POR JOSÉ ANTONIO FILTER RODRÍGUEZ, CRONISTA OFICIAL DE CAÑADA ROSAL (SEVILLA).
Cañada Rosal celebra mañana Domingo de Resurrección la Fiesta Colonial de los Huevos Pintados. Una fiesta que en sus inicios hace algo más de tres décadas un grupo de entusiastas carrosaleños pertenecientes a la Asociación de Amigos “27 de Agosto” deciden potenciar y poner en valor una tradición legada de los primeros colonos centroeuropeos que hasta entonces y de manera continuada se venía celebrando en la intimidad familiar a lo largo de más de dos siglos y medio.
Familias como los Duvisón, Hans, Fílter, Delis, Rúger o Hebles llegados de la Alsacia, el Palatinado o los bosques de Baviera no sólo trajeron sus ilusiones y su esperanza en esa Tierra Prometida que proclamaban los panfletos de Thurriegel sino que traen un idioma, unas costumbres, una cultura y unas tradiciones que se han perdido con el paso de los años, quedando en nuestro pueblo sólo la celebración de la Pascua de Resurrección con los Huevos Pintados Una tradición que no puede ni debe oscurecerse con lo festivo y efímero. Hoy es un gran evento festivo para nuestro pueblo y para los que nos visitan pero sobretodo no olvidemos que este día es un acto de memoria histórica, de homenaje a los hombres y mujeres que un día abandonaron su tierra para dar vida a la nuestra y un día para reivindicar nuestras señas de identidad más fuertes y genuina, recordando que la tierra próspera que les prometieron tuvieron que levantarla a golpe de azadón, de esfuerzo, de sudor y de lágrimas en unos baldíos feroces que se llevó por delante cientos de vidas humanas . Pero a pesar de la decepción y las dificultades, los colonos no se rindieron. Lucharon unidos ante la adversidad, la enfermedad y la intransigencia de los pueblos vecinos. Su coraje y perseverancia se convirtieron en la base sobre la que construyeron nuevas vidas en una tierra extraña.
Esa tiene que ser la auténtica esencia de la fiesta que nos congregará a todos en la Plaza de Santa Ana mañana domingo. Llenemos de contenido este día para recordar de dónde venimos, para reencontrarnos con nuestros orígenes, para dignificar y rendir homenaje a los protagonistas de esta gran odisea humana que hizo posible convertir unas tierras yermas en pueblos vivos, celebrando la Pascua y la Vida.
Honor y gloria a aquellos forjadores que sembraron ésta tierra de sueños y nos dejaron un lugar para nacer y vivir desde la convivencia, la tolerancia, el cooperativismo, la solidaridad y la unidad como pueblo.
FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN Y FELIZ FIESTA COLONIAL DE LOS HUEVOS PINTADOS EN ESTE TROZO DE EUROPA HECHA PUEBLO.
