POR SILVESTRE DE LA CALLE GARCÍA, CRONISTA OFICIAL DE GUIJO DE SANTA BÁRBARA (CÁCERES).

Mulo en un prado. Guijo de Santa Bárbara (Cáceres).
(c) Silvestre de la Calle García.
El mulo es el resultado del cruzamiento entre el burro y la yegua. Se suele decir que del cruce entre un caballo y una burra nace también un mulo pero esto sólo es cierto “a medias”.
Al animal que nace de este segundo cruce se le conoce técnicamente como burdégano. Sin embargo, en los medios ganaderos es común referirse a ambos como mulos, añadiendo para diferenciarlos las palabras yeguato o burreño según la especie materna. En este artículo, utilizaremos también estas designaciones.
El mulo es un animal con características intermedias entre asnos/burros y caballos. De los primeros hereda la inteligencia, la sobriedad y el paso firme y seguro mientras que de los segundos hereda la fortaleza.
Tanto el mulo yeguato como el burreño se parecen externamente al padre mientras que el sistema esquelético es más parecido al de la madre, por lo que, generalmente, los primeros son más grandes y de formas más estilizadas que los segundos que suelen ser pequeños y de formas recogidas, motivo por el que también son llamados “mulos romos”.
El temperamento de los mulos varía también según el tipo. Los mulos yeguatos son más dóciles y manejables que los burreños, especialmente en el caso de las hembras.
FUENTE Y TEXTO COMPLETO EN: https://elcuadernodesilvestre.blogspot.com/2022/02/el-mulo.html