POR PEPE MONTESERÍN, CRONISTA OFICIAL DE PROVIA (ASTURIAS)
Esos que silban el himno español amparados en la jauría, son los mismos que antes (ahora lo tienen prohibido) proferían insultos racistas, sexistas y xenófobos contra los jugadores rivales; borregos instruidos en el rencor, que no viajaron más allá de su dehesa o lo hicieron en jaulas. Y hay quien justifica esos abucheos y silbidos a nuestro himno nacional al no sentirse representado, pero participa con todos los honores y liba sin objeción de conciencia en la Copa del Rey (el Rey de España), tras una vendimia netamente española, con comensales españoles, donde camisetas, colores, himnos y escudos de los comensales son sagrados. Su libertinaje vomitan en la bandera que ampara su proyecto y se insultan a sí mismos, de igual manera que incontinentes malhablados y malnacidos, en su libertad de interjección, como un tic, defecan sobre su propia madre.
Fuente: http://www.lne.es/
