CON LA PRESENCIA DE MIGUEL FORCADA, CRONISTAS OFICIAL DE PRIEGO (CÓRDOBA)
El pasado 14 de octubre de 2025, en la víspera del Día Internacional de las Mujeres Rurales, celebramos una jornada muy especial en El Esparragal, dedicada a reconocer el papel fundamental que desempeñan las mujeres en la vida de nuestros pueblos y aldeas. Fue un encuentro emotivo, sencillo y lleno de humanidad, en el que quisimos rendir homenaje a todas esas mujeres fuertes, trabajadoras y generosas que, con su esfuerzo y sabiduría, han sido el corazón de nuestros campos y el alma de nuestra sociedad.
Para guiarnos en este recorrido por la historia y la memoria de la mujer rural, tuvimos el privilegio de contar con la presencia de Miguel Forcada Serrano, cronista oficial de Priego de Córdoba, licenciado en Ciencias de la Educación, Máster en Gestión Cultural y miembro de la Real Academia de Córdoba. Miguel es, además, un apasionado de la historia local y un gran defensor de nuestra identidad rural. Ha sido director del periódico Adarve y del Museo Adolfo Lozano Sidro, concejal durante casi dos décadas, y autor de una decena de libros, entre ellos Guía Sentimental de la Sierra Horconera, donde dedica preciosas páginas a la vida de las mujeres en los cortijos y aldeas de antaño.
Durante su intervención, Miguel nos regaló una charla cercana y llena de sensibilidad. Con su estilo cálido y su forma tan suya de contar, nos transportó a los tiempos en que la vida rural giraba en torno al esfuerzo diario de las mujeres: las que cuidaban la casa, los hijos, los animales y la tierra, siempre con una entrega silenciosa, pero indispensable. Sus palabras, cargadas de respeto y cariño, fueron un verdadero homenaje a esas mujeres que sostuvieron, y siguen sosteniendo, el alma de nuestros pueblos.
La jornada finalizó con un turno de preguntas y un pequeño coloquio, en el que Miguel se mostró, como siempre, muy cercano y atento con todos los asistentes. Escuchó, respondió y compartió anécdotas con naturalidad, creando un ambiente distendido y lleno de complicidad. Fue, en definitiva, una tarde entrañable, de esas que dejan huella. Un encuentro para recordar y, sobre todo, para seguir valorando la importancia de las mujeres rurales, guardianas de la memoria y el futuro de nuestros pueblos.
FUENTE: Mercedes Sillero Muñoz