POR GABRIEL SEGURA HERRERO, CRONISTA OFICIAL DE ELDA (ALICANTE)
Recientemente la calle Dahellos ha sido dotada de un nuevo mobiliario urbano y una nueva iluminación en un intento municipal de revitalizar esta otrora importante calle comercial de la ciudad, implementando en ella el nombre de las galardonadas por el Museo del Calzado con el premio «Mejor Calzada» de España.
Este vial urbano está hoy de aniversario.
Tras el estancamiento demográfico durante los años más duros de la posguerra (1939-1945), se había iniciado un tímido pero constante incremento demográfico que en 1956 situaba a la ciudad al borde de los 25.000 habitantes.
La alcaldía de José Martínez González (1943-1956) impulsó la transformación y modernización urbana de la ciudad, basada en la visión del arquitecto municipal Miguel López, a través del plan general de alineaciones y de los sucesivos planes de instalación del alcantarillado público, de la extensión del alumbrado público y del asfaltado y pavimentación de las calles de la ciudad favorecieron unas mejores condiciones para que la iniciativa privada promoviera el desarrollo del parque de viviendas que demandaba la ciudad.
En ese contexto, hoy hace 69 años, un 13 de marzo de 1956, se concedió la primera licencia municipal de obras para la construcción de un edificio de viviendas en la recién abierta calle Dahellos.
Esta calle tan eldense tuvo su origen en la demolición del antiguo chalet y fábrica de Pedro Bellot, que anteriormente había sido propiedad del Rafael Romero Utrilles. Complejo fabril, situado frente a la actual calle Ortega y Gasset (ant. del Vall y más tarde Médico Manuel Beltrán) y que cerraba el crecimiento de la ciudad hacia el Sur.
En septiembre de 1955 se autorizó a Federico Agüera, propietario de los terrenos resultantes de la comentada demolición, a la apertura de calles y a la urbanización de la zona. Y meses más tarde, un 13 de marzo de 1956, se concedió licencia de obras al primer grupo viviendas de la calle Dahellos, constituido por un edificio de planta baja y cinco pisos. Autorización municipal que recogía la prohibición taxativa de no poder habitar las viviendas hasta la total urbanización de la calle.
Aquel martes de marzo también se autorizó la construcción de una amplia sala de cine en dicha calle. Sala de espectáculos que venía a constituir la ampliación del Cine Cervantes.
Poco a poco, la recién nacida calle Dahellos fue viendo como sus aceras se poblaban de nuevos edificios de viviendas, con amplios bajos comerciales; al tiempo que unos años más tarde se construyó el edificio de Correos y Telégrafos (1966).
Así, aquella entonces joven calle, de apenas 135 metros de longitud, cuyo nombre rendía recuerdo al origen ibérico-romano de la ciudad, pronto inició un pulso con la veterana calle Nueva para arrebatarle la primacía comercial y social.
De moderna urbanización con anchas aceras, amplias viviendas, abundantes locales comerciales, servicios de ocio y gestión, permitieron a la calle Dahellos constituirse en el moderno escaparate de la nueva Elda que estaba por venir en las décadas de los años sesenta, setenta y ochenta del siglo XX.
Esperamos y deseamos que la iniciativa de modernización impulsada por la concejalía de Espacios Públicos e Inversiones del Ayuntamiento de Elda consiga recuperar, con ayuda de la iniciativa privada, la alegría y bullicio comercial y ciudadano de esta gran calle tan eldense.
