POR MANUEL GARCÍA CIENFUEGOS, CRONISTA OFICIAL DE MONTIJO Y LOBÓN (CÁCERES)
Conferencia ofrecida ayer martes en la Real Sociedad Económica Extremeña Amigos del País de Badajoz. Ciclo Asociaciones de Historia de la Baja Extremadura: “No podemos decir que la historia de nuestros pueblos tenga terminado el relato de los hechos que acaecieron a lo largo de los siglos. La historia de cada uno de ellos es, en sentido figurado, un árbol al que a lo largo del tiempo, se le ha ido añadiendo injertos del que han brotado nuevas ramas, procedentes de investigaciones y trabajos que han aportado el quehacer de la vida de sus poblaciones. En este sentido son fundamentales los trabajos presentados en las Jornadas de Historia que se vienen celebrando en la provincia de Badajoz. Objetivo y finalidad del “Ciclo de las Asociaciones de Historia de la Baja de Extremadura”, convocado por la Sección Historia de la Real Sociedad Económica Extremeña de Amigos del País de Badajoz. Dar a conocer sus orígenes, lo realizado y su proyección hacia el futuro.
Las Jornadas de Historia han trazado caminos necesarios que llegan a una mayor comprensión de nuestro pasado. Concienciándonos de la participación de hombres y mujeres en las decisiones importantes que han marcado los destinos de nuestros pueblos. En esos trabajos no podemos obviar, entre otros, el oficio que los Cronistas han realizado y continúan con la investigación y el relato de la crónica local.
El pensamiento unamuniano es concluyente en su análisis: “La historia local es la entraña de la historia universal”. Algunos autores han definido la historia local como el resultado del desarrollo del conocimiento de lo particular, del estudio integral de la vida de un grupo, de una comunidad desde su nacimiento. En ella, en la historia local, se sustenta la comprensión de la historia regional, y, por ende, la historia nacional.
En la historia local, vista desde dentro, encontramos la realidad de un proceso que implica acontecimientos, espacios, lugares donde se han producido y producen la acción cotidiana del hombre. La historia no podrá ser entendida en toda su magnitud sino a través del estudio de la historia local.
Michel Duchein, archivero e historiador francés ha afirmado que el más humilde documento de un archivo local constituye un testimonio irremplazable porque permite escuchar una voz, al mismo tiempo, lejana y familiar que no se podría encontrar en otra parte. Con ello, el historiador francés nos recuerda el valor de los documentos de archivo como primera fuente para los estudios históricos.
Julio Fernández Nieva, profesor, historiador, director del Departamento de Didáctica de las Ciencias Sociales de la Universidad de Extremadura, que participó en las II Jornadas de Historia de Montijo con la conferencia inaugural “Cómo se escribe y cómo se enseña la Historia de un pueblo”, afirmó que: “la organización de estas Jornadas es prueba manifiesta de sensibilidad y aprecio por la historia del pueblo, de ‘hambre por el pasado’ y por la misma razón ‘por el futuro’. El pueblo quiere, tiene derecho a saber su historia, a conocer su tierra, para amarla y defenderla, para reivindicar su orgullo y dignidad”. Fernández Nieva señalo que “no existe ninguna contradicción entre historia local e historia universal; para llegar a lo universal sólo hay un camino y es la experiencia particular universalizable”.
El profesor Fernández Nieva dejó lo que en ediciones posteriores fue tomado muy en cuenta, para posteriormente ser olvidado: “la historia es una ciencia en permanente construcción… la historia se hace enseñándola y se enseña haciéndola. Y es algo que merece la pena, porque es un instrumento básico de conciencia ciudadana… Esta tarea pasa ineludiblemente por los centros de enseñanza y compete a profesores y alumnos”.
El profesor Fernández Nieva dejó lo que en ediciones posteriores fue tomado muy en cuenta, para posteriormente ser olvidado: “la historia es una ciencia en permanente construcción… la historia se hace enseñándola y se enseña haciéndola. Y es algo que merece la pena, porque es un instrumento básico de conciencia ciudadana… Esta tarea pasa ineludiblemente por los centros de enseñanza y compete a profesores y alumnos”.
John H. Elliott, historiador e hispanista británico, se lamentaba de las carencias de historias locales que sirvan de base a estudios de síntesis que, presentando una historia total, asumiera y se fundamentara en estos estudios particulares.
La importancia de los estudios locales y regionales, es manifestada por autores como Jaume Vicens Vives, Antoni Jutglar y Juan Mercader Riba. Consideraciones en las que se reafirmaba Fernando Cortés Cortés, doctor y catedrático de historia, director de la Revista de Estudios Extremeños y cronista oficial de Badajoz, en los V Encuentros de Historia en Montijo.
Montijo. Se han celebrado 12 Jornadas de Historia, en la que se han ofrecido 128 ponencias, que fueron expuestas por 187 personas. Las publicaciones de las Actas han sumado 1.214 páginas, en la mayoría de las ocasiones gracias a la Diputación de Badajoz. LOBON ha contado con tres ediciones de las Jornadas de historias, habiéndose presentado un total de 12 ponencias, presentadas por 12 personas.