POR JOSÉ JULIO ORTIZ CHISVERT, CRONISTA OFICIAL DE COBEÑA (MADRID).
Hace muchas décadas, siendo yo pequeño, acompañaba en múltiples ocasiones a mi abuelo y uno de los lugares que más me gustaba visitar con él era la dehesa de Cobeña y sus escondidos rincones. Y como mi guía no podía ser mejor, me enseñaba los sitios más desconocidos. Así un día mí abuelo Casimiro Chisvert Juanete, me dijo; sabes que mucho tiempo antes de existir el actual corral de las vacas que hay en la dehesa, hubo otro mucho más antiguo…
Entonces, él me llevó a un sitio y me dijo, mira, este es el antiguo corral de la dehesa. Aquí traíamos a las vacas antes de hacerse el que hoy conocemos. Sin darme cuenta, decenas de veces cuando había ido a ese sitio, nunca me había dado cuenta que ahí hubo un corral.
Es verdad, le contesté a mi abuelo. Es completamente redondo y se nota perfectamente el margen del corral.
Mi abuelo entonces me explicó que antaño, el corral se hacía con zarzas. Mira José Julio, me explicó, nosotros trasplantábamos zarzas que sacábamos de los zarzales y con una cuerda, marcando una enorme circunferencia hacíamos un círculo plantando los tocones de las zarzas. Dejábamos una parte pequeña sin zarzas y en ese sitio instalábamos unas puertas de palos sujetos con alambres. Cuando las zarzas crecían, las recortábamos haciendo un seto y cuando ya estaba lo suficientemente tupido, entonces lo utilizábamos de corral.
Las vacas, como las zarzas ya eran altas y con espinas, no se podían escapar ni salir, y mientras que durante el día pastaban por la dehesa, luego por la noche las metíamos en el corral, para que estuviesen seguras, reunidas y protegidas.
Es muy posible que pocas personas sepan en Cobeña que la dehesa pues, tuvo dos corrales; el corral del que actualmente se conserva una pequeña parte y otro que hubo muy cerca del arroyo del Pontón, cerca de la fuete que se construyó en 1925, la Fuente del Pontón o Fuente de la Dehesa.
Es muy interesante saber que el nombre de la dehesa es Dehesa de Valderrabé y que ya en el año 1413, en el testamento que Sancho López y Marina Alfonso instituyeron para el Hospital de Cobeña, se menciona una donación a Santa María de Valderrabé. Es la mención documental más antigua a dicha imagen de la que en el límite de Algete con Cobeña, justo por la dehesa, se levantó a dicha imagen una ermita. La imagen antiquísima, fue parcialmente destruida por izquierdistas durante la guerra civil de 1936, quedando solo la imagen del niño que dicha Virgen tenía en sus brazos. También diremos que la ermita fue demolida en 1977.
Tal y como se menciona en el Blog de Tinajas en la Cueva, de Daniel García Magariños, “algunos autores relacionan el topónimo de Valderrabé con la palabra árabe «rabî» (primavera o verdor) y que es y que se utiliza en otros topónimos como Rabé de las Calzadas, Valle de Rave, Barranco de Ravé, (Antroponimia Hispanoárabe, según fuentes Latino-Romances, Elías Terés, publicado en la revista Anaquel de Estudios Árabes, vol 1.)”.
También sabemos que la Fuente del Pontón fue construida en 1925 ya que en mis trabajos de investigación sobre la historia de Cobeña, hace tiempo que encontré un documento de 1925, titulado «Relación y correspondencia sobre las aspiraciones de los pueblos del partido judicial de Alcalá de Henares (Madrid)»
En dicho documento aparece Cobeña:
«Se encuentra este pueblo bien abastecido de aguas pues además de la fuente que existe en el casco de la población y que en el año pasado se llevaron a cabo obras de saneamiento en ella, hay otra en el extrarradio de reciente construcción, y otra que se está construyendo en la Dehesa Boyal Vieja de estos propios, todas con abundantes y muy buenas aguas potables».
Para finalizar ofrezco unas fotos aéreas de “Los Corrales de la Dehesa”.
En la primera fotografía, (de 1946), se ve que solo existía el corral que he citado en mi artículo. En la segunda fotografía, (de 1956), ya existía el coral de ladrillos, pero coexistían los dos. En la tercera foto, (de 1966), año en que yo nací, siguen existiendo ambos corrales. Finalmente, en el año 1976, cuando yo tenía 10 años, ya solo queda un vestigio que tan solo los que conocíamos de su existencia podíamos reconocer a ras de suelo. En la última fotografía podemos ver lo que queda hoy en día del último corral de las dehesa.
FUENTE: https://www.facebook.com/josebajuliokorena.ortizuetxea
