‘EL COMERCIO’ DE OVIEDO INICIA MAÑANA LA ENTREGA DE 15 LÁMINAS DE FRANCISCO RUIZ TILVE • LA CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD COMENTARÁ LAS INSTANTÁNEAS DE SU PADRE QUE SE REPARTIRÁN CADA DOMINGO GRATUITAMENTE CON EL PERIÓDICO

Quien conoció a Francisco Ruiz Tilve le recuerda siempre con sus cámaras fotográficas al hombro, dispuesto a captar ese instante que siempre andaba buscando, ese ángulo preciso, esa luz exacta. Si algún día decidía liberarse de sus artilugios regresaba siempre arrepentido porque había visto aquella foto perfecta sin un objetivo de por medio. «Se recorría Asturias con sus cámaras a cuestas», recuerda su hija Carmen Ruiz-Tilve, la cronista oficial de Oviedo que desde mañana comentará una selección hecha por ella misma de 15 instantáneas de su padre en las páginas de este periódico. Las láminas con esos momentos congelados de la ciudad se repartirán gratuitamente cada domingo con EL COMERCIO de Oviedo.
Son instantáneas de la colección que Francisco Ruiz Tilve comenzó a crear desde que descubriera la fotografía en los años 30 y quedara atrapado por lo inmediato. «Mi padre fue un gran dibujante. Yo daba clases con Paulino Vicente y siempre me llamaba ‘Tilvina’, decía que era hija del mejor dibujante de Asturias y mis compañeros me llamaban enchufada. Luego quedó atrapado por la fotografía», cuenta Ruiz-Tilve. Quedó enganchado y comenzó a perseguir la luz, la luz de su Oviedo.
«Jugaba mucho con la luz y hacía una fotos absolutamente modernas. Era un hombre muy moderno que hubiera disfrutado mucho con los avances actuales de la tecnología», afirma su hija. En las más de 12.000 imágenes que la familia ha donado al Museo del Pueblo de Asturias, «porque somos muy amigos de lo público siempre que funciones bien, como este museo», se encuentran instantáneas de lugares emblemáticos de Oviedo como El Fontán donde nació el fotógrafo. También, la fuentona del Campo de San Francisco, que inicia la serie pues «marca un cambio de era en el Oviedo artístico», la plaza de El Paraguas u otras más arquitectónicas, pues Francisco Ruiz Tilve inició los estudios de arquitectura en Madrid hasta la muerte de su padre que le obligó a regresar a su ciudad sin terminar la carrera universitaria.
Aparecen en muchas de las fotografías curas y monjas «que yo creo que pagaba para que salieran porque quedaban muy bien», bromea Ruiz-Tilve que tiene en su casa su foto preferida ampliada: es ella con 6 años rodeada de los payasos del circo. Aunque, incide la cronista, el protagonista de esta historia no es otro que Oviedo.
Fuente: http://www.elcomercio.es/ – Idoya Rey