A FRAY VALENTÍN DE LA CRUZ, CRONISTA OFICIAL QUE FUE DE BURGOS

POR FRAY DIONISIO TOMÁS SANCHÍS. OCD. EN BURGOS A 14 DE JUNIO DE 2021, MEMORIA DE LA BEATA CANDIDA DE LA EUCARISTÍA- OCD.

P. VALENTÍN DE LA CRUZ

Murió en la madrugada que la Iglesia Católica celebra la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, 11 de junio de 2021. Por la mañana del 12, festividad del Inmaculado Corazón de María, estuvo expuesto en la Capilla que la Iglesia del Carmen tiene para el tiempo de invierno, donde los religiosos y feligreses, pudiesen visitarle, dedicándole sus oraciones y peticiones al Dios de la Misericordia y del Perdón. Algunos conventuales que se encontraban en Toledo: Hº Jesús, Padres Alfonso y Emilio, con el que firma el escrito. Nos llega la noticia, realizando un cursillo de Formación Permanente. Esta mañana lo he visitado dos veces. Mi oración sacerdotal por el hermano difunto, rezo del Rosario y lectura de una síntesis biográfica, con el apunte de las coronas y flores que le han dedicado las principales Instituciones Culturales de la Ciudad de Burgos.

Durante mis visitas al féretro, he saludado a su hermano carnal, D. Jesús, que hace unos dos meses vino desde Madrid a nuestra comunidad para estar con su hermano, y realmente fue una despedida a toda regla, pues además de una semana larga que estuvo, se le atendió con largueza por los religiosos de la Comunidad. Y hoy lo encuentro ante el cadáver del P. Valentín, su hermano según la sangre. Me añade que fueron cuatro hermanos, dos hombres y dos mujeres: Priscila, difunta; e Isabelita, Carmelita Descalza en Burgo de Osma, también difunta. Víctor, que en la toma de hábito cambió el nombre por Valentín de la Cruz, y Jesús. María Ángeles, la perenne celadora de su salud, pues le acompañaba a los muchos de los lugares donde el P. Valentín iba a dar sus conferencias, como también, a sus Encuentros anuales de Cronistas y otros compromisos que tuvo que atender. En la misma actitud he visto al P. Superior, Pedro Tomás Navajas, y al Hº Jesús, enfermero hasta lo heroico del difunto. En contexto de la segunda visita escribo lo que aparece en las coronas y ramos de flores que adornan los alrededores del ataúd. Sus nombres:

1. A. C. San Esteban Quintanilla. 2. Familia Álvarez. Palma de Mallorca. 3. Tu hermano, hijos y nieta no te olvidan. 4. Con cariño, Familia Álvarez 5. Inma, Noemí y David. 6. Diputación de Burgos. 7. Recuerdo de Poza de la Sal. 8. Floristería Castilla. 9. Recuerdo de tus compañeros de la Institución Fernán González. Más tarde he visto otras que no he llegado apuntar.

El P. Valentín con hábito y capa blanca y, entre sus manos, un Crucifijo -parece el de la vestición de hábito- y una estola, ricamente adornada, parte derecha, con un delfín con su Cruz, y a la izquierda, una especie de candil con parra y uva, espiga de trigo y una granada.

El funeral se celebró el día 12, sábado por la tarde a las 5’30. Como celebrante principal, el P. Carmelo, Superior de la Casa Virgen del Carmen, tercer Consejero Provincial y Delegado del Superior Provincial. Nos encontrábamos 22 con-celebrantes. Dirige los cantos el P. Navajas, experto en estas lides. A los lados del Presidente los religiosos: Juan José Herrero y Pedro Deza. Homilía del Presidente, elogiando la personalidad del P. Valentín y en la Postcomunión tomó la palabra el P. Pedro Tomás Navajas, que comentó su presencia en la Enfermería, donde el finado ha vivido sus últimos 8 años.

Síntesis biográfica. Los datos están tomados del P. Miguel Ángel Díez, El Carmen de Burgos, Monte Carmelo, Burgos, 2004, pp. 580-584.

Años:

1928. 09. 30. Nace en Poza de la Sal (Burgos). Sus padres: Valentín y Hermenegilda. Cuatro hermanos: Víctor, Priscila, Jesús e Isabel, Carmelita Descalza como él, en el convento de Burgo de Osma (Soria). Su padre ingresa en el Cuerpo de la Guardia Civil y muere asesinado en Miranda de Ebro el 19.07.1936. Su madre como Terciaria de la Orden, el 18.03.1987.

La enseñanza primaria la realiza en Quintanapalla (Burgos) y parte del bachillerato en el Colegio de los Sagrados Corazones de Miranda de Ebro.

1940.09. 04, ingresa en el Colegio Teresiano de Calahorra (Logroño).

1944.08.29, viste el hábito en Burgo de Osma (Soria).

1945.08.29, realiza su profesión religiosa.

1945-1952, estudios de filosofía y teología en Burgos.

1950.07.02, profesión solemne

1950.03.29, ordenado Sacerdote

1952-1959, profesor en Valderas (León) de literatura e historia. Se le nombra como secretario de estudios y procurador del Seminario de San Mateo.

1960.08.25, director de la revista “Ecos del Carmelo y Praga” en Burgos.

1963.12.01, Vicario de la nueva fundación de A Coruña.

1966.07. Traslado de la Imprenta-Editorial al “Monte de la Abadesa” en las afueras de Burgos.

1970.09. Se incorpora al Colegio en Burgos.

1975. Comunidad de la imprenta en Burgos.

1978-1981. Director de la revista “Monte Carmelo” de Burgos.

1983-1984. Interino en el Burgo de Osma (Soria)

1985-2003. Conventual de la comunidad Monte Carmelo en Burgos.

“Sobre este entramado cronológico destaca una intensa vida de apostolado, estudio, docencia, instancias sociales, investigación histórica, de publicaciones propias y de ediciones ajenas”.

“Durante 51 años no ha cesado tampoco en los estudios… Doctor en Historia por la Universidad de Deusto (Bilbao). El tema de investigación fue sobre “El monasterio Cisterciense de Santa María de Bujedo de Juarros” el 26.06.1989

1969.06.12, Elegido Académico Numerario de la “Institución Fernán González” de Burgos, de la cual ha sido secretario durante 29 años, al mismo tiempo Director de su “Boletín corporativo (= BIFG).

1973. Nombrado por el Pleno de la Diputación Provincial de Burgos “Cronista Oficial de la Provincia”. Está en posesión de la Placa de Oro de la Provincia burgense desde el año 2002.

1974. 06.28, Elegido Académico correspondiente de la Real de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).

Pertenece a varias Asociaciones Culturales: “Amigos de la Universidad de Burgos”, “Amigos de Félix Rodríguez de la Fuente”, Instituto Internacional Suárez”, “Presidente honorario de la Casa Regional de Burgos en Madrid” y “Miembro del Instituto de Estudios Castellanos”. Y de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales (RAECO)

“Su palabra tiene todo el salero de Poza, la imaginativa de Cervantes y la oratoria de Cortés. Su verbo es ponderado castellano, preciso en memoria anecdótica y entretenido hasta el límite de la fabulación. Y lo ha ejercitado en miles de sermones, ejercicios espirituales, misiones populares y pregones desde 1952 con la seguridad de “no haber improvisado nunca”. Es de esos oradores clásicos que no cansan y al mismo tiempo ce ciñen al tema, aunque algunas veces por los pelos”.

Sus libros pasan de unos 40 que podemos agrupar en diversa temática:

1. Carmelitano… 2. Medieval… 3. Burgalés… 4. Temas varios.

“Pocos autores pueden presentar en el siglo XX semejante tarjeta de burgalesismo, al que da soporte y garantía una de las más ricas bibliotecas especializadas”.  (Archivo Silveriano Burgos, 329 K).

Mis conocimientos sobre el P. Valentín de la Cruz. 

Al tratar de la personalidad del P. Valentín de la Cruz, reconozco que mis conocimientos son limitados, ya que, cuando llegué a Burgos (6 de diciembre de 2016) el P. Valentín no estaba para muchos trotes. Después de cuatro años y algunos meses, ha ido en franco deterioro de su salud, hasta llegar su último día. A continuación, recojo al vuelo los siguientes recuerdos que tengo de su persona y obra:

1. Estaba en medio de un grupo de compañeros de comunidad, cuando le sorprendí hablando de Félix Rodríguez de la Fuente, paisano pozano y amigo de la infancia y la adolescencia. “Ya desde pequeño, afirma, era amigo de los animales y entusiasta de la naturaleza. Sus padres le habían regalado un “lobezno”. Me llamó a su casa para verlo y poderlo gozar de ojos. Estuvimos un buen rato jugando con él. Otras veces, me invitaba a caminar por el campo y le acompañaba con gusto. Desde muy joven, se le vio inclinado por las aves y los animales salvajes de nuestra tierra. Félix de la Fuente era único. Por él aprendimos ese cariño y respeto por el mundo de los animales, que él cultivó, no sólo haciéndose médico, por dar gusto a sus padres, sino también siguiendo su verdadera vocación, que era la Zoología-Biología, que estudió con verdadera pasión, donde descubrió ese ambiente naturalista que, sirviéndose de la Televisión llegó al corazón de los españoles con sus programas: Félix el amigo de los animales (1966); Animales y vida salvaje (1968-1970); Planeta Azul (1970-1974); el Hombre y la tierra (1974-1980), etc. cotizándose en esa enseñanza como hombre universal.

2. Otro recuerdo me llegó a las manos. Había oído hablar del P. Emeterio de Jesús María, en Roma, y también en mi provincia de Aragón-Valencia a los religiosos, Juan Saera Ferrada, Ángel María Plaza Díaz y Juan de Dios Morenilla Martínez Carrasco. Del primero como compañero de estudios en Roma; del segundo con la ocasión de recopilar sus poesías que publicó en la revista Elica, que era una separata de un grupo de estudiantes Carmelitas Descalzos, poetas, y salía con la revista del Monte Carmelo de Burgos, siendo responsable el mismo P. Emeterio. El hecho fue que vi su libro de poesías, en el salón de la televisión, y me decidí a leerlo. Cual no fue mi sorpresa de ver en el libro, “P. Emeterio de Jesús María [Antonio García Setién] Carmelita Descalzo, El Hombre, el poeta, el maestro, Monte Carmelo, Burgos 2001, con el título un perfil biográfico “Hilvanes de su vida a vuela pluma” que firmaba “su alumno Fr. Valentín de la Cruz”, síntesis biográfica que me encantó. Es más, en la medida que realizaba su lectura me llevó a pensar con los condiscípulos y compañeros que el mismo P. Emeterio, tuvo de mi provincia de Aragón-Valencia, tanto en el Monte Carmelo (Haifa-Israel), estudiando algunos cursos de Filosofía, como en Roma, los cursos de Teología, y el buen fruto que se consiguió para la provincia burgense. Una síntesis biográfica extraordinaria, con lujo de fechas y espléndida narración.

3. Fue conversando con el P. Tomás Álvarez (1923-2018) sobre el libro de las Fundaciones, de monjas y frailes de Caravaca de la Cruz, cuando me aconsejó que leyese del P. Valentín de la Cruz, Santa Teresa en Burgos (Historia de la última fundación), Monte Carmelo, Burgos 1982. En nuestro diálogo me afirmó que el P. Valentín tenía un conocimiento histórico, tanto del camino, Palencia-Burgos, como de los personajes que aparecían en la fundación y el ambiente en que se desarrolló. Leyendo el libro pudimos comentar algunas notas de interés, valorando siempre su rica narración y su bibliografía selecta. Me decía que su lema al hablar y escribir era siempre: “verdad, vivacidad y palabra exacta”. Más tarde lo he podido confirmar con la lectura de otro libro suyo: Autobiografía del río Arlanza, Monte Carmelo, Burgos 1967.

4. Una sorpresa me la dio el mismo P. Valentín cuando me encontraba investigando en la bibliotequilla que se encuentra antes de llegar a su despacho… pues, ya que se acerca la Navidad del 2017, me regala un libro, “Caminando, camina ligero (Una manera de vivir la Navidad), Monte Carmelo, Burgos 2010. Donde aparecían, Villancicos, Vigilias ad Cunas, Vigilias de las Posadas, Pregones, Conferencias, Fantasías navideñas, etc. Todo lo relacionado con éste tiempo navideño que ponía vuelo a su pluma.

5. Sería por los años 2018-2020, me encargaba de recoger los dos periódicos, ABC y Diario de Burgos, que recibía la comunidad. Bajaba a la portería antigua, los recogía del buzón de correos, y subía al mismo comedor para ofrecer a mis hermanos, la prensa del día. El P. Valentín, tan pronto como me veía entrar al comedor, me pedía el Diario de Burgos, con el interés de ver las Esquelas que se producían en el día. Era el modo de recordar a las personas de su edad o cercanas a la cultura, que iban cayendo, con la fuerza de los años. Al día siguiente de su muerte, fue el apartado al que hemos recorrido nosotros, ya que las Instituciones a las cuales perteneció: Diputación de Burgos y Compañeros Académicos le han honrado con dos grandes esquelas en el día de su entierro, 12 de junio de 2021, festividad del Inmaculado Corazón de María.

6. El miércoles por la tarde el grupo de la Enfermería recibe a unas mujeres que les hacen compañía durante dos horas. Les haría injuria si no les recordase la presencia del P. Valentín. Él, con María Ángeles y algunas veces también Félix, nos acompañan en el encuentro. Valentín asiste feliz. Ve la movida que se produce y agradece los detalles que algunas veces nos ofrecen estas ilustres señoras. Se encontraba a gusto y lo demostraba con su prolongada sonrisa. Su compañía nos confortaba.

Resumen de los artículos publicados:

A.

El día siguiente a su muerte, día 12 de junio, aparecen en el Diario de Burgos dos artículos. El primero firmado por Vicente Ruíz de Mencía (Cronista de la Ciudad) con el título: Fr. Valentín de la Cruz, una figura cultural de más de medio siglo. En él destaca al “eterno Cronista de nuestra Provincia de más de cinco presidentes de nuestra Diputación. Un Carmelita que dedicó su vida a indagar el conocimiento de nuestra Historia, a difundirla y a enseñar amar lo nuestro con limpio y cálido acento de conocimiento y proximidad, era una figura indiscutible de la cultura y de la investigación histórica de Burgos y Castilla-León”.

“Su obra ingente, su trabajo y la huella de este maestro académico dejan hondo surco que tardará mucho tiempo en borrarse de la memoria de las generaciones que sienten el deseo de ahondar en lo que fue Burgos, sus figuras, su Historia y todo cuando supone la civilización de unas gentes que constituyen la muestra indeleble de la memoria del último siglo”. A la vez recuerda “el gran papel que desempeñó en la Academia Fernán González de la que fue todo: Secretario perpetuo de la Corporación, amigo y cooperador de escritores, poetas y gentes de cálida verdad literaria, cultural e histórica”.

“Un recuerdo especialísimo, tuvo el encuentro en Barcelona con el Nóbel de Literatura, Camilo José Cela y los encuentros en Poza de la Sal con Félix Rodríguez de la Fuente y de Vela Zanetti, pintor, pozanos como él, y la figura del pintor de Castilla, Marceliano Santa María. En su libro, Conversaciones burgalesas, Publicaciones de la Fernán González, Burgos 1974, hay una lista de personajes de primera línea en la cultura española y de Castilla donde comparte su amor por la Ciudad de Burgos y por sus numerosos pueblitos que adornan el alfoz de la región.

“Memorable, de igual modo, sus colecciones de la Caja de Ahorros Municipal, y sus colaboraciones en el Diario de Burgos, “que pasan de mil”. “En el futuro -añade el articulista- habrá otras plumas prestigiosas, que valoren en su momento la figura de un gran amigo, un compañero, un colega y alguien que es sustancial de la cultura del último medio siglo”.

B.

En la misma página del periódico aparece la colaboración de René Jesús Payo Hernán (Cronista oficial de la Provincia de Burgos) con el título: “Fr. Valentín de la Cruz (1928-2021)”. Víctor Palacios Mata nació en Poza de la Sal (Burgos) “con la que siempre mantuvo un estrecho vínculo sentimental”. Terminados sus estudios de bachillerato, ingresa en la Orden del Carmelo Descalzo donde culminaría su formación religiosa siendo ordenado como Sacerdote. Destinado a Burgos desde 1960 desarrollará una gran actividad religiosa que compaginará con su vocación historiadora, ingresando en el año 1969 en la Institución Fernán González de la que fue durante muchos años académico-secretario. En reconocimiento a sus múltiples estudios sobre Burgos fue nombrado en 1973, Cronista Oficial de la Provincia, tomando el relevo de D. Teófilo López Mata, cargo que ocupó durante casi cuatro décadas… quien escribe estas líneas, tiene el honor de sustituirle en 2012 en dicho servicio a raíz de su renuncia por razones de edad”…

“Fruto de sus estudios son centenares de trabajos sobre arqueología, Edad Media, siglos XVI al XVIII y Edad Contemporánea, definiéndose todos ellos por su rigor, derivado de la riqueza de las fuentes consultados, y por su accesibilidad junto de su prodigioso dominio del idioma… Fruto de esta brillante actividad han sido decenas de premios y reconocimientos, su elección como Académico de Bellas Artes de San Fernando (Madrid) y su adscripción a prestigiosas Academias y centros de investigación”.

“Quiero resaltar, para finalizar este apresurado y breve esbozo de una biografía tan gigantesca, su generosidad y bonhomía testimoniada por muchos, como sus alumnos de Paleografía y Diplomática en el Centro de la UNED de Burgos. Por los Alcaldes de nuestra provincia a los que siempre auxilió en tareas de asesoramiento heráldico y a la hora de redactar las decenas de pregones que pronunció. Por los autores de muchos libros sobre Historia y Patrimonio que contaron con el honor de ser prologados, recensionados o presentados por él y por los muchos investigadores que hemos acudido a su saber para solucionar dudas o pedir consejo”.

“Desde hoy, Fr. Valentín de la Cruz no se encuentra físicamente entre nosotros, pero su memoria pervivirá siempre en los corazones de los que hemos tenido la fortuna de conocerlo, y su obra seguirá siendo base sólida para que las nuevas generaciones continúen en la bella labor de la reconstrucción de nuestro pasado provincial”.

C.

Y hoy, 13 de junio de 2021, aparece otro artículo en el mismo periódico, “In Memoriam” por José Manuel López Gómez (Director de la Institución Fernán González) con el título: Fr. Valentín de la Cruz, hombre de fe y de ciencia, p. 70. “A los 92 años de una vida plena, fecunda y caudalosa ha muerto, en el Burgos que tanto amó, y al que dedicó lo mejor de sus afanes a lo largo de décadas de actividad y esfuerzo inquebrantables, el que en el mundo se llamó Víctor Palacios Mata, y en religión Fr. Valentín de la Cruz, nombre por el que fue conocido y reconocido en todos los rincones de nuestra provincia”.

“Sería difícil encontrar un pueblo burgalés en el que no hubieses estado y recorrido pausadamente, interesándose por su pasado y por sus gentes, al que no acudiese como predicador, pregonero o buceador curioso de las hondas raíces de Castilla, la Castilla por la que tanto laboró. Nunca regateó tiempo y esfuerzo para exponer a los públicos más variados sus conocimientos sobre la historia burgalesa, en especial de la medieval, en la que profundizó para poder trasmitirla de la manera más comprensible en innumeras charlas, conferencias, seminarios, reuniones, a las que supo atraer a una audiencia no especializada con su prosa cálida, bien entonada, a veces barroca, otras franciscana, siempre atractiva y enriquecedora; no puede extrañarnos que a lo largo de muchos años gozase de una gran popularidad, incrementada por las diversas colaboraciones, como “El rincón de la solana”, que con metódica periodicidad semanal publicó durante lustros en Diario de Burgos, y por los libros que año tras año salían de su pluma”.

“Es difícil comprender y explicar la vida de nuestra ciudad desde 1970 hasta 2010 sin acudir a la rica personalidad del P. Valentín, que se erigió en el más significado divulgador cultural de la secunda mitad del siglo XX burgalés. Los que hemos tenido la oportunidad de departir con él sosegadamente, en considerable número de ocasiones, somos conscientes de la riqueza y variedad de sus saberes y de la lozanía con la que sabía trasmitirlos… pero en la medida que le fui conociendo me di cuenta de la férrea disciplina con que trabajaba cualquier asunto, y que esa naturalidad era fruto de un previo y detallado análisis y reflexión”.

“… Redactó centenares de Prólogos, Comentarios a diversas exposiciones de pintura y escultura, ya conciertos y recitales, impresos en folletos y programas de mano, que ha conservado con todo detalle hasta el final de sus días. Toda esta dedicación no pasó inadvertida, siendo pronto objeto de premios y reconocimientos. Su rápida vinculación con la Institución Fernán González hizo que fuese elegido académico de número en junio de 1969, leyendo un año más tarde, en mayo de 1970, su discurso de ingreso sobre el monasterio de San Pedro del Arlanza… Siempre mantuvo con la Real Academia Burgense una estrecha vinculación y un especial cariño, preocupándose por sus logros, sus progresos y sus dificultades hasta los últimos años de su vida, cuando su recio temperamento empezó a desfallecer”.

“El nombramiento de Cronista Oficial de la Provincia supuso otro importante hito en su trayectoria, que le facilitó, ya de manera oficial, derramando su presencia y su saber en fiestas, romerías, procesiones, rogativas, siempre dispuesto y generoso. Nunca se cansaba de pisar la tierra burgalesa y de aportar su verbo cálido y enjundioso”.

“Nuestra vida son nuestras obras” y el P. Valentín hizo muchas y buenas, ahora le ha llegado el momento del verdadero premio… su figura y su obra continúa junto a nosotros, todos le recordaremos con admiración y cariño”.

D.

Con fecha del 14 de junio aparecen dos artículos en el mismo rotativo. El primero de Isaac Rilova Pérez, Fr. Valentín de la Cruz, otro “niño de la guerra” p. 53…

“Siete años y medio contaba Víctor Palacios Mata el 19 de julio de 1936 cuando vio partir a su padre, guardia civil del puesto de Pancorbo hacia la ciudad de Miranda de Ebro, donde era requerida su presencia ante los alborotos que se venían produciendo desde la víspera, a raíz de la declaración el estado de guerra. A la entrada de Miranda, de resultas del tiroteo efectuado en el puente sobre el Ebro entre la fuerza armada y milicianos, fallecieron el guardia civil Valentín Palacios Sáez y el paisano mirandés Gregorio Ruiz Unzueta. En el momento de su muerte, el militar tenía 37 años y dejaba viuda a Doña Hermenegilda Mata Arnáiz y cuatro hijos menores de edad: Víctor, Priscila, Jesús e Isabel. Víctor el mayor tomaría el nombre de su padre fallecido, y se llamará en religión, Fr. Valentín de la Cruz.

A lo largo de su vida, pero especialmente en sus últimos años, tuvo muy presente este recuerdo de su niñez, que le llevo a autocalificarse como “niño de la guerra”. En esta triste jornada de su muerte, el recuerdo de su infancia, es el mejor homenaje que podemos hacer de la memoria de Fr. Valentín de la Cruz, el niño risueño y despierto que grabada su memoria cuanto a su alrededor suceda y al que de repente, le cambiaron el giro y la dirección de su vida, cuando en la madrugada de ese día funesto, balas homicidas le arrebataron a su padre que, como en todos los niños, representaba el cariño, la seguridad, la esperanza y la alegría de vivir”.

E.

En la misma página vemos el segundo artículo, firmado por Pablo Arribas Briones, Fr. Valentín de la Cruz y Taranco de Mena.

“En nombre de la Asociación Cultural de Amigos del Monasterio de Taranco del Valle de Mena, familia Bustamante in extenso, trasmito nuestro más afectuoso y cristiano pésame a la Comunidad Carmelitana y familia de nuestro socio y capellán Fr. Valentín de la Cruz, “alma de Taranco y del nombre de Castilla, en el Santuario de Santa María de Cantonad donde celebraremos sufragios por su alma”.

“Emotiva la misa de despedida en la Iglesia del Carmen, llegando al máximo cuando, al final, el Superior ha leído el poema de Fr. Valentín: “Cuando me muera” un cántico al amor que nos ha estremecido a los asistentes, y que debería quedar recogido en una lápida a la puerta del convento”.

“He mencionado Taranco, porque este lugar estará siempre unido al ilustre y sabio cronista de nuestra provincia. Al Día del nombre de Castilla el año 800 en que aparece, por primera vez, escrito en Taranco. Claudio Sánchez Albornoz en su España, comunidad histórica, deja sentado y autorizado el nacimiento de Castilla -y con ello de su nombre- al filo del año 800… en agradecimiento a nuestro autorizado cronista de Burgos… se sirva sacudir el polvo del expediente del Año 800, del nombre de San Emeterio y San Celedonio en Taranco y declarar, de una santa vez, este lugar Sitio Histórico, por ser de justicia y en buen parte, en reconocimiento al ilustre carmelita que se nos ha ido”.

Descanso definitivo en el Columbario de casa.

El día 14, lunes, asistimos al Columbario un grupo de religiosos, tanto de la comunidad de la Enfermería, como de personas amigas, para dar feliz sepultura a las “cenizas del P. Valentín”. Pedro Navajas Tomás, Superior de la Casa de San José-Enfermería, dirigió la ceremonia, con la solemnidad que él suele hacer a estos actos. El Hº Jesús, puso un búcaro con claveles rojos alrededor, y blancos en el centro. Asistimos unas 20 personas en total. Habría que destacar a los incondicionales: María Ángeles y Félix, dos matrimonios y una chica que no he conocido, Mari Paz, “multiusos”, y alguna persona más.

El P. Pedro al final del rezo, invita al P. Pablo Fernández Rey, para que recite su poesía predilecta:

“Sobre la palma de tu mano,

Jugando como un niño,

No la quites, Señor.

Fuera de ella,

Ha extendido la nada sus abismos”.

Y añade otra poesía, que el mismo P. Valentín, había escrito para este momento de su vida, que ya es muerte y sepultura:

“Cuando me MUERA, un amor

Podrá morir conmigo.

Cuando me muera, un amor

Será ya SIEMPRE DOMINGO.

Se quedará aquí mi carne,

Robando a la tierra un sitio,

Pero yo seguiré SIENDO

RESURRECCIÓN de mi mismo,

Que nunca podrá dejar

De SER AMOR lo que ha sido.

Cuando me MUERA presiento

Que nacerá en algún sitio

Donde haya AMOR donde CREZCA

Amorosamente un LIRIO.

Vengo del AMOR y voy

A ver mi AMOR FLORECIDO

Como el trigo que se siembra

Para volver a ser TRIGO.

Cuando me MUERA, seré

Lo que soy, lo que he querido SER

AMOR, AMOR de Dios,

INACABABLE DOMINGO.

Cuando me MUERA, QUEMAD

Todo lo que no haya sido

AMOR… ¡Que no quede nada,

Ni una PALABRA, ni un LIRIO!

No quiero, cuando me MUERA

Que quede más que el DELIRIO

De todo el AMOR que QUISE

DEJAR y no he podido.

Cuando me MUERA, CANTAD

Por mi, ALEGRES, que yo mismo

Estaré CANTANDO

Los HONDOS DEFINITIVOS.

Fr. Valentín de la Cruz.

El hombre grande para Burgos y su amplísima región, según por lo que he vivido, no fue lo mismo para el Carmelo Teresiano, como autor reconocido en nuestra historia. Conozco algunos de los libros carmelitanos que escribió: Fr. Silverio de Santa Teresa: su vida, su obra y su gobierno, Monte Carmelo, Burgos, 1962; Beata María de Jesús: vida y mensaje, Monte Carmelo, Burgos, 1971; Santa Teresa en Burgos, última fundación teresiana, Monte Carmelo, Burgos 1982; y Los Carmelitas Descalzos en Zaragoza (1594-1994), Zaragoza, 1995. El primer libro lo escuché leyendo en el refectorio, cuando por los años 1950-1960, era preceptuada la lectura mientras la comunidad comía. Me impactó el personaje y lo que podía significar para los que estábamos en formación, viendo como bueno lo que se decía del P. Silverio. Conozco también el segundo libro, sin encontrarle gran consideración; el tercero, última fundación de Santa Teresa en Burgos, me parece extraordinario.

De él tuve mi comunicación con el P. Tomás Álvarez, que me aconsejó su lectura y con él mismo tuve algunos diálogos que me entusiasmaron. De la fundación de los Carmelitas Descalzos en Zaragoza he oído hablar de él, pero que no lo he leído. El despecho del Superior de Zaragoza, P. Valero Jiménez Hinarejos… de dar el trabajo a otro que no fuera de la provincia, nos molestó a más de uno de nuestra casa. El P. Fortunato Salas Carretero, compañero y amigo como archivero, que, según propia confesión le entregó todo el material que se encontraba en el archivo de la comunidad de Zaragoza, no estaba contento del resultado. Según su opinión había bastantes errores y mucho que corregir. Tendría que leerlo para poder valorarlo. Y con esto, va mi despedida de éste nuevo hito carmelitano, que me he encontrado en el camino. Gracias, P. Valentín, por encontrarme con su figura y obra, pues a pesar de hacerlo tarde, he podido recoger el fruto de su trabajo y la oración tan hermosa que nos dejó en heredad. Por  Fr. Dionisio Tomás Sanchis, ocd. Fechado en Burgos 14 de junio de 2021, memoria de la Beata María Cándida de la Eucaristía, ocd.

Sin Comentarios.

Responder

Mensaje