POR JOSE LUIS ARAGÓN PANES, CRONISTA OFICIAL DE CHICLANA DE LA FRONTERA (CÁDIZ)
El 30 de mayo de 1807, tal día como hoy, Alejandro Risso Ravaschio otorgaba testamento en Cádiz. En la disposición número 14 expresaba su voluntad de donar su «Casa Grande», de estilo neoclásico, de Chiclana: «Quiero que en ella se establezca un Hospicio ó Casa de Caridad para Ancianos, Ancianas, Niños y Niñas y forasteros pobres de solemnidad bajo las mismas reglas con que se govierna [gobierna] esta de Misericordia [se refería a la de Cádiz] proporcionalmente en lo que sea compatible á la Villa de Chiclana y a las Entradas que baya [vaya] teniendo esta obra Pía a la qual [cual] mando en propiedad la citada mi Casa con su Jardín, terreno ensanche (…) y todos aquellos Muebles de que no huviese [hubiese] yo dispuesto o dispusiese y así mismo mando y destino para la misma cien mil pesos de á ciento veinte y ocho cuartos cada uno en Vales que se han de sacar de mi caudal…».
Durante más de la mitad del siglo XIX estuvo dedicada a la beneficencia –como así mandó su testador– hasta el advenimiento de la revolución de 1868. Entonces, con Juan Galindo Serrano como alcalde, se convirtió por primera vez en Ayuntamiento. Era, octubre del mismo año, y en él se proclamaría la Primera República Española. En 1874, de nuevo en manos de los administradores del hospicio, el Ayuntamiento solicitaba su arrendamiento, pero su demanda no fue atendida. El paso del tiempo y los distintos expolios, así como la mala conservación del edificio, hicieron de él un inmueble incapaz de mantener para su uso, unas buenas condiciones habitables. Con el inicio del nuevo siglo, en agosto de 1901, se redactó un informe desfavorable por «su estado lamentable».
Ante ese estado, el Ayuntamiento volvió a pedirlo a la Junta de Beneficencia para habilitarlo como Casa Consistorial, pero fue de nuevo denegada su solicitud, a pesar del compromiso de mejorarlo. Habría que esperar al año 1926 cuando el alcalde Sebastián Martínez de Pinillo y Bel, firmase la compra del edificio. A partir de aquel momento y tras los trámites oportunos, se procedió a su demolición y en su solar se construyó –a partir de 1927– el nuevo Ayuntamiento, obra del arquitecto Maximiliano Jacobson Flet, que entregó las obras en 1928. Desde aquel año y hasta la actualidad, el edificio alberga nuestra Casa Consistorial. Entre los año 2007-2011 sufrió una importante reforma y transformación, quedando inaugurado el 24 de marzo de 2011, siendo alcalde de la ciudad, José María Román Guerrero.
