ESTACIÓN DE FERROCARRIL: UN TROZO DE HISTORIA DEL SIGLO XVIII • EN SUS CALLES SE ENCUENTRA LA ANTIGUA ESTACIÓN QUE UNÍA CEUTA CON TETUÁN, CUYO EDIFICIO ES OBJETO DE UNA REMODELACIÓN QUE NO TERMINA DE CUAJAR

HABÍA VARIOS APEADEROS Y AÚN NOS QUEDA UNO PEQUEÑO EN LA ALMADRABA”, ASEVERA EL CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE CEUTA, JOSÉ LUIS GÓMEZ BARCELÓ

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La barriada Estación de Ferrocarril debe su nombre a un antiguo y ambicioso proyecto que uniría Ceuta con varias ciudades marroquíes hasta llegar a Ciudad del Cabo. Finalmente, el recorrido se redujo hasta Tetuán. Y es que la diferencia de ancho entre las vías europeas y marroquíes obligó a modificar el proyecto inicial.

La construcción de este emblemático edificio se llevó a cabo entre 1916 y 1918. Fue un proyecto del ingeniero Julio Rodríguez Roda que llevó a efecto la Compañía Española de Colonización, concesionaria de la línea del ferrocarril. “Es un edificio de estilo neoárabe que es el que se utilizaba en todas las estaciones. La más grande es la central, ubicada en Tetuán, la segunda en tamaño es la de Ceuta y también había otras más pequeñas como Castillejos o Rincón. Además había varios apeaderos y aún nos queda uno pequeño en la Almadraba”, asevera el cronista oficial de la Ciudad, José Luis Gómez Barceló.

El edificio se planteó con tres cuerpos, patios centrales, cuatro torrecillas que imitaban alminares y andenes cubiertos en forma de galerías de arcos que evitaban el acoplamiento de la marquesina. Su inauguración tuvo lugar el 10 de mayo de 1918 por el infante Carlos de Borbón dos Sicilias y el alto comisario de España en Marruecos, Francisco Gómez. Allí se instalaron los almacenes de explotación, los talleres y la residencia del jefe de Estación. La construcción se completaba con hangares y depósitos de agua del mismo estilo.

En la actualidad, el edificio es objeto de un proyecto de reforma que, pese a su paralización en varias ocasiones, ya se ha retomado. La remodelación permitirá que la antigua Estación recupere el esplendor perdido con el paso del tiempo.

Bailes tradicionales en el local social

La ‘Estación de Ferrocarril’ también dispone de un espacio de esparcimiento para los vecinos. En su local social, todo aquel que lo desee puede aprender típicos bailes regionales a iniciativa de una de sus vecinas, María África Lirio, quién un día decidió poner sus conocimientos de la danza al servicio de sus vecinas. “Vivo aquí y como llevaba mucho tiempo bailando, propuse dar clases y ya llevo varios años haciéndolo”.

Así nació esta iniciativa que se dirige a mujeres adultas y niñas. “Las mayores dan mantenimiento, sevillanas y castañuelas, mientras que las niñas se forman en ballet, flamenco y danza moderno.

Las clases son muy demandadas y en las mismas participan diez adultas y más de 40 pequeñas.

A la finalización del curso, las alumnas muestran lo que han aprendido en una exhibición de danza que se celebra en la propia barriada ante el resto de vecinos.

COMERCIOS

Papelería y artículos de regalo ‘La Estación’

Teresa Díaz es vecina de la barriada pero un día también decidió hacer de esta zona su lugar de trabajo. Así fue como hace 18 años nació su negocio de papelería y artículos de regalo ‘La Estación’. “Había varias tiendas de comestibles, decidí ofrecer algo diferente y pusimos papelería, chucherías y todo lo que necesiten los vecinos”, explica.

Su tienda ofrece una amplia variedad de productos “y lo que no tenemos también lo traemos si nos lo pide el cliente”, asegura Teresa.

En su barriada dice que “se vive bien, está cerca del centro y las casas son estupendas”.

Sin embargo, todo es mejorable y para Teresa dicha mejoría pasa por la reforma de la antigua Estación del Ferrocarril. “Lleva años en obra y no la terminan. Además, ya se han caído varias personas en los alrededores y esas vallas molestan para la circulación”.

Peluquería Sunny

Hace apenas dos años que Sumaya Ahmed optó por lanzarse al mundo del emprendimiento y fundó el ‘Centro estético Sumy’, que ofrece una amplia variedad de tratamientos personalizados de estética. “Hay tratamientos que van desde lo más básico como pedicura o manicura, hasta algunos más excepcionales, como son las ampollas de caviar, las mascarillas de arcilla del Mar Muerto, las extensiones de pestañas o los tratamientos de parafina”.

Sumaya decidió montar este negocio ante la imposibilidad de encontrar un trabajo por cuenta ajena. “Llevaba mucho tiempo en el paro y como siempre me ha gustado esto y no había posibilidad de encontrar un puesto de trabajo, decidí ponerlo en marcha”.

Sumy asegura que en la barriada “se vive muy bien, no hay peleas ni escándalos. Yo he salido de madrugada con mucha tranquilidad”.

Al igual que otros vecinos, esta empresaria pide que se agilice la obra de la antigua Estación, sino ya por cuestiones estéticas, por temas de seguridad vial y de los peatones. “Al estar cercado por los cuatro lados hay un cruce sin visibilidad y un paso de peatones que está prácticamente nulo. Además, creo que es necesario que pusieran un doble sentido a la hora de entrar y salir porque tal y como está ahora es un pequeño caos”.

Fuente: http://elfarodeceuta.es/

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