LOS NEANDERTALES «DOMESTICARON»EL FUEGO

INFORMACION PROPORCIONADA POR LA SECCION DE ARQUEOLOGIA Y PREHISTORIA-SEAP DE LA REAL ACADEMIA DE CULTURA VALENCIANA  

Los Neandertales valencianos «domesticaron» el fuego. 

Hallazgo de un Hogar de casi 100.000 años en Oliva   

          La Cova Foradá de Oliva fue vivienda de Neandertales durante miles de años, a partir del 30.000 a. de Cristo lo fue de Cromañones y desde el 10.000 de Mesolíticos.

La proximidad de la Marjal-Albufera de Oliva-Pego proporcionaba abundantes alimentos.

La domesticación del fuego, es decir la posibilidad de producir fuego a voluntad, dónde y cuándo se necesite, es un hito singular en el proceso evolutivo de la Humanidad, que facilitó la vida enormemente.

El testimonio más claro es que en el lugar de habitación de una comunidad humana se encuentren hogares, es decir un lugar o varios donde durante cierto tiempo esté encendido un fuego, que puede ser durante decenas, centenas o millares de años, tiempo más reducido es difícil que deje huellas y si las dejó se pudieron perder por pisoteo, disgregación y dispersión de los restos.

El fuego es uno de los cuatro elementos esenciales de la naturaleza y su conocimiento lo fue desde los comienzos de la Humanidad como tal, su domesticación fue otra cosa, su producción a voluntad se inició y originó bien avanzado el proceso de hominización.

En los últimos tiempos se han conocido hallazgos anunciados con gran sensacionalismo por su gran antigüedad, en un caso con fecha próxima a los 850.000 años. En nuestra Comunidad también se han señalado en algún yacimiento, debiendo tener en cuenta lo dicho para considerarlos hogares, siendo lo principal su perduración en el tiempo y en el mismo lugar.

El que anunciamos, descubierto en la Cova Foradà de Oliva, reúne las características para considerarlo como tal, en atención a su extensión y potencia. Gruesa capa de cenizas muy compactadas, comprimidas por los miles de toneladas de sedimentos encima de la capa 48 donde se ha localizado.

El englobar, junto a las cenizas y carbones, numerosos huesos de animales, residuo de los alimentos cárnicos consumidos a la vera del hogar, es también testimonio de la consideración como hogar; osamentas partidas para aprovechar los restos grasos del interior de los huesos. Los restos de lepóridos, conejos esencialmente, constituyen el mayor volumen de los huesos acumulados, junto a restos de cérvidos, cápridos, équidos, probablemente bóvidos, y fauna actualmente extinta en el territorio.

Es evidente que en el hogar se asaba la carne, haciéndola más sabrosa y digestiva; también  sospechamos que se pudo practicar algún procedimiento de ahumado para la conservación de la carne; en todo caso el fuego pudo servir para calentarse en los meses invernales, para facilitar la talla de instrumentos líticos, y por supuesto, para ahuyentar a los depredadores.

Por la profundidad a que se encuentra, alejado del Paleolítico Superior y en pleno nivel Musteriense,  le  asignamos una antigüedad cercana a los 100.000 años.

De momento y hasta que podamos publicar los resultados de las campañas de excavación realizadas  y, muy especialmente, los restos humanos neandertales encontrados, su excavación está paralizada..

José Aparicio

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