POR JUAN CUÉLLAR LÁZARO, CRONISTA OFICIAL DE FUENTIDUEÑA Y FUENTEPIÑEL (SEGOVIA)
Aunque suele pasar inadvertido, el 26 de enero está considerado como el Día Mundial de la Educación Ambiental, que tiene su origen en 1975, año en que se celebró en Belgrado el Seminario Internacional de Educación Ambiental, y se conmemora buscando «despertar la conciencia de las personas sobre los problemas ambientales, lo que les permite ser identificados tanto a nivel mundial como local». Se trata de «sensibilizar sobre la delgada línea que existe entre el desarrollo humano y la conservación del planeta».
Y para ello es importante educar a nuestros niños en este sentido, así como recordar a los adultos su compromiso para preservar nuestro hogar común. Sirvan estas bellas imágenes que nos está dejando la borrasca Herminia a su paso por Bolea para recordarlo.
