Hay vecinos y vecinas de Icod de los Vinos que no conocen con certeza y claridad lo ocurrido en el municipio durante la Segunda República, el golpe del estado de 1936 y la figura de la legitimidad desempeñada por el entonces alcalde socialista, Marcos Martell García. El mandatario defendió los valores democráticos y por hacerlo, al negarse a disolver la Corporación municipal el 19 de julio por orden del ejército sublevado del general Franco, sufrió un calvario por no estar en el bando de los vencedores, como señaló en uno de sus testimonios posteriores, en concreto, en una entrevista en el periódico ya extinguido La Gaceta de Canarias.Martell se resistió a los militares y dio su vida por defender el derecho que la República le otorgó. Pero el precio que tuvo que pagar fue muy duro: tras conseguir escapar del Ayuntamiento gracias al aviso de un amigo, permaneció escondido un año en su casa junto a su esposa Efidencia González Febles, hasta que se entregó. Ingresó en la prisión de Fyffes, un tribunal militar le juzgó como autor de un delito de adhesión a la rebelión y le condenó a muerte. Un día antes de ser ejecutado, intercedió el entonces párrodo de Icod José Ossuna Batista, y le conmutaron la pena de muerte por otra de prisión durante 30 años, razón por la cual fue trasladado a la prisión flotante del muelle de Santa Cruz, luego a Gando, en Gran Canaria, para retornar de nuevo a Fyffes
El último alcalde republicano elegido democráticamente antes de las elecciones municipales de 1979 tiene una calle con su nombre. Este reconocimiento, otorgado en 2020 a instancias del grupo socialista en el Ayuntamiento, es el único que se le ha hecho hasta el momento.
Hay quienes consideran que es insuficiente y que ya es hora “de rendirle homenaje como debe ser, y no solo a él, sino también a todas las personas que lo apoyaron”, asegura el cronista oficial de la Ciudad del Drago, José Fernando Díaz Medina. “Ese pasar desapercibido duele a quienes vemos documentos, la realidad y a las familias que buscan rendir un tributo a quienes dieron su vida por defender los valores democráticos”, sostiene.
Con él coincide el concejal del PSOE Gerardo Rizo, quien apunta que distintas investigaciones, libros y actas municipales, confirman que Icod “se mantuvo leal” a la Segunda República. Prueba de ello es que Martell convocó un pleno permanente, se licenció a los soldados para que ningún icodense tuviera que utilizar un arma contra sus vecinos, y apoyado por decenas de ellos, se opuso al golpe hasta que el Ayuntamiento fue derrocado con la llegada de la Guardia Civil y de soldados provenientes de La Orotava “y no les quedó otra que rendirse”. Algunos consiguieron huir pero otros fueron detenidos y fue cuando comenzó una represión, mayoritariamente de hombres, aunque en la causa 361 también aparecen dos mujeres por dar auxilio y comida a quienes habían escapado al monte.
Todos estos acontecimientos se abordarán la próxima semana durante unas jornadas de Memoria Histórica que servirán para analizar los hechos ocurridos en Icod de los Vinos durante la Segunda República, el golpe de Estado y la Guerra Civil.
Se desarrollarán del 19 al 22 y abordarán aspectos como el sistema carcelario en Canarias durante la Guerra Civil, habrá recitales musicales, conferencias y se representarán los episodios vividos por Marcos Martell. Las jornadas se organizan a raíz del informe que el cronista oficial realizó en 2011 en cuya petición solicitó al Ayuntamiento que llevara a cabo un reconocimiento a los republicanos del municipio que fueron reprimidos durante la dictadura. En el anterior mandato, el PSOE presentó hasta cuatro mociones al pleno para que se diera cumplimiento a la Ley de Memoria Histórica -que era la que en ese momento estaba en vigor- y en las mismas también se pedía que en base a ese informe se reconociera a las antiguas autoridades republicanas y vecinos y vecinas que sufrieron la represión, y que el Pleno aprobara que desapareciera el título de Hijo Adoptivo a Franco.
Esto último se cumplió y también se retiraron las placas con símbolos franquistas a la entrada del Parque del Drago, un lugar que algunos denominaron como “el Valle de los Vaídos de Icod de los Vinos”.Sin embargo, el homenaje era una deuda que estaba pendiente. Catorce años después y en coincidencia con los 50 años del fallecimiento del dictador, Icod de los Vinos podrá, por fin, poner en valor la lucha de aquellos vecinos y vecinas que fueron perseguidos por defender los valores de la república, quienes, según Gerardo Rizo, “son los grandes olvidados de la historia moderna de España”.
FUENTE:https://diariodeavisos.elespanol.com/2025/11/marcos-martell-alcalde/