POR MARTÍN SÁNCHEZ GONZÁLEZ, CRONISTA OFICIAL DE GETAFE (MADRID)
Hoy como noticia mundial y tras la reflexión serena de un día triste pero a su vez un día grande para la comunidad cristiana, quiero también dar mi más sentido pésame a toda la comunidad católica, apostólica y romana y a todas las personas que trabajan cada día en todas las instituciones de la Iglesia y especialmente a todos los que directamente han servido a su santidad y le han cuidado con el esmero debido durante su dolorosa enfermedad.
Ahora nos queda pedir por el Colegio Cardenalicio, para que el Espíritu Santo les ilumine y nos ofrezcan un Papa defensor de la vida y los derechos, que continué la labor del Papa Francisco para defender a los más vulnerables y a todos los seres humanos, sea cual sea su condición y sus creencias.
Hoy ha sido un día histórico para recordar. Segun varias fuentes acreditadas, han sido unos 400.000 fieles los que han acudido a celebrar el funeral del papa Francisco. Su muerte pone fin a más 12 años de pontificado histórico. Decenas de Jefes de Estados, Jefes de Gobierno y líderes internacionales han acudido a Roma para darle el último adiós.
Por parte del Gobierno español, estuvieron presentes las vicepresidentas primera y segunda del Gobierno, el ministro de Justicia y otras autoridades eclesiásticas, civiles y militares. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, estuvo ausente de las honras fúnebres del Papa Francisco, con el que mantenía una relación cercana y afectiva. Su muerte pone fin a más 12 años de un pontificado que ha sido histórico.
De entre los cientos de representantes de países que acuden al funeral, España ha estado representada por Felipe VI y Letizia. Los Reyes y Donald Trump han coincidido muy de cerca en el funeral del papa. Según el protocolo, el presidente de Estados Unidos y su esposa, Melania Trump, se han sentado en la misma fila, casi al lado de Felipe VI y Letizia. Les separaba únicamente el presidente de Estonia, Alar Karis. Debido a su cercanía en el funeral, ambos se han saludado con un estrecho apretón de manos.
La misa por el funeral del papa Francisco ha estado presidida por el cardenal Giovanni Battista, decano del Colegio Cardenalicio. El cardenal recordó a Francisco en su homilía por «no cesar de alzar su voz implorando la paz» y por dedicarse a «los últimos de la Tierra» como los pobres y los migrantes. «Frente al estallido de tantas guerras en estos años, con horrores inhumanos e innumerables muertos y destrucciones, el papa no ha cesado de alzar su voz implorando la paz e invitando a la sensatez, a la negociación honesta para encontrar posibles soluciones».
Antes de concluir, el cardenal quiso recordar una de las más famosas frases del papa: «Construir puentes y no muros». Al funeral, que duró unas tres horas, han acudido unas 400.000 personas para despedir al papa Francisco, en el Vaticano y por las calles de Roma, según informó el Vaticano. Por su parte, la Santa Sede, precisó que las autoridades competentes calcularon que unas 150.000 personas estuvieron presentes en el último adiós al papa y que 250.000 personas acudieron a la Plaza de San Pedro y las áreas adyacentes para asistir al funeral.
El papamóvil trasladó al ataúd del papa Francisco un total de seis kilómetros hasta la Basílica de Santa María la Mayor, donde ha sido enterrado. Sobre el féretro del Papa Francisco se han impreso los sellos del Cardenal Camarlengo de la Santa Iglesia Romana, Kevin Joseph Farrell, de la Prefectura de la Casa Pontificia, de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Romano Pontífice y del Capítulo Liberiano.
Francisco descansa en la Basílica de Santa María la Mayor en una tumba sencilla con una única inscripción: «Franciscus» hecha con un mármol de Liguria, la región italiana de sus abuelos. A pesar de haber televisado al mundo las casi cuatro horas de funeral del papa Francisco, se ha reservado para sus colaboradores más cercanos el momento de la sepultura.Francisco es el primer pontífice en 120 años que descansará fuera de los muros del Vaticano.