POR JOSÉ MARÍA FIDALGO SÁNCHEZ, CRONISTA OFICIAL DE COLUNGA (ASTURIAS)
Que si, hombre (y mujer), que sí; que estamos en crisis o, quizá, quizá, saliendo de ella por un rendija angosta, pero que muy angosta.
En resumen: que hay que seguir apretando el cinturón y «escatimando» el dinerín.
Dicen que los precios bajan; pero no tanto. Dicen que el petróleo y los hidrocarburos son más baratos; pero yo no lo noto. Dicen que «la cesta de la compra» está al alcance de todos los bolsillos; pero soy incapaz de detectarlo… No se, ustedes me contarán.
Ahora bien; sí observo con sorpresa una cosa muy curiosa.
Verán: cuando yo era rapaz (e, incluso «menos rapaz») había ciertos pescados, estimados como de gran aprecio y precio, que la gente reservaba para grandes ocasiones. La merluza, por ejemplo.
Otros, como las sardinas, la raya, el cazón… eran considerados como «corrientes» y su precio de mercado era bajo.
Hoy día, ¡lo que son las cosas y los tiempos! , la raya, el cazón y las sardinas son mucho más caras que la merluza.
Por otra parte, los cultivos en piscifactorías de ciertos pescados y mariscos han supuesto que ciertas especies de unos y de otros sean asequibles, por su precio de mercado, a un público deseoso de comer «prestosu y en baratín».
Los mejillones de Galicia, los cultivados en bateas en las Rías Baixas gallegas, están ahora en su mejor momento; el cultivo de la «almeja japonesa» (Ruditapes philippinarum Adams) ofrece unas calidades muy buenas de este molusco a precios muy tentadores; la oferta de langostinos procedentes de Africa, Asia, Oceanía, América del Sur… es muy amplia y los precios, en producto congelado, oscilan entre barato y menos barato para que cada cual elija a su gusto y posibilidades.
Hoy vamos a preparar un guiso barato de patatines, mejillones, almejas y langostinos.
Pero un guiso a lo barato.
Para ello necesitaremos 1 kg de patatas; 500 g de almejas de cultivo (tamaño mediano); 1 kg de mejillones; 18 langostinos baratos.
Seguiremos estos pasos:
A) Quitamos las cabezas a los langostinos y pelamos las colas. Esas cabezas fríen en un poco de aceite; se aplastan, se agrega agua, da unos hervores y se cuela el caldo.
B) Se tienen las almejas durante una hora en agua con sal; después, con un poco de agua, se abren al vapor.
C) Se abren los mejillones al vapor con un poco de agua y vino blanco; se selecciona su carne y se reserva, colado, el caldo que soltaron.
D) Con el caldo de los mejillones, el de las almejas y el de las cabezas de los langostinos, más un poco de agua si fuere preciso, cuecen las patatas (peladas, lavadas y troceadas en pequeño); que se complementan con un sofrito de cebolla y pimiento y un coloreo con azafrán.
E) Casi al finalizar la cocción de las patatas se suman las almejas, las colas de langostinos y la carne de los mejillones; prosigue la cocción, se rectifica de sal, reposa y se sirve, muy caliente, en cazuela adornando superficialmente con perejil pucado.
