A DON GABRIEL ESPINAR LÓPEZ , EL GRAN MAESTRO Y AMIGO DE HUÉRCAL OVERA

POR JUAN ANTONIO ALONSO RESALT, CRONISTA OFICIAL DE LEGANÉS (MADRID)

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Creo que no soy el más indicado para hablar de una gran persona, de un gran hombre como fue Don Gabriel Espinar López, al que apenas conocí porque seguramente habrá muchos de los que hoy viven en Huércal Overa, que le conocieron, le trataron y disfrutaron de su persona y sus proyectos, mejor que yo.

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Pero creo que debo añadir unas pinceladas de su vida porque era un hombre bueno, un ser entrañable, decidido y querido por muchos. De boca de mucha gente como mi hermano Paco que fue alumno suyo he ido conociendo datos curiosos y hechos positivos de Don Gabriel.

Se trata, entonces de apuntar en unas pocas líneas como era un gran hombre como Don Gabriel Espinar; una persona que dejó una imborrable huella en Huércal, que vivió día a día como nadie las celebraciones de la Semana Santa, su cristianismo y su vocación por la cultural, la religión y la educación como profesor o director de Instituto.

En esta pequeña reseña sobre uno de los personajes más conocidos e influyentes de nuestra localidad, podemos añadir un poco de sus orígenes.

Almeriense por los cuatro costados, sin embargo había nacido en la localidad gaditana de Algeciras, por cuestiones familiares un 26 de mayo de 1927, pero cuando apenas contaba con algo más de un año sus padres se trasladan a vivir a la ciudad de Almería.

Gabriel cursó sus primeros estudios en el colegio de los Beatos Mártires de la Salle, y de allí se traslada al Instituto de Enseñada Media donde tuvo como profesores entre otros ni más ni menos que a la poeta española Celia Viñas, el escritor Fernando Ochotorena “La Vida de una ciudad: Almería. Siglo XIX”, el también profesor Francisco Sáez y por último, al sacerdote, escritor, y filosofo Andrés Pérez Molina entre otros.

Es, en esta etapa, donde comienza la influencia cultural y educativa de estos grandes personajes que son sus profesores, aquí se inicia su participación y colaboración en varias instituciones y asociaciones religiosas trabajando, estudiando, escribiendo y participando como Acción Católica de San Pedro, o las congregaciones Marianas “Estanislaos”, participando en algunas cofradías como la de Nuestro Padre Jesús de la Oración del Huerto. Nuestra Señora del Amor o la Esperanza conocida como “Los Estudiantes”.

Gabriel se traslada a la capital de España y en Madrid estudia para, “como se decía antes, hacer una carrera” y se especializa en Filosofía y Letras. Y ya en el curso 1951-52 lo encontramos como profesor ayudante en el Instituto de Almería, pasando después a profesor de Lengua y Literatura en el Instituto Laboral de Huércal Overa, ahora denominado Instituto Cura Valera por donde pasaron cientos de ahora peritos agrícolas, o ingenieros agrónomos.

Entre 1952 y 1992 desempeña su cargo de profesor y maestro y director del mismo instituto huercalense, pasando por su talento educativo al menos 25 generaciones de estudiantes de Huércal que le recuerdan con cariño y respeto.

En los años cincuenta conoce en Huércal a la que sería durante todo su vida su esposa, Carmen Asensio Beltrán de la que decía él mismo “es la mujer mas buena del mundo”.

Don Gabriel añade a su vocación educativa, las colaboraciones en la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Santo Sepulcro del Redentor (paso negro) y ya en 1967 es nombrado Presidente, cargo que disfruta y trabaja durante muchos años.

Pero Don Gabriel Espinar no se conforma con esto, escribe, da conferencias, acude a sus clases, dirige el instituto, colabora activamente en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, participa en el Movimiento Indaliano, hace teatro estudiantil, es poeta, articulista en periódicos y publicaciones, asiduo a la revista PAX, catequista de cientos de niños y Presidente de la Comisión que busca primero en la Diócesis de Almería y mas tarde en el Vaticano la beatificación del “Santo” Cura don Salvador Valera Parra, al que todos conocemos como el cura Valera y del que ya hemos hablado.

Recibió en su dilatada vida como educador la Gran Cruz de Alfonso X El Sabio y fue designado Colegiado de Honor de los licenciados en Filosofía, Letras y Ciencias de España.

Pero lo que mas llevaba a gala y de lo que presumía Don Gabriel era, haber sido profesor, director y presidente de una cofradía de cientos de huercalenses, unos que habían pasado por el Instituto Laboral, otros por la cofradía, otros vecinos, otros por las catequesis, los amigos. Conocidos y amigos que se acercaban a Don Gabriel para pedirle consejo, una buena palabra y un remedio a sus cosas; por todo ello don Gabriel terminó siendo una referencia, todo un personaje, una institución, no solamente en Huércal Overa sino en el resto de Almería.

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