POR SANTOS BENITEZ FLORIANO, CRONISTA OFICIAL DE CÁCERES.
La Pasión cacereña comienza una nueva etapa. La Unión de Cofradías Penitenciales (UCP) de Cáceres despidió este viernes a Santos Benítez Floriano, quien ha presidido la institución durante la última década, para dar paso a una nueva generación de responsables encabezada por Jesús Sellers Bermejo.
El relevo se escenificó durante la eucaristía de clausura del curso cofrade celebrada en la iglesia de San Juan. Un templo de dimensiones modestas pero cargado de simbolismo que se quedó pequeño para acoger a decenas de cofrades, hermanos mayores, mayordomos y representantes de las hermandades de la ciudad que quisieron arropar al nuevo presidente en el inicio de su mandato.
La toma de posesión llega después de que Sellers recibiera el respaldo unánime del Pleno extraordinario de la UCP. Su candidatura fue la única presentada tras la convocatoria electoral abierta el pasado 9 de abril y contó con el apoyo de las dieciséis cofradías que integran la entidad.
Con ello se pone fin a una etapa de diez años marcada por el liderazgo de Santos Benítez Floriano, que no podía optar a una nueva legislatura debido a la limitación estatutaria de mandatos. Durante los últimos años, Sellers ha sido uno de sus colaboradores más estrechos como vicepresidente de la institución, participando activamente en la coordinación de la Semana Santa y en la gestión de las incidencias que se producen durante las procesiones.
La ceremonia tuvo también un marcado carácter de unidad cofrade. Representantes de todas las hermandades estuvieron presentes en un acto en el que quedó patente el respaldo del mundo cofrade al nuevo equipo. Entre los asistentes se encontraban miembros de cofradías como la Vera Cruz, los Ramos, el Cristo Negro, las Batallas, la Expiración, el Humilladero, la Sagrada Cena, el Nazareno, el Amparo o los Estudiantes, entre otras.
Pese a asumir ahora la máxima responsabilidad de la Unión de Cofradías, Jesús Sellers está lejos de ser una cara nueva en la Semana Santa de Cáceres. Nacido en la ciudad en 1972, es hermano de nueve cofradías y una de las figuras más activas del panorama cofrade local desde hace décadas. Fue fundador y primer mayordomo de la Hermandad Universitaria de Jesús Condenado, además de haber desempeñado distintas responsabilidades en corporaciones como las Batallas o el Amparo, donde actualmente ejerce como jefe de paso.
Su trayectoria fue reconocida en 2017 con la distinción de Cofrade del Año, un reconocimiento reservado a aquellas personas que han contribuido de manera destacada al crecimiento y fortalecimiento de la Semana Santa cacereña.
Fuera del ámbito cofrade, Sellers desarrolla su labor profesional como subinspector de la Policía Local de Cáceres. Licenciado en Ciencias Empresariales y especializado en turismo y prevención de riesgos laborales, combina esa experiencia profesional con una intensa actividad asociativa y cultural en la ciudad.
Un equipo que apuesta por la continuidad y la renovación
La nueva Comisión Permanente estará integrada por Jorge Rodríguez Velasco como vicepresidente; Sergio Cambero Calle como tesorero; Pablo Floriano Reviriego como vocal de Comunicación; y María Sandra García Rodríguez como vocal de Cultos.
Se trata de un equipo que combina experiencia dentro de la propia Unión de Cofradías con perfiles vinculados al patrimonio, la comunicación, la gestión y la vida interna de las hermandades.
Entre los principales retos que afrontará la nueva dirección figura mantener el impulso experimentado por la Semana Santa cacereña durante los últimos años. La última edición volvió a registrar una elevada participación ciudadana, una notable presencia de jóvenes y un importante impacto turístico para la ciudad, consolidando el crecimiento de una celebración que ostenta la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Precisamente la incorporación de nuevas generaciones al mundo cofrade será una de las prioridades de esta etapa. La candidatura de Sellers apuesta por reforzar la participación juvenil, fortalecer la vida interna de las hermandades y avanzar hacia una gestión más coordinada y moderna de la institución.
Al mismo tiempo, el nuevo presidente defiende preservar la dimensión religiosa de la Semana Santa en un contexto en el que su relevancia cultural, patrimonial y turística no ha dejado de crecer. El objetivo pasa por mantener el equilibrio entre tradición, evangelización y proyección exterior.
El reto de seguir creciendo
La nueva dirección también pretende reforzar las relaciones con las administraciones públicas, el tejido empresarial y las entidades sociales de la ciudad, entendiendo la Semana Santa como uno de los principales patrimonios colectivos de Cáceres.
No parte de cero. Sellers hereda una institución consolidada y una Semana Santa que atraviesa uno de los momentos de mayor proyección de su historia reciente. Pero también asume la responsabilidad de responder a nuevos desafíos organizativos, sociales y generacionales.
Con el relevo consumado, la Semana Santa cacereña inicia ahora un nuevo ciclo de cinco años en el que la experiencia acumulada durante la última década convivirá con nuevas ideas y nuevos liderazgos. Un cambio de guardia que llega con el respaldo unánime de las cofradías y con la mirada puesta en seguir fortaleciendo una de las expresiones culturales y religiosas más importantes de la ciudad.
