ALARCOS: LA PRESENCIA ROMANA EN EL LUGAR, Y OTROS DATOS DE INTERÉS.
Nov 16 2025

POR JOSE MARIA GOLDEROS VICARIO, CRONISTA OFICIAL DE GRIÑÓN (MADRID)

A unos ocho kilómetros de nuestra capital se alza un cerro llamado de Alarcos, que allá en remotos tiempos sirvió de asiento a una importante ciudad . Geógrafos e historiadores antiguos ya se ocuparon de su capital, que  Ptolomeo la denomina Oretum. En efecto, en el cerro de los Obispos, cerca de Granátula, se conservan vestigios de esta antiquísima ciudad, capital de la región preromana que se denominó Oretania. Durante la dominación romana debió ser una de las poblaciones españolas más importantes del interior.

Parece que los romanos consideraron de interés  Alarcos y debieron ocuparla. Baste recordar que la mina Diógenes, dentro de nuestra provincia, los filones de plata fueron explotados en dos periodos: a finales del siglo II a.C. y en la primera mitad del s. I a. C. En esta mina conservó Roma la técnica preromana de extraer mineral, como los martillos de tipo neolítico. Aquí se encontró un fragmento de tornillo de Arquímedes con hélice de madera.

En opinión del P. Fita (1838-1918) los sillares del castillo eran de procedencia igualmente romana. las campañas de excavaciones arqueológicas llevadas a cabo muchos año después -que aun se mantienen- dieron muy ricos frutos. Es evidente una ocupación temprana de Alarcos, situada en la edad del Bronce y del Bronce Final-Hierro I, que aparecen debajo de los niveles Ibéricos. Pero evidentemente, las etapas más características del lugar, probada por los expertos, son su época ibérica y la medieval. En todo el cerro de Alarcos y alrededor del castillo estaba el caserío de la ciudad, circundado por fuertes murallas. Por los años cincuenta, en la parte que mira al río y a Villadiego, podían apreciarse restos de treinta y dos torres arruinadas y los respectivos lienzos.

La importancia que tuvo Alarcos para los romanos, queda demostrada por la  presencia  de «negotiatores» de Italia, a juzgar por los hallazgos de abundantes monedas romanas republicanas, en el tesoro de Torre de Juan Abad (Ciudad Real). Además, debe tenerse en cuenta un aspecto de suma importancia: parece que el río Ana (Guadiana) era navegable con pequeñas embarcaciones hasta Mérida, lo cual influiría notablemente en la economía de la zona de «Laccuris» (Alarcos).

Otra importante punto habitado de la Oretania fue Almodóvar, donde se sabe que existía población en la época romana como lo dan a conocer los sepulcros, monedas y objetos cerámicos en la zona baja del núcleo urbano. Junto al caserío de la Bienvenida parece que existió también un poblado romano con dos castros cercanos con restos de cimientos de murallas, y lo que parecían despojos de un acueducto. Romanos son también unos sarcófagos aparecidos en la parte N.O. del citado caserío, con los esqueletos completos, y junto a estos, monedas de plata parecidas a los denarios, además de otros objetos, como ánforas, pebeteros, aretes, etcétera.

El mismo santuario de Nuestra Señora de Alarcos, que se levantó sobre una antigua basílica romana, pero no el que hoy vemos, pues la primitiva iglesia cristiana era de proporciones más reducidas y debió desaparecer después de la célebre batalla de 1195, conservándose únicamente la pequeña portada de los pies del templo. La iglesia se describe -por los años cincuenta de este siglo- así, «…con sus tres naves, gruesas columnas y capiteles decorados con mascarones y hojas de acanto, ofrece un aspecto de remota antigüedad, rompiendo la armonía estética del conjunto el vulgarísimo altar mayor, muy moderno… la iglesia tuvo su artesonado techo mudéjar, que se tapó  -por nefando acuerdo- con el cielo raso que hoy vemos, descomponiendo así el conjunto de la construcción antigua… la Virgen, modernísima, no guarda armonía con el conjunto del santuario, recordando la imagen venerada durante  tantos siglos… La imagen actual es posterior a nuestra guerra civil  de 1936-39, y fue regalada en 1952 por el entonces gobernador provincial Roldán Losada».

La búsqueda de la anterior efigie resultó infructuosa a pesar de las pesquisas llevadas a cabo para encontrarla. Dicha imagen era de piedra o mármol, estaba de pie, con toca a la romana, siendo venerada por los pueblos comarcanos desde tiempo inmemorial, como lo prueba el gran número de exvotos que existían en el camarín de la imagen, e infinidad de cuadros que acusaban hechos conceptuados como milagrosos.

Una prueba de la devoción que ya existía en el s. XVI por la Virgen de Alarcos, nos la muestra las Relaciones ordenadas por Felipe II, en 1575. En las dichas Relaciones correspondientes a Alcolea se dice: «…y se tiene costumbre de ir en procesión al santuario de la Virgen de Alacaz» ( se trata de la Virgen de Alarcos).

Pero, hay un importantísimo documento que es anterior a las Relaciones,  conservado en el Archivo Histórico Nacional, sección de Códices y Cartularios, con la signatura 1.024 b. Es una miniatura que representa, al parecer, a la patrona de Ciudad Real la Virgen del Prado, ya que acompaña una leyenda  que así lo indica. La Ejacutoria, librada por petición del Consejo, Justicia y Regimiento de Ciudad Real, por la Chancillería de Granada, y ordenada por Felipe II, lleva fecha de 20 de junio de 1562. Pero, lo curioso de esta miniatura es que, sin duda, aparece representada la Virgen de Alarcos en vez de la del Prado. En efecto, la Virgen aparece sobre un cerro, de pie, y con el Niño Jesús en sus brazos; a su derecha un castillo, y en su interior (representación idealizada) la ermita dedicada a su culto; a la izquierda lo que parece un molino con el río Guadiana a sus pies (molino situado en el mismo lugar que el de los Ayala), y más abajo un humilladero, seguramente el que hubo en el lugar que hoy vemos la Cruz de los Casados: a los pies de la Virgen la ciudad de Ciudad Real, con sus murallas, destacando la iglesia de Santa María (hoy Catedral), con su torre, curiosamente situada a la cabecera de ábside, lugar que no se constata que jamás se levantara torre alguna.

Que se trata de la Virgen de Alarcos la reflejada en esta miniatura del S. XVI, es evidente a todas luces.  Añadiré, que la Virgen del Pardo, por las fechas del documento, era venerada en Ciudad Real con la imagen original y primitiva, apareciendo aun sentada, pues aproximadamente, en 1575  se mutiló para poder vestirla con manto, según la moda de la época.

FUENTE:  JOSE GOLDEROS VICARIO

Calendario

abril 2026
L M X J V S D
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  

Archivos

UN PORTAL QUE CONTINÚA ABIERTO A TODO EL MUNDO