POR JOSÉ DIONISIO COLINAS LOBATO, CRONISTA OFICIAL DE LA BAÑEZA (LEÓN)
Un año más, los bañezanos nos encontramos inmersos en la fiesta de Invierno de los Carnavales; fiesta declarada de Interés Cultural y Blasón de Oro desde 1990 por la Junta de Castilla y León. Fiesta donde el pueblo quiere liberar es batalla alegre entre don Carnal y doña Cuaresma, donde se lucha por una festividad lúdica y ancestral dentro de nuestros pueblos y comarcas leonesas.
La Ciudad de La Bañeza volverá a llenarse de alegría y diversión; tradiciones, personajes y viejas mascaradas marcaran el antruejo de nuestros pueblos, algunos de ellos permanentes hoy todavía como Alija del Infantado, Llamas de la Ribera, o en La Cabrera, La Cuesta, conservando ese primitivo Carnaval para luego entrar en ese tiempo religioso de la Cuaresma.
Grupos de mascarones donde los mozos hacer rugir esquilones y cencerros, pieles y utensilios de grandes cornamentas ataviados con grandes tenazas, intentando atrapar a aquellas mozas despistadas que vestidas de coloridos trajes, contemplan al pelele en su trayecto hacía la hoguera. Pero La Bañeza ha creado ese otro colorido Carnaval, alegre y vistoso que, a lo largo del tiempo, sus personajes más chistosos han hecho en ella ese tipismo y punto alegre de diversión.
FUENTE: J.D.C.L.