PEDRO REQUENA: EL LATIR DE UNA CALLE (III)

POR MARI CARMEN RICO NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE PETRER (ALICANTE)

Seguimos conociendo la calle Pedro Requena y en esta ocasión haremos la radiografía de la otra parte de la calle, la que corresponde a los números impares. En la primera casa que encontramos esquina con la calle Prim vivió Vicente Montesinos Calzoncillos y su esposa Luisa Beltrán, tenían una especie de papelería de pequeñas dimensiones y, todavía hoy, algún que otro octogenario recuerda haber comprado lápices allí, los bolígrafos estaban aún por llegar. Al lado estuvo la bodega y la cuadra de D. Ramón Maestre. A continuación, en el número 5 una vivienda imponente, la de Vicente Castelló, alcalde de Petrer en 1904 y propietario de la fábrica de lonas. Esta casa hasta hace muy poco tiempo fue el cuartelillo de los Negros Beduinos y hoy es la sede de la comparsa Moros Beduinos.Seguimos conociendo la calle Pedro Requena y en esta ocasión haremos la radiografía de la otra parte de la calle, la que corresponde a los números impares. En la primera casa que encontramos esquina con la calle Prim vivió Vicente Montesinos Calzoncillos y su esposa Luisa Beltrán, tenían una especie de papelería de pequeñas dimensiones y, todavía hoy, algún que otro octogenario recuerda haber comprado lápices allí, los bolígrafos estaban aún por llegar. Al lado estuvo la bodega y la cuadra de D. Ramón Maestre. A continuación, en el número 5 una vivienda imponente, la de Vicente Castelló, alcalde de Petrer en 1904 y propietario de la fábrica de lonas. Esta casa hasta hace muy poco tiempo fue el cuartelillo de los Negros Beduinos y hoy es la sede de la comparsa Moros Beduinos.

En la actualidad todavía se pueden ver las iniciales V. C. de su primigenio propietario en la reja de la ventana y el año que se construyó la vivienda, 1904. En 1951 se instaló en ese mismo lugar la oficina de Telégrafos regentada por Vicente Belda. Esa oficina anteriormente estuvo ubicada en la plaça de Dalt, y el puesto de telegrafista lo ocupaba Luisa Poveda que además daba clases de cálculo y mecanografía. Justo enfrente de Telégrafos, en el número 6, Melchor Mares administraba la Oficina de Correos, con lo que la calle se convirtió en el núcleo principal de comunicaciones de la población durante varios años, hasta que una y otra oficina volvieron a ser trasladadas. 

Tras telégrafos, la calle forma una especie de replaceta, justo enfrente de donde estaba Correos, y en la casa que hace esquina vivió Dámaso Navarro y posteriormente la vendió a Luis el Tortet y su esposa Engrancia. Hoy es el cuartelillo de la fila Zaissas. En el número 9 de este pequeño entrante que forma la calle tuvo Vicente Muñoz el Pintoret su taller de coches y además fue vivienda de Jaume Maestre el Perero y su mujer. El espacio que ocupa el número 11 y que en la actualidad es el cuartelillo Agadíes tuvo muchos y diversos usos. Allí ensayo la música, Manga tuvo su taller de zapatos y también tuvo su pequeño taller Heliodoro Corbí… Hoy en esta parte de la calle hay varios cuartelillos. En el número 13 la vivienda de Perico García Tres i Pinta. En la actualidad es el cuartelillo de la fila Góngora y Argote y hasta no hace muchos años estuvo la sede de la Asociación de Amas de Casa. A continuación, en el número 15, vivían Andreuet Poveda Culoalto y su esposa. Andreuet era primo hermano del sacerdote Antonio Poveda Maciá. Este espacio lo ocupa en la actualidad el cuartelillo Honoris Causa. Al lado el cuartelillo La Muntonà (1983) y la que fue vivienda de Vicente Aracil el Ferrer casado con Elisa Maestre que cierra esta especie de replaceta. En este ensanche, a finales de los años 20 y durante la República, estuvo la escuela de las Asociaciones Obreras, regentada por Adjutorio Poveda.

En la casa que formaba esquina con la calle Tetuán, número 19, vivieron Víctor Montesinos Rodríguez el tío Martí conocido también como Víctor el del Terròs por regentar este casino situado en la plaça de Dalt y su esposa Josefina García Morant la Ojos Negros. Con ellos vivía la hermana de Josefina, Encarna la Cala que fue una modista muy afamada y reconocida por los trajes que confeccionó principalmente para la comparsa Tercio de Flandes. El hijo de Víctor y Josefina se casó con Mercedetes García y, años después, pusieron una tienda de comestibles.

En el número 21 vivieron, a finales los años 40, Pepe Juan el Cabut, su esposa Mercedes y su hija Mariceli, sobrina de Juanito el Chófer. Años después vivió Herminio Escolano el Barber, que cambió de ofició y pasó a vender adornos metálicos y cordoneras en un pequeño local situado en la calle José Perseguer, esquina con Leopoldo Pardines.

Pero todavía nos falta conocer el último tramo de esta calle. Por tanto, continuará…

FUENTE: https://www.valledeelda.com/blogs/cronicas-de-petrer/42917-pedro-requena-el-latir-de-una-calle-iii.html

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