POR ANTONIO BRAVO NIETO, CRONISTA OFICIAL DE MELILLA.

En el trabajo anterior presentamos un proyecto monumental no realizado de estación de ferrocarril situado en la Plaza de España.
Sin embargo, la ciudad sí contó con varios edificios destinados a estación ferroviaria. Los primeros se explican por la concesión en 1906 al ingeniero Manuel Becerra del ferrocarril que arrancaría desde el puerto y terminaría en los límites de soberanía, en la zona de Beni Enzar, y que desde allí ya proseguiría su recorrido por tierras marroquíes.
Este proyecto se comienza a ejecutar en 1909 y contaba con la estación Melilla-Puerto (realizada en 1911 donde actualmente se sitúa el Real Club Marítimo) y otra muy parecida, aunque de líneas más sencillas, edificada frente al cuartel del Hipódromo (actualmente Instituto Reina Victoria Eugenia). Ambas construcciones presentaban formas muy simples y sin ornamentar, compuestas por una gran nave cubierta con techumbre a dos aguas, y disponían de andén para las locomotoras.
Por otra parte, en septiembre de 1909, ya se realizaba una nueva estación en el Hipódromo, junto a la anteriormente descrita, con proyecto del mismo Becerra, y que presentaba una composición más esmerada, en estilo neoárabe.
En 1911, este tren de la Compañía Española Minas del Rif, hacía tres salidas desde la estación Melilla puerto (a las 6,40, 11,15 y 14,30), llegando en cinco minutos a la estación Melilla Hipódromo, pero que tardaba una hora y cuarenta minutos en llegar a su destino final que era San Juan de las Minas.
Yo he llegado a conocer y fotografiar las dos estaciones del Hipódromo, pero estos testigos de tiempos pasados no han podido ser integrados en los nuevos proyectos por lo que actualmente no existe ninguna huella de los mismos. Mostramos aquí sus imágenes para no perder su memoria.