POR MARTIN SANCHEZ GONZALEZ, CRONISTA OFICIAL DE GETAFE (MADRID).

Hoy saco a la luz el recorrido realizado por el rey Fernando el Católico, en su transitar por tierras extremeñas para llegar a Guadalupe, desde Plasencia.
Al analizar mentalmente este trayecto comprendí que la barrera que forma el río Tajo, entre Plasencia y Trujillo era un paso complicado, excepto que se realizase el paso por el Puente del Cardenal, ya existente en el siglo XV. Mandado construir hacia 1450 por el obispo de Plasencia, Juan de Carvajal (de ahí su nombre), para evitar el peligroso cruce del río en barcas.
Es un puente de piedra con varios ojos (originalmente cinco, aunque los sedimentos y el agua a veces ocultan parte de su estructura) que destaca por su robustez ante las crecidas del Tajo.
Se encuentra ubicado cerca de la desembocadura del río Tiétar en el Tajo, entre los municipios de Torrejón el Rubio y Serradilla.
Pasar la Sierra de Monfragüe y el Parque Nacional que también lleva este nombre, para dirigirse a Trujillo, ambos en tierras del término municipal de Torrejón el Rubio, era algo complicado, si no se utilizaba este puente.
Las crónicas de la época citan que desde el puente de Cardenal, el cortejo del Rey Fernando se dirigió hasta Jaraicejo, donde realizaron una breve parada, dado su estado precario de salud.
La muerte le sorprendió en el camino, al llegar a Madrigalejo.
En enero de 1516, el rey Fernando el Católico emprendió su último viaje con la intención de llegar al Monasterio de Guadalupe para asistir al capítulo de la Orden de San Jerónimo y buscar alivio a su precaria salud.
Partió de Plasencia el 5 de enero y, su itinerario, incluyó estos puntos clave.
Itinerario de su último viaje (Enero 1516)
El monarca, que ya se encontraba muy debilitado y debía ser trasladado en andas, siguió una ruta que atravesaba el actual Parque Nacional de Monfragüe:
Puente del Cardenal:
Cruzó este emblemático puente sobre el río Tajo. Este paso era fundamental en la vía que comunicaba Plasencia con Trujillo y Guadalupe. El puente del Cardenal yace bajo las aguas del Salto de Alcántara, cuya presa llena el cauce del río Tajo hasta chocar con la presa de Torrejon y,solamente puede verse descubierto en años de mucha sequía.
Torrejón el Rubio (el de los Carvajales): Tras cruzar el Tajo, la comitiva pasó por esta localidad (desconocemos exactamente si se refiere al término municipal de Torrejón el Rubio o al citado pueblo), camino hacia el sur.
Jaraicejo: Llegó a esta villa donde hizo un breve descanso.
Trujillo: El rey alcanzó la ciudad el 6 de enero (Día de Reyes), donde su estado de salud empeoró considerablemente.
Abertura: Permaneció en esta localidad descansando unos cinco o seis días (hasta el 13 de enero) antes de continuar.
Madrigalejo: Fue su última parada. Debido a la gravedad de su estado, no pudo completar el ascenso «para el cerro» hacia Guadalupe. Se alojó en la Casa de Santa María, propiedad del monasterio guadalupano, donde firmó su testamento el 22 de enero y falleció el 23 de enero de 1516
Aunque su destino final era el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, el rey murió a las puertas de la sierra, sin llegar a entrar en la puebla.
Diputación de Badajoz
Es una parte fascinante de la historia, ya que en esos últimos días en Madrigalejo se decidió el futuro de lo que hoy conocemos como España.
La Casa de Santa María
Este edificio no era un palacio real, sino una modesta construcción que pertenecía a la congregación de los frailes Jerónimos de Guadalupe.
Origen: La casa existía desde finales del siglo XIV y servía como lugar de descanso y administración para los monjes en sus desplazamientos por la zona.
Importancia histórica: El rey llegó allí tan enfermo que no pasó alli sus últimos 10 días de vida.
En la actualidad: La estructura original se perdió tras la desamortización, pero hoy en día el lugar alberga el Centro de Interpretación de Fernando el Católico, donde se pueden ver proyecciones sobre su vida y restos recuperados de la época.
El Testamento de Madrigalejo (22 de enero de 1516)
Firmado apenas unas horas antes de su muerte, este documento es considerado uno de los pilares de la unidad monárquica española.
Sucesión del Reino: Fernando nombró como heredera universal de todos sus reinos a su hija, Juana I de Castilla «Juana la Loca».
La figura de Carlos I:
Debido a la incapacidad de Juana, el testamento establecía que su nieto Carlos (el futuro emperador Carlos V) gobernaría en su nombre como regente y heredero, unificando bajo una sola corona los reinos de Castilla y Aragón.
Regencia provisional: Mientras Carlos llegaba desde Flandes, Fernando designó al Cardenal Cisneros como regente de Castilla y al arzobispo Alonso de Aragón para la Corona de Aragón.
Deseo final:
Pidió ser enterrado en la Capilla Real de Granada, junto a su esposa Isabel la Católica, donde sus restos descansan hoy en día.
El rey falleció en la madrugada del 23 de enero de 1516 a los 63 años, cerrando un ciclo clave en la historia europea pudo continuar el ascenso hacia el Monasterio de Guadalupe. Se convirtió en su residencia improvisada.