POR MIGUEL MARTÍNEZ APARICIO, CRONISTA OFICIAL DE CALLOSA DE SEGURA (ALICANTE).

A veces, la casualidad o los caprichos del calendario hacen coincidir, en un mismo fin de semana, dos celebraciones tan importantes en Callosa de Segura como la Semana Santa y las fiestas de Moros y Cristianos. Más concretamente, la Cuaresma y el Medio Año Festero; o, lo que es lo mismo, el Pregón de Semana Santa y el concierto de la S.A.M. La Filarmónica como homenaje a los cargos festeros de las fiestas pasadas. Todo ello en un domingo ya iniciado el mes de marzo, que hace que la milenaria población y centenaria ciudad vibre con los acordes festeros y se emocione con el anuncio de la Semana de Pasión.
Pero, dejando a un lado el sentimiento pasional callosino y la glosa del pregón, en este primero de marzo quiero centrarme en la celebración del Medio Año Festero, organizado desde 1985 por la Asociación de Moros y Cristianos «San Roque». Bajo la presidencia de don Antonio Calderón Espadas, la asociación festera callosina se incorporó a la UNDEF y preparó por primera vez un Medio Año Festero. Aunque inicialmente se preveía una programación más amplia -proyección de películas, coloquios, concierto de música festera, pasacalles-retreta, bailes, etc.-, finalmente la celebración quedó reducida, ese año, a la organización, el sábado 9 de marzo, de un pasacalles, un concierto de La Filarmónica y una fiesta-baile.
El concierto de nuestra banda de música, dirigida por don Vicente Juan Illán, se celebró en el antiguo Cine Principal, hoy Casa de Cultura, con la interpretación, por primera vez ante un aforo completo, de música festera. Ya por la noche, la fiesta-baile tuvo lugar en el salón Ríu Palace, amenizada por la orquesta callosina Antares, con una asistencia cercana a los 250 festeros.
En aquel año, los cargos representativos de las comparsas que conformaban la asociación eran los siguientes: Manolita de la Fuente López, por Sarracenos; Eva María Bernabé Serna, por Benimerines; María José Grau García, por Caballeros del Cid; Mariló Segura Parra, por Escorpiones; y María José Simón García, por Caballeros de Jaime II, estas dos últimas comparsas hoy desaparecidas.
Además, en aquellos años de la década de 1980, para unas fiestas creadas en 1977 y unidas a las patronales desde 1983, gracias al empeño del alcalde don José Pascual Gómez Rodríguez y del presidente de la asociación don Ramón Pajares Manresa, se designaban, por turno de alternancia entre las comparsas, capitanías o embajadas que presidían los majestuosos y coloridos desfiles celebrados el año anterior. En 1984 tuvieron lugar el domingo 11 de agosto, desde la Constitución hasta el Paseo, subiendo por la calle Francisco Pina, finalizando en la plaza de España; y el lunes 12 de agosto, desde la Rambla hasta el paseo de la Estación, donde se ubicaba el castillo, en esta ocasión recorriendo las calles del casco antiguo, es decir, por la calle Mayor.
Estas embajadas, correspondieron, por el bando moro, a don José Manuel Mora Salinas y doña Elena Belda Egea, por la comparsa Benimerines; y, por el bando cristiano, a don Roque Manresa Ortiz y doña Carmen Teresa Serna Adsuar, de Caballeros del Cid, esta última fallecida el pasado lunes, gran entusiasta de la fiesta y ejemplo de entrega y participación en su comparsa.
La revista Caloxa de julio de 1985 publicó una interesante entrevista a Antonio Calderón, presidente de la asociación, quien, sobre la creación de este evento, señalando que surgió para evitar que el contacto entre las comparsas de moros y cristianos sea únicamente anual, añadiendo que: «Se realiza el Medio Año Festero. Este año ha consistido en una reunión de los socios y un concierto de música festera a cargo de la Filarmónica. Poco a poco queremos darle más brillantez a este acto, pero ya sabemos que todo es muy caro».
Al respecto, don Juan de Dios Casillo Salinas, fallecido hace pocos años de manera repentina, gran estudioso de esta fiesta y uno de sus fundadores, señala en una crónica sobre su origen y desarrollo que «el resultado fue de un déficit que soportó, hasta que la Asociación dispusiera de fondos, Antonio Calderón».
Y con esta semilla festiva inicial se consolidó esta iniciativa de la asociación, aún bajo la presidencia de Antonio Calderón, como recoge el periódico Información del viernes 21 de febrero de 1986. Hace cuarenta años, pues, se celebró el II Medio Año Festero, los días sábado 22 y domingo 23 de febrero. El corresponsal callosino Pertusa señalaba que «de nuevo saldrán los Moros y Cristianos de Callosa de Segura a las calles para alegrar el ambiente con sus tracas y atuendos de todas clases, colores y modelos».
Comenzó el sábado temprano con una diana que partió de la plaza de España hasta la avenida de la Constitución. Por la tarde, a las 18:30, se celebró nuevamente en el Cine Principal el concierto de música festera. Al finalizar, hubo retreta por las calles del casco antiguo y Barrio Nuevo, concluyendo en el paseo para, a partir de las once de la noche, disfrutar de baile en la recordada discoteca Trébol. Al día siguiente, una nueva diana con pólvora avanzó por las calles cercanas a la plaza de España, para realizar posteriormente una subida a la ermita de San Roque. En este santuario tuvo lugar una ofrenda floral al patrón de la ciudad y una misa que, tras la bajada, puso fin a los actos de este segundo Medio Año Festero.
Así se ha venido celebrando, también con algún altibajo, el ecuador del curso de las fiestas de Moros y Cristianos hasta nuestros días. En la actualidad, y de manera general, las actividades se concentran en tres días -viernes, sábado y domingo-, correspondiendo en 2026 a los días 27 y 28 de febrero y 1 de marzo, es decir, hoy. El esquema suele ser el siguiente: el viernes, misa en San Martín y entraeta festera hasta la carpa instalada en el paseo de la Estación; el sábado al mediodía, pasacalles de festeros moros y cristianos desde el Jardín Glorieta hasta la carpa, comida de convivencia y ofrenda al patrón San Roque —este año, con motivo de las obras en el entorno del santuario, en la plaza de Nuestra Señora de los Dolores—; y, para cerrar la jornada, el domingo, concierto de música festera en el Jardín Glorieta, homenajeando a los cargos festeros del año anterior.
En este concierto, desde hace más de cuarenta años, participa con su especial maestría la S.A.M. La Filarmónica, hoy dirigida por don Gabriel García Gutiérrez, en el que se interpretan pasodobles y marchas moras dedicadas a las comparsas callosinas, con un repertorio ya notable que podemos disfrutar no solo en este acto, sino también en los desfiles del mes de agosto.
Entre estas piezas musicales se encuentra el pasodoble Cargos Festeros, compuesto en 2023 por Robert Albert Manresa, con letra de quien escribe esta tribuna, dedicado a todos los cargos festeros de las comparsas moras y cristianas, del pasado, del presente y del futuro, recogiendo en sus notas el sentimiento de fiesta, alegría, convivencia y unidad que caracteriza esta celebración callosina desde sus inicios, hace casi cincuenta años.
Con esta tribuna quiero reconocer el trabajo de la Asociación y de sus presidentes, representados por quien la dirige en la actualidad, don Francisco Lillo Ávila; de las comparsas y de los festeros; y, en especial, de los cargos festeros —abanderadas, capitanes, sultanes, alcaldes mayores de letras, etc.— que, con entusiasmo y alegría, nos representan y que en la mañana de hoy serán nuevamente protagonistas.
Y me van a permitir, para finalizar, saludar, recordar y homenajear a mis compañeros de 2022 que, tras vivir unas fiestas inolvidables después de la pandemia -un año especial y lleno de momentos irrepetibles-, ocupan, tanto para mí como para mi familia, un lugar destacado en nuestros corazones.
Porque la fiesta no solo se vive, se siente y se recuerda, que este Medio Año Festero nos siga uniendo como pueblo y como familia. Que suenen las marchas, que ondeen las banderas y que la emoción vuelva a recorrer nuestras calles, porque mientras haya fiesta, habrá memoria, y mientras haya memoria, habrá futuro.