POR FERNANDO JIMÉNEZ BERROCAL, CRONISTA OFICIAL DE CÁCERES.
El historiador, archivero jubilado desde 2024 y cronista oficial de la ciudad Fernando Jiménez Berrocal (Cáceres, 1957) recibió el pasado viernes el homenaje de las Jornadas Góticas que organiza la asociación Norbanova y Letras Cascabeleras y que este año están dedicadas al universo de H.P. Lovecraft. Le agradecían así su participación durante una década dirigiendo la visita guiada a la zona antigua del cementerio de Cáceres, una de las actividades estrella de esta cita cultural. Jiménez Berrocal es un gran conocedor de los entresijos de un lugar que no es solo la última morada de los cacereños, sino un espacio cargado de historia y de historias. La visita se celebrará este año el próximo domingo 16 de noviembre a las 10 de la mañana.
–Los organizadores de las Jornadas Góticas han anunciado que esta va a ser la última que se celebre. ¿Puede ser la del domingo también su última visita guiada al cementerio?
–En la presentación del pasado viernes les animamos a que continúen con una programación en la que hay cine, poesía, visitas culturales, música…es un contenido importante y una seña de identidad de la ciudad.
–La visita al cementerio viejo es una de las actividades más exitosas de estas Jornadas.
–El año pasado fueron más de 100 personas, es una actividad a la que va muchísima gente, damos un paseo y hablamos mucho de historia local, porque los cementerios son archivos donde se conservan una serie de documentos epigráficos que nos informan de todo tipo de cuestiones relacionadas con la ciudad: genealogía, personas, momentos históricos.
–¿Qué franja temporal abarca la visita?
–En primer lugar por una cuestión de espacio, porque Cáceres ha ido creciendo y los enterramientos en tierra ocupan un espacio importante y cada vez se tiene menos espacio para ello. Pero también hay mausoleos de ciertas familias, está la capilla en la que hay restos arquitectónicos del antiguo convento de la Concepción y enterramientos en el suelo que prácticamente no se realizan, también está el limbo. Hay diferentes apartados dentro del cementerio y cada uno de ellos nos da una serie de informaciones que nos permite realizar esta visita cultural histórica y por supuesto muy gótica.
–¿Qué es lo que le impresiona más o les marca a los visitantes en esta ruta?
–Lo que se llevan los visitantes grabado es la información que hay en las lápidas, los epitafios, los personajes ilustres que están enterrados, y sobre todo un encuentro con nuestros antepasados, porque los que somos de esta ciudad es el lugar en el que reposan padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos…
–¿Cómo es el público interesado en desentrañar el cementerio?
–Pues hay mucha gente que viene de fuera, porque el necroturismo está muy extendido, no solamente en los grandes cementerios como en el de la Almudena o las grandes necrópolis de París, también en ciudades pequeñas que han sabido conservar esa información y ponerla a disposición de los ciudadanos.