaron.

El 8 de enero de 1933, a requerimiento del Ayuntamiento de Riosa, el notario de Pola de Lena, Ignacio Martín de los Ríos, levantó un acta en los manantiales del río Llamo. Tras inspeccionar las instalaciones comprobó que la compuerta permanecía cerrada y que el agua era derivada hacia la conducción de Oviedo, sin dejar discurrir los 5 litros por segundo establecidos en la concesión.

La situación volvió a repetirse años después.

El 16 de octubre de 1941, el notario Santiago Morán Martínez, también a requerimiento del Ayuntamiento de Riosa, inspeccionó las captaciones del río Code. En el acta notarial dejó constancia de que tampoco se cumplía la obligación de dejar pasar 10 litros por segundo río abajo, al encontrarse taponado el paso destinado a ese caudal.

Estas actas notariales poseen un extraordinario valor histórico. No recogen opiniones ni interpretaciones, sino hechos comprobados directamente por fedatarios públicos.

Lejos de corregirse definitivamente, el sistema de captaciones fue ampliándose con el paso de los años.

Durante los períodos de estiaje, cuando disminuía el caudal de los principales manantiales, el Ayuntamiento de Oviedo incorporó nuevas captaciones ilegales en distintos arroyos de la cuenca del río Grandiella para incrementar el agua derivada hacia Oviedo. Estas actuaciones están documentadas mediante fotografías obtenidas sobre el terreno, entre ellas las correspondientes a la Reguera Cerrezúa, donde aún pueden observarse las obras de captación.

Otro episodio significativo tuvo lugar a mediados de la década de 1980, cuando se intentó realizar una perforación en Rioseco, en el extremo sur del concejo – en la cabecera norte de L´Averón de Foz -, con el fin de localizar y captar las aguas del manantial de la Cueña La Forcá. Aquellos trabajos fueron paralizados por el entonces alcalde de Riosa, Alfredo Álvarez Espina. El tubo de aquella perforación al que he fotografiado en diversas ocasiones, permanece todavía hoy en el lugar como testimonio material de aquel intento.

Poco después se dio un paso más con la construcción del Túnel del Aramo, autorizado por Orden del Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo de 3 de septiembre de 1986 y ejecutado entre 1990 y 1995.

Se trata de una infraestructura que motivó un contencioso entre el SAyuntamiento de Riosa y el Ayuntamiento de Oviedo, con 3,8 kilómetros de longitud, 3 metros de diámetro, una sección de 7 metros cuadrados y una capacidad aproximada de transporte de 2.000 litros por segundo, que comunica Arroxines, en la cabecera del río Code, con El Robadiellu, en Morcín.

Resulta inevitable preguntarse ¿por qué se construyó una infraestructura capaz de transportar cerca de veinte veces el caudal autorizado por la concesión vigente desde 1899?

La respuesta, al menos en parte, parece encontrarse en la Resolución de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico de 20 de noviembre de 2014, que modificó la concesión histórica autorizando al Ayuntamiento de Oviedo a derivar 307 litros por segundo de caudal medio, 614 litros por segundo de caudal máximo instantáneo y un volumen máximo anual de 9.700.000 metros cúbicos.

La propia resolución impuso además, por primera vez, la obligación de respetar un caudal ecológico y de instalar aparatos de medición que permitieran controlar el agua realmente derivada.

Ello conduce inevitablemente a otra reflexión. Si en 2014 se establecía como necesario la instalación sistemas de medición para conocer el volumen de agua captado – no sabemos si llegaron a instalarse -, ¿cómo se controló durante el siglo anterior el agua realmente captada? ¿Existía un seguimiento efectivo del volumen derivado hacia Oviedo? ¿Se respetaban los límites de la concesión original?

Como investigador y cronista oficial del Concejo de Riosa, llevo muchos años recopilando documentación sobre este asunto: concesiones, actas notariales, resoluciones administrativas, fotografías y testimonios. Han sido muchos horas y días recorriendo las captaciones y las conducciones. El propósito de esta publicación no es reabrir viejos litigios. Mi única intención es dar a conocer unos hechos históricos que forman parte de la memoria de Riosa y que considero de indudable interés público.

Después de analizar toda esta documentación resulta difícil no apreciar una constante: mientras las necesidades de abastecimiento de Oviedo fueron encontrando sucesivas soluciones administrativas y técnicas, Riosa veía disminuir progresivamente el caudal de sus ríos. Esa es la reflexión que, como investigador, extraigo del estudio de los documentos. Naturalmente, cada lector podrá examinarlos y formar su propio criterio: https://jlcabocronistariosa.blogspot.com/…/el-agua-un…

Hoy, cuando existen medios técnicos para conocer con exactitud el volumen de agua derivado, la pregunta continúa plenamente vigente:

¿Se harán públicos, de una vez por todas, los datos reales del agua que diariamente sale de Riosa hacia el embalse de Los Alfilorios?

Porque conocer la historia también significa exigir transparencia sobre un recurso natural que pertenece al patrimonio de todos.

FUENTE; J.L.C.

 

Calendario

junio 2026
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930  

Archivos

UN PORTAL QUE CONTINÚA ABIERTO A TODO EL MUNDO