SOBRE LOS ORÍGENES PREHISTÓRICOS DE LA VILLA DE BEDMAR, A TRAVÉS DE LOS RESTOS ARQUEOLÓGICOS Y PALEONTOLÓGICOS ENCONTRADOS EN LOS YACIMIENTOS .

POR JOSÉ MANUEL TROYANO VIEDMA, CRONISTA OFICIAL DE LAS VILLAS DE BEDMAR Y DE GARCIEZ (JAÉN)

Desde 2015 se comenzaron a excavar algunos de los yacimientos prehistóricos que se encuentran diseminados por el término municipal de la villa de Bedmar y debido al resultado positivo de los mismos queremos hacer partícipes a los miembros de la RAECO de los trabajos realizados por personas relevantes en este campo y el apoyo de varias instituciones, bajo la coordinación del Ayuntamiento de Bedmar, creador del Centro de Investigaciones Prehistóricas de Sierra Mágina –“PALEOMÁGINA”-, con sede en Bedmar (Jaén) y bajo la dirección del arqueólogo y Doctor en Prehistoria, D. Marco Antonio Bernal Gómez, quien en su artículo en la Revista CULVE21, nos deja datos muy significativos de estos trabajos y de sus relaciones tanto nacionales como internacionales, en este campo tan apasionante, que ya forma parte de nuestras vidas, al tiempo que le felicitamos por tan arduo trabajo, el cual esperamos que siga dando tan magníficos frutos, como hasta el momento prsente.

Se trata de un artículo titulado: “La Cueva del Nacimiento del Río Cuadros de Bedmar. Buscando nuestros orígenes”, en el que nos señala lo siguiente: “La vida se genera en torno al agua, el mundo animal y vegetal nacen y se nutren de ella, la tierra y las rocas se modelan por ella y surgen cuevas, simas, dolinas, lapiaces, etc. El agua ha sido la génesis y la protagonista del desarrollo endokárstico de esta cavidad. Gracias a su acción, aún no sabemos cuándo, el agua erosionó la roca caliza y generó numerosas bocas y galerías. En un cierto tiempo, aún por descubrir, el nivel del agua descendió y la cueva se secó, y el ser humano y otros animales pudieron ocupar la cavidad. Hoy un grupo de científicos (entre ellos arqueólogos, geólogos, espeleólogos, biólogos, antropólogos, etc.) trabajamos por descifrar las diferentes ocupaciones humanas y usos de la cueva, como también la flora, la fauna y el clima que hubo a lo largo del tiempo en el entorno a nuestra cueva Cuadros. La cueva era conocida desde siempre por los ciudadanos de Bedmar como una oquedad en el sendero por encima del nacimiento, pero se desconocía los secretos que ella nos guardaba. Durante la Campaña arqueológica de la Cueva del Portillo en Julio de 2016, una tarde de sábado, en nuestro día libre, tras disfrutar de la visita a la cueva de la cascada, el adelfal y el nacimiento del río, mi colega José María Hidalgo me llevó a la cavidad, esta estaba recubierta de maleza y de piedras, nos adentramos y empezamos a ver la potencia que tenía la cueva, su vestíbulo dividido por un pasillo y una sala interna, su orientación, su posición geográfica, los sedimentos que la colmataban…. Durante la visita nos percatamos de unos fragmentos cerámicos, cuyas morfologías nos indicaban que fueron modeladas a mano y sus desgrasantes nos indicaban una composición antigua, probablemente de la edad del bronce o calcolíticas. Tras la visita salimos convencidos de que esta cueva tendría un gran potencial arqueológico y que tendría que ser objeto de un proyecto arqueológico para proponer al Ayuntamiento de Bedmar y a la Delegación de Cultura de Jaén. Durante esos días un grupo de voluntarios que participaban en la Campaña de excavación de la Cueva del Portillo, se animaron a desobstruir la parte final del pasillo. El equipo de voluntarios estuvo formado por José María Hidalgo, Rafael Bermúdez, Julián Ramos, Marcos Peralta, Víctor Vicaría, Beatriz Delgado, María de los Reyes López, Francisco Miguel Segura y Fernando Higuero. Tras varios momentos, en diferentes días libres, tras un duro trabajo de quitar numerosos bloques de piedras, fueron capaces de desobstruir una pequeña entrada hacia una boca que a continuación se abría la galería interna de la cavidad. Se introdujo a la galería Rafael Bermúdez para explorarla y tras salir de ella comentó lo que había visto: trozos de cerámicas en superficies, huesos dispersos, un cráneo, etc, a los pocos días se introdujeron también José María Hidalgo y Fernando Higuero con Rafael Bermúdez y estuvieron viendo las galerías con más detenimiento. El descubrimiento de estas galerías nos confirmó una vez más que esta cueva sería la candidata perfecta para un próximo proyecto arqueológico. Informamos al Ayuntamiento de Bedmar y empezamos a realizar los trámites oficiales con Delegación de Cultura de Jaén y Medio Ambiente al estar dentro del Parque Natural de Sierra Mágina. También solicitamos al equipo de espeleólogos del Grupo G-40 de Priego de Córdoba, que nos hicieran la topografía de la cavidad, el grupo de espeleólogos que participaron fueron: Antonio Alcalá, Francisco Ruiz-Ruano, Raúl Montes, Enrique López, Rafael Bermúdez, Abén Aljama, Antonio López. La topografía se llevó a cabo en dos fases, la primera vez se documentó un recorrido interno de 299 metros y en la segunda topografía se documentó un total de 445 metros, con un desnivel de menos 15 metros. Otros grandes arqueólogos fueron invitados a visitar la cueva antes de las primeras excavaciones, entre ellos Eudald Carbonell i Roura codirector de los proyectos arqueológicos de Atapuerca (Burgos), Bienvenido Martínez Navarro investigador del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Social (Tarragona), y Javier Baena Preysler catedrático de Prehistoria de la Universidad Autónoma de Madrid, todos ellos tuvieron una muy positiva impresión de la Cavidad y según sus palabras todos coincidían en la idea de que veían mucha potencia arqueológica en ella. Todo proyecto arqueológico conlleva un trabajo previo documental, para la consecución de todos los permisos pertinentes para poder actuar dentro de la legalidad, para ello se elaboró un proyecto y se presentó a varias instituciones. La primera institución que recibió el proyecto fue el Ayuntamiento de Bedmar, el cual lo aprobó y el Ayuntamiento se convirtió en el promotor del mismo para enviarlo a otras instituciones como son: Delegación de Cultura de la Provincia de Jaén, Delegación de Medio Ambiente (ya que la cavidad se sitúa dentro del Parque Natural de Sierra Mágina) y Confederación Hidrográfica (ya que de la cavidad nace el Río Cuadros). Tras la concesión de los cuatro permisos, se pudo empezar los trabajos dentro de la cueva.

La primera campaña arqueológica se realizó en verano de 2019 con el “III Campus internacional de Arqueología Bedmar Prehistórico”, organizado por el Ayuntamiento de Bedmar, la Universidad Internacional de Andalucía, la Fundación Instituto de Investigación de Prehistoria y Evolución Humana y Caja Rural de Jaén. Tuvimos la suerte de contar con la inauguración del Campus y posterior visita a la cueva de Manuel Pimentel Siles, director de Arqueomanía de TVE. El campus se desarrolló con un total de 25 personas entre voluntarios y técnicos, con los cuales realizamos la cuadriculación de la cueva, una gran limpieza de basuras contemporáneas y sacamos numerosos bloques de piedras que cubrían las salas del vestíbulo. En estos primeros trabajos se recogieron materiales arqueológicos como fragmentos de cerámicas, huesos de animales, huesos humanos, herramientas de sílex, etc, todos ellos procesados posteriormente en trabajos de laboratorio en Paleomágina. Con el equipo del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Córdoba y miembros del proyecto “Before Art” de la Universidad de Cantabria, formado el equipo por el Catedrático de Prehistoria José Luis Sanchidrián, María Ángeles Medina-Alcaide, Sonia Cosano Pérez, Iñaki Intxaurbe Alberdi, Antonio López, Antonio Jesús Torres y María Dolores Mesa, se realizó el estudio interno de las galerías, que consistió en georeferenciar los restos arqueológicos y las manchas de ocre en las paredes, como también tomar ciertas muestras para llevar a cabo dataciones de carbono catorce.

La campaña 2020, fue muy especial por las circunstancias vitales que nos tocó vivir en ese año, por motivos de la Covid-19. Tras meses de confinamiento y una situación de extrema situación de pandemia que comenzó en España en marzo del 2020, pensábamos que no íbamos a poder actuar en la cavidad durante el verano, pero gracias a un cambio de situación y de apertura, pudimos desarrollar nuestra campaña arqueológica con un grupo reducido de veinte voluntarios. Con las medidas de seguridad pertinentes (uso de mascarillas, limpieza, distancias de separación, etc) pudimos realizar con éxito nuestra campaña de excavación arqueológica durante el mes de Julio, sin ningún percance y con mucho material de superficie recogido (fragmentos de cerámicas de época calcolítica, del bronce, íbera, romana y andalusí) y procesado en el laboratorio de Paleomágina.

En este verano 2021 hemos comenzado ya nuestra tercera campaña, la hemos iniciado con los estudiantes del Máster de Arqueología y Patrimonio de la Universidad Autónoma de Madrid, durante dos semanas completas, donde hemos documentado numerosos materiales arqueológicos georeferenciados espacialmente, como también los alumnos han aprendido la metodología arqueológica aplicada a las cavidades. También durante las campañas 2019, 2020 y 2021 hemos realizados trabajos de criba y flotación de los sedimentos obtenidos en la excavación, posteriormente hemos realizado los trabajos de triado y se han documentado numerosos conjuntos de carbones, semillas, y restos de animales pequeños como anfibios, reptiles, roedores, etc., con todo ello diferentes especialistas vendrán a estudiarlos y nos informarán de las especies presentes, y con ellos sabremos la flora, la microfauna y el clima del pasado.

Ahora estamos esperando el siguiente grupo de voluntarios y especialistas que vendrán de todos los rincones de la península, a mediados de Julio y nos ayudarán a seguir desenterrando los secretos de la Cueva del Nacimiento del Río Cuadros de Bedmar, con nuestro trabajo detectivesco de arqueología”. [FUENTES: Marco Antonio Bernal Gómez. Director del Centro Paleomágina de Bedmar. https://www.bedmargarciez.es/…/2020/CULVE_2021-WEB2.pdf].

FUENTE: CRONISTA

 

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