CASINOS EN EL MUNDO

POR JOSÉ SALVADOR MURGUI SORIANO, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS (VALENCIA).

Feria de Casinos del año 2000. / EPDA

El día seis de enero de este año  se publicó una noticia en el periódico La Región de Ourense,  que con el título «El inventor de las peladillas» hacía un reconocimiento público a Manuel Jarrín, el fundador de las peladillas de Casinos.

El hecho así descrito, puede ser una noticia más, que publica una periodista desconocida para nosotros, del  norte de España, de Ourense, llamada Elisabet  Fernández. Pero no es una noticia solamente, es reconocer el valor histórico de un hombre  que nació  en  A Pobra de Trives (Puebla de Trives) y que por razones laborales llegó hasta nuestras tierras y nos dejó el legado más dulce que pueda definir a un pueblo que se llama Casinos.

Sí, Manuel Jarrín, puso a Casinos en el mundo y de ser un olvidado, un desconocido, durante muchos años, hoy tiene una calle a su nombre y es recordado como el inventor de las peladillas de Casinos.

¿De que nace esa gratitud al Periódico de Aquí? Porque gracias a las crónicas que relata quien esto firma, se da a conocer el nombre de nuestro pueblo, las costumbres de nuestras gentes, la identidad de los habitantes y la historia que adorna su trayecto por este mundo.  ¡Cuántas horas ante el teclado, ante papeles, manuscritos y polvorientas carpetas, que van hilvanando nuestra historia! Esas palabras quedan guardadas en las memorias de las redes sociales.

Estos últimos años, el Periódico de Aquí, se ha hecho eco, siempre hablando en positivo de lo que con ilusión, pasión o sentimiento escribo. Ya sé que no se escribe a gusto de todos, porque muchas veces nuestro ego, quisiera que fuéramos la noticia, pero hay que distinguir entre noticias y noticias.  Hay que valorar las verdades y las mentiras, lo que es manipulación y lo que es hacer justicia, con el aditivo de documentar lo que se escribe con rigor y seriedad.

Muchas veces plantas algo y no recoges nada; otras veces  detectas como la semilla crece; en otras ocasiones no ves el fruto… Cuando llega un día como hoy, ves que merece la pena escribir, merece la pena guardar papeles, merece la pena esperar. Es cuando la famosa cita de Cayo Tito en el Senado Romano, se convierte en realidad: «Scripta manent, verba volant», las palabras vuelan, lo escrito queda.

En 1916, Miguel Morató escribía:

«Sírvase Vd. aceptar este pequeño regalo, que por bueno y no por malo, tengo el gusto de ofrendar. Constituye el presente, unas cuantas peladillas que deben ser sabrosillas, según decir de la gente. Son una especialidad del confitero Jarrín, que en Valencia y su confín no tiene rivalidad.»

Desde entonces lo poco o mucho que se ha escrito lo he referenciado en conferencias, documentos publicados en libros y escritos y actas de Congresos Nacionales e internacionales,  presentados junto a nuestros dulces.

Hay una fecha que marca el nuevo rumbo de los dulces de Casinos, es el último fin de semana de noviembre  del año 2000. En octubre de ese año, me senté con Hazael Sagaseta Jarrín, y pudimos escribir la biografía de su abuelo, que con el paso de los años he ido descubriendo, documentando  y ampliando. Siempre recordare esa tarde apasionante en la que el gran genio Hazael, tantas cosas me contó de su abuelo; como también recuerdo a Carmen Jarrín Murgui, cuando yo era un niño contándome cosas de su padre.

Esas cosas, esas historias dulces en el año 2000 se dieron a conocer al mundo. Una periodista internacional Paloma Gómez Borrero, apadrinaba una Feria del Dulce, que cual un bebe recién nacido llegaba a Casinos a crecer y convivir ilusionadamente. ¡Cuántas gracias hay que dar a todos los que hicieron posible aquel evento que año tras año se ha ido consolidando! ¡Cuantos amigos, amigas, periodistas, artistas, futbolistas, toreros, pelotarios, políticos… vinieron a Casinos! Era y es la meta más dulce.

Recuerdo que en el año 2006, escribí un artículo que se titulaba «El séptimo descansó», era la VI Feria del dulce, mi última Feria como Alcalde de Casinos,  aunque siempre que me lo pidieron, estuve al lado de mi pueblo, haciendo pueblo, haciendo Casinos.

Hoy me dedico a escribir los ratos que puedo, a investigar, a vivir el día a día con intensidad, pero cuando considero que hay que comunicar algo importante lo hago desde estas líneas del Periódico de Aquí. Por eso Pere Valenciano, te doy las gracias una vez más, porque tú también eres un eslabón de esta historia, porque tú también eres y haces Casinos. Has sido ese nexo de unión del ayer con el mañana, de Galicia con Casinos, has hecho posible que tú, junto a las páginas de los Cronistas Valencianos y Nacionales, y con la Real Academia de Cultura Valencia, el nombre de Casinos, suene en el mundo, porque tus noticias corren por las redes.

Casinos en el mundo, Casinos en el corazón, Casinos en la historia, Casinos mirando el futuro. Un inventor de las peladillas del siglo XIX, es actualidad en el siglo XXI, los mismos números, en diferente orden. Lo que me hace pensar que un periodista y un periódico del siglo XXI, posiblemente serán famosos y noticia, en el siglo XXII. Eso lo veremos desde la eternidad, quizás en ese momento, de aquí unos años, contemplemos la tierra con emocionados ojos, abracemos lo vivido con vehemencia, olvidemos las pandemias y los males de ojo, y nos quedemos con lo mejor que hemos hecho:  tu informar con veracidad y yo escribir crónicas repletas de ilusión, de amor, embriagadas de pasión, envueltas en besos al viento dedicadas a  aquellos que sin querer o queriendo, lo dieron todo por su pueblo, lo dieron todo por Casinos.

¡Queda tanto por escribir!

 

Gracias Pere Valenciano, gracias Elisabet Fernández,  gracias a todas y todos los que ponéis a CASINOS EN EL MUNDO.

 

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