POR MANUEL GONZÁLEZ RAMÍREZ, CRONISTA DE ZACATECAS (MÉXICO)
El Obispo que bendijo su portada principal (recién terminada), hace 280 años, cuando este hermoso edificio tenía la dignidad de Parroquia Mayor de la Ciudad de Zacatecas. Nos referimos al DR. JUAN LEANDRO GÒMEZ DE PARADA VALDÈS Y MENDOZA, quien además fue el primer y único Obispo de Guadalajara originario de la propia Nueva Galicia. Realizó varias acciones relacionadas con #Zacatecas, que en aquella época pertenecía al Obispado de Guadalajara.
Nació el 13 de marzo de 1679 en la ciudad de Compostela, ubicada en el actual Nayarit. Fue hijo del castellano Pedro Gómez Valdés y de doña Mariana de Parada y Mendoza, nacida en 1659 en el pueblo de Jala, también del actual Nayarit. Doctor en Teología por la Real Universidad de México y catedrático de la misma, deán de la Catedral de la Ciudad de México, fue electo Obispo de Yucatán en 1716.
Ya en Mérida convocó a un primer concilio que llamó al mejoramiento del trato brindado a los mayas y chontales de su territorio diocesano. Por ello es que su imagen benefactora es honrada en uno de los murales del Palacio de Gobierno yucateco y hay una estatua suya en un parque de dicha capital yucateca.
De 1728 a 1735 pasó como Obispo de Guatemala, donde dio un importante apoyo a la música y a las tradiciones populares, hasta que fue electo como nuevo Obispo de la Diócesis de Guadalajara (creada en 1548 en su natal Compostela), donde fue solemnemente recibido el 2 de diciembre de 1735, convirtiéndose así en el primer y único criollo y novogallego en lograr dicha dignidad eclesiástica.
Desde entonces ejerció jurisdicción sobre los hoy Nayarit, Jalisco, Colima, Aguascalientes, ZACATECAS, Nuevo León, Coahuila, Texas y las Californias. Ya en su sede tapatía, el nuevo obispo hizo la reedificación del Colegio de San Diego, del Seminario Conciliar del Señor San José (germen de la actual Universidad de Guadalajara, y hoy edificio sede del Museo Regional de Guadalajara, del INAH) y, de forma paralela, del ZACATECANO Colegio de San Luis Gonzaga, antecedente de la hoy Universidad Autónoma de Zacatecas, en tanto institución de estudios superiores.
Asímismo, el obispo Gómez de Parada levantó veinte nuevos templos tapatíos, así como otros muchos del resto de su diócesis, entre los que destacan el santuario de Jesús Nazareno en Teocaltiche y la hoy catedral de Aguascalientes.
Desde 1736, a fin de mejorar las condiciones de vida de su grey diocesana, dio tambien inicio a un programa de fomento regional a la minería (del que surgieron las minas de Bolaños) y, desde 1738 prohibió a los misioneros franciscanos que cobrasen cualquier tipo de derechos u obvenciones por sus servicios religiosos, en particular beneficio de los amerindios y de los campesinos. Para 1745 bendijo la culminación de la magnífica fachada principal de tres cuerpos y remate mixtilíneo de la hoy Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de ZACATECAS, joya en cantera rosa labrada en estilo barroco exuberante; de igual manera bendijo las obras de su nuevo Templo de Santo Domingo, concluido hasta 1749.
Luego también, origen primero de las actuales Fiestas de Octubre de Guadalajara e importando dicha pastoral desde su anterior sede mitral guatemalteca, el 25 de mayo de 1748, don Juan Gómez de Parada dispuso que la imagen de Nuestra Señora de Zapopan visitase todos los templos tapatíos, desde el 13 de junio hasta el 1 de octubre de cada año, para que retornase en final Romería hasta su venerado santuario zapopano.
El Dr. Juan Leandro Gómez de Parada, XIX obispo de la Nueva Galicia (1736-1751), ex obispo de Yucatán y Guatemala, murió en Guadalajara el 14 de enero de 1751, siendo inhumado la tarde del 17 de enero en el convento de Santa María de Gracia. “El Illmo. Sr. Dr. Juan Gómez de Parada y Mendoza, natural de Compostela, Obispo de la Santa Iglesia de Yucatán, promovido a esta de Guatemala en 1728, entró en ella en Febrero de 1729, gobernó hasta 22 de Mayo de 1735 que fue ascendido para el Obispado de Guadalajara” (óleo del siglo XVIII, tesoro del Arzobispado de Guatemala).
