EL HISTORIADOR MIGUEL CABALLERO PÉREZ, CRONISTA OFICIAL DE LÁCHAR (GRANADA), ASEGURA EN UNA ENTREVISTA CONCEDIDA A ‘EL CULTURAL’ QUE “FEDERICO GARCÍA LORCA NO FUE ASESINADO NI POR ROJO, NI POR MARICÓN”
La muerte de Federico García Lorca aquel 17 de agosto de 1936 –o 19 según las versiones oficiales- sigue siendo un puzle por completar. Mientras las expeditivas trabajan a marchas forzadas en el Alfacar, en la zona del Barranco de Víznar, las especulaciones no cesan.
El historiador Miguel Caballero, autor de ‘Las trece últimas horas en la vida de García Lorca’ aseguró en declaraciones a ‘El Cultural’ que el de Fuente Vaqueros “no fue asesinado ni por rojo ni por maricón”.
Caballero recoge en su obra desde el momento que se dio la orden desde el Gobierno Civil de la ciudad hasta la Colonia, centro de detención de Víznar, hasta que la llevaron a cabo dos miembros de la Guardia Civil, dos policías y cuatro guardias de asalto.
“Son los testimonios de José María Nestares, capitán de la primera bandera de Falange en la zona, su hijo Fernando, el alcalde falangista de Pulianas, Pedro Cuesta Hernández, el de Joaquín Espigares, agricultor y jefe de centuria de la Falange a las órdenes de Nestares y el de un masón que respondía a las siglas de A.M. de F., que estuvo detenido en la Colonia, donde García Lorca pasó sus últimas horas de vida. Los testimonios de estos cinco coincidían”, asegura el historiador en base a unos documentos recabados por el director del extinto diario Patria, Emilio Molina Fajardo.
A Lorca le detuvieron a mediodía en la casa del poeta Luis Rosales. Trece horas después le ejecutaron en compañía de tres detenidos: el maestro republicano Dióscoro Galindo, el banderillero Francisco Galadí y el también banderillero Joaquín Arcollas.
Según Caballero, “las rencillas personales de García Lorca contradice la tesis simplista de que fue ejecutado por rojo y por maricón”. Sin embargo, otras versiones apuntan a las rencillas que mantenía la familia de los Lorca con los Roldán y los Alba.
Mientras tanto, la fosa donde se encuentran los restos del poeta granadino sigue siendo una incógnita. Junto a él deberían estar los restos de los otros tres fusilados. Molina Fajardo, en su libro ‘Los últimos días de García Lorca’ señaló como lugar exacto los pozos cegados que se hallan en el terreno denominado como ‘Peñón del Colorado’, justo en la carretera que une Alfacar y Víznar.
El irlandés Ian Gibson manifestó que en 2009 se excavó en Fuente Grande, en las inmediaciones de donde se apuntó en el libro anteriormente mencionado sin resultado alguno.
Fuente: http://www.ideal.es/gente-estilo
