POR JOSE ANTONIO MELGARES GUERRERO, CRONISTA OFICIAL DE CARAVACA Y REGIÓN DE MURCIA.
Francisco Mansilla se marchó con dignidad, con el señorío que siempre le caracterizó, y en silencio, sin alarmar a nadie con su partida , tras una cruel y rápida enfermedad diagnosticada en los últimos días del pasado invierno. Un cáncer de pulmón, con metástasis en la estructura ósea, acabó con la vida del querido profesor y amigo, a quien tanto echaremos de menos.
Natural de Bullas (donde nació en 1962), y discípulo de su tío el también profesor de la UMU y canónigo de la S.I.C de Murcia, Dr. Lópe Pacual, estudió la carrera y se licenció en la Universidad de Murcia, obteniendo su primer destino docente en Córdoba (hasta 1998), desde donde en cuanto se presentó la ocasión regresó a su tierra y a su universidad, donde ha permanecido hasta el final de su vida como profesor titular de “Paleografía y Ciencias y Técnicas Historiográficas” en el Departamento de Prehistoria, Arqueología, Historia Antigua, Historia Medieval y Ciencias y Técnicas Historiográficas que hoy dirige el Catedrático José Miguel Noguera Celdrán y donde Marsilla ocupó diferentes cargos a lo largo de su carrera docente.
Vocacionado por la docencia y la investigación, hizo su tesis doctoral sobre “El Cabildo Capitular de la Diócesis de Cartagena en el S. XV. El escritorio capitular y la chancillería episcopal”. (1990), e inculcó a sus alumnos la ilusión y el método para investigar, así como el respeto con el que se debe tratar el legado paleográfico, fuente la más importante de la Historia. Y lo hizo predicando con el ejemplo, Como complemento del trabajo académico en el aula, se solía llevar en vacaciones a sus alumnos a seminarios y jornadas archivísticas en archivos nacionales; e incluso llegó a ofrecer su casa de Bullas a quienes participaban en los cursos de verano que él mismo organizaba y dirigía en la localidad del Noroeste, cuyo archivo sacramental de la parroquia de Ntra. Sra. del Rosario organizó y en que familiarizó a decenas de alumnos.
De educación esmerada, creyente católico y exigente profesor, tenía en Bullas, por herencia familiar, su rincón preferido, que adaptó con gusto y respeto a la modernidad, en previsión de un futuro que quería organizar allí al final de su vida laboral.
En su haber científico quedan más de veinte publicaciones, unas en solitario y otras en colaboración con prestigiosos especialistas, decenas de artículos científicos y de divulgación, y un activo muro de facebook donde muy frecuentemente publicaba sus contactos con los alumnos, las actividades realizadas y las programadas a corto y medio plazo.
Cuando la enfermedad hizo presa en su cuerpo, comentaba irónicamente que le “había picado el bicho”, en la confianza de superar la dolencia que lo llevó a la tumba, mientras, más que animado, prometía a los compañeros de departamento su asistencia a la comida de Navidad programada para el 18 de diciembre próximo. Su temprana muerte con tan sólo 63 años, cuando “aún tanto quedaba por hacer”, ha supuesto un duro golpe para la comunidad universitaria, para sus compañeros, discípulos y amigos, que le despedimos el pasado día 7 en el tanatorio capitalino de “Jesús” de la capital. El ambiente de silencioso respeto y dolorosa despedida se pusieron de manifiesto durante todo el tiempo que su cuerpo, sin vida, permaneció en la capilla ardiente donde se produjo el velatorio.
FUENTE: https://elnoroestedigital.com/el-profesor-francisco-marsilla-un-referente-en-la-cultura-murciana/