POR JOAQUÍN CARRILLO ESPINOSA, CRONISTA OFICIAL DE ULEA (MURCIA)
La historia de los pueblos pequeños, no sería tan enriquecedora si no fuera por la colaboración y entrega de personas sencillas, capaces de desarrollar las labores municipales que le son encomendadas.
En Ulea, el día 31 de mayo de 1928, el secretario del Ayuntamiento, por orden del Sr. Alcalde, Gumersindo Cascales Carrillo, da lectura de un comunicado, en el que se realza la necesidad de realizar la recaudación de los impuestos municipales; tales como los puestos públicos de mercado, en la plaza del Ayuntamiento, así como las tasas aprobadas para los vendedores ambulantes, por las calles del pueblo.
Otro capítulo de ingresos estaba constituido por el arbitrio de control de pesas y medidas, cuyo uso era obligatorio en todos los establecimientos del municipio.
Se requiere, de igual manera, efectuar el cobro de impuestos del primer trimestre del año en curso, sobre el degüello de reses en el matadero municipal.
Se propone otorgar el cargo de recaudador de dichos impuestos a Emilio Tomás Pastor, por parte del Sr. Alcalde; proposición que es corroborada por toda la Junta de Gobierno del Ayuntamiento.
Su entrega y honradez fue una constante en Emilio lo que ocasionó que todos los miembros del Consistorio Municipal le otorgaran la confianza, absoluta, como Recaudador de impuestos, durante bastantes años: concretamente, hasta su jubilación. Gran ejemplo como servidor del pueblo.
