POR JUAN PEDRO RECIO CUESTA, CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA DE TORNAVACASS (CÁCERES)
En nuestro viaje por la historia cerecera, hoy nos detenemos en un interesante testimonio de 1941.
Poco más de dos años después de la finalización de la Guerra Civil, cuando la economía y la inmensa mayoría de la población española pasaban por unos momentos muy difíciles, la Central Nacional Sindicalista -único sindicato oficialmente reconocido-, a través de un pequeño reportaje publicado en el diario Pueblo, su órgano de comunicación oficial, sacaba pecho de la labor desarrollada en Navaconcejo en cuanto a la comercialización de la cereza recolectada en este municipio. Recordemos que aquí se puso en marcha, en 1937, y por iniciativa de la Hermandad de Labradores y Ganaderos, la primera experiencia cooperativa comercializadora de la cereza, que es la misma de la que se habla en este reportaje.
El titular del reportaje es llamativo, pues en él se afirmaba que «Navaconcejo produce en sus fértiles campos las cerezas de mejor calidad y en mayor cantidad de España«.
Aunque en muchos pueblos del valle la cereza aún no era, ni mucho menos, la actividad económica principal, a principios de 1940 sí que ya era una actividad representativa en pueblos como Cabezuela del Valle o Navaconcejo, cuyas cerezas ya habían salido en años anteriores, incluso, hacia mercados internacionales, algo de lo que hablaremos en próximos escritos.
FUENTE:; J.P.R C-